Hallados los posibles restos de un ataque xenófobo del Neolítico

Cinco de las nueve víctimas recibieron heridas de fleche a corta distancia y golpes muy violentos en la cabeza. Se cree que la disputa pudo tener motivos xenófobos.

La cueva de Els Trocs, cerca del municipio montañoso de Bisaurri (Pirineos españoles) se convirtió en un destacado yacimiento arqueológico al encontrar en ella los huesos de personas del Neolítico que llegaron a la región en un viaje migratorio hace unos 7000 años. El estudio de los restos más antiguos (5300 a.C.) por un equipo de arqueólogos ha desvelado que estos sujetos fueron asesinados de forma violenta y golpeados repetidamente tras su muerte. Los investigadores ven en esta situación “todos los sellos distintivos” de un ataque xenófobo entre dos grupos rivales.

Cueva de Els Trocs.
Cueva de Els Trocs. Imagen: © H. Arcusa Magallón.

 

Según han podido determinar, los huesos corresponden a nueve sujetos distintos entre los que había cinco adultos y cuatro niños de entre 3 y 7 años. La investigación, publicada en febrero de 2020 en el portal de libre acceso Scientific Reports, destaca el hecho de que todos los adultos presentaban heridas de flecha en el cráneo pero no en el resto del cuerpo, por lo que es probable que les dispararan a corta distancia y apuntando deliberadamente a la cabeza. Según explica Kurt Alt (Danube Private Universty), “todos los adultos presentan heridas letales de arcos y flechas (…) Los adultos y los niños también exhiben fuertes traumatismos en la cabeza, brazos o piernas”. Dado que el aplastamiento con piedras o palos de sus extremidades se produjo después de la muerte de las víctimas, el equipo cree que esta acción debió ser fruto de una escalada de violencia por el territorio, los recursos o incluso por mujeres.

Restos de la cueva de Els Trocs.
Detalle de los restos de Els Trocs. Imagen: T. Schuerch & G. Schulz usando una Phoenix nanotome®m.

 

Las pruebas de ADN realizadas a los restos y su antigüedad parecen indicar que las víctimas formaban parte de las primeras olas de inmigrantes procedentes de Oriente Próximo que fueron asentándose en la región hace miles de años. “Los sujetos muestran perfiles de ADN típicos de inmigrantes neolíticos, que en esta etapa pueden distinguirse muy bien del ADN de los cazadores-recolectores indígenas”, afirma Kurt Alt. En la publicación, los investigadores afirman que el ataque parecer ser “una acción xenófoba; las características de la agresión sugieren un choque entre grupos rivales” que podría haberse visto amplificado en cuanto a la violencia por la situación geográfica del lugar. “La geografía podría ser el motivo por el que los grupos involucrados no se conocieran con anterioridad, y por ello chocaran de forma tan violenta”.

Les Dogues
Pintura rupestre de Les Dogues. Imagen: E. López Montalvo.

 

Las conclusiones de este estudio no son las primeras pruebas que se tienen de la violencia entre grupos humanos durante el Neolítico: en el abrigo rocoso de Les Dogues, a 230 kilómetros de Els Trocs, existen pinturas rupestres que muestran a grupos de personas combatiendo con armas como arcos y flechas. Los restos de Els Trocs respaldan esta situación de violencia y derivan en un distanciamiento de las teorías de no-violencia y ética igualitaria que predominaban en el estudio del Neolítico hace años.

 

 

Referencia: Alt, K.W., Tejedor Rodríguez, C., Nicklisch, N. et al. A massacre of early Neolithic farmers in the high Pyrenees at Els Trocs, Spain. Sci Rep 10, 2131 (2020). https://doi.org/10.1038/s41598-020-58483-9

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