Un nuevo estudio vincula el arte rupestre con el origen del lenguaje

La acústica de las cuevas sería la razón para dibujar en las paredes, pues podrían representar los primeros sonidos humanos.

Arte Rupestre

El arte rupestre podría ser la clave para desvelar cómo evolucionó nuestra capacidad simbólica del lenguaje y multifacética. Así lo afirma un nuevo estudio del lingüista Shigeru Miyagawa, del Instituto de Tecnología de Masachussets (MIT). Las evidencias de estos dibujos prehistóricos están extendidas por todo el mundo. Sin embargo, como bien se sabe, los restos más importantes y predominantes se encuentran sobre todo en España y Francia.  

Una de las claves de esta relación entre arte y lenguaje es que el arte rupestre a menudo se encuentra en "puntos calientes" acústicos, donde el sonido hace eco con fuerza. Esos dibujos están ubicados en partes de cuevas más profundas y de más difícil acceso, lo que indica que la acústica fue una razón principal para la colocación de dibujos dentro de las cuevas. Y a su vez, los dibujos pueden representar los sonidos que los primeros humanos generaron en esos puntos.

 

Esta convergencia entre sonido y dibujo (información auditiva y arte visual) recibe el nombre de “Transferencia de Información de Modalidad Cruzada”. Según explican los autores de la investigación, esta permitió a los humanos primitivos mejorar su capacidad de transmitir mediante el pensamiento una simbología. De hecho, es precisamente la combinación de sonidos e imágenes una de las cosas que caracteriza el lenguaje humano actual, junto con su aspecto simbólico y su capacidad para generar nuevas oraciones infinitas.

"El arte rupestre fue parte de cómo el homo sapiens llegó a tener este procesamiento cognitivo de alto nivel", dice Miyagawa. "Es un proceso cognitivo muy concreto que convierte una señal acústica en una representación mental y la exterioriza como visual. Creo que está muy claro que estos artistas estaban hablando entre sí".

Un origen aún incierto

El nacimiento del lenguaje en la historia de la humanidad es un tema repleto de lagunas e incertidumbres. Se estima que nuestra especie tiene unos 200.000 años de antigüedad y que el lenguaje tiene, al menos, unos 100.000.

Según Miyagawa, es muy complejo tratar de comprender cómo apareció el lenguaje humano en su evolución, pues no conocemos a ciencia cierta lo que acontecía en ese momento. Sin embargo, agrega que  "existe esta idea de que el lenguaje no se fosiliza, y es cierto, pero tal vez en estos artefactos (los dibujos rupestres), podemos ver algunos de los comienzos del homo sapiens como seres simbólicos".

Algunos estudiosos han sugerido que los "puntos calientes" acústicos en las cuevas se usaban para hacer ruidos que reproducían los animales con sus pezuñas. Estos dibujos podrían representar historias, la acumulación de conocimiento, o podrían haber sido parte de rituales. De una forma u otra, según Miyagawa, el arte rupestre muestra propiedades del lenguaje en que "tienes acción, objetos y modificaciones". Esto es paralelo a algunas de las características universales del lenguaje humano: verbos, sustantivos y adjetivos.

El pensamiento simbólico que se desarrolló en los humanos condujo a la rápida innovación tecnológica, las artes visuales sofisticadas y el lenguaje. Después de crecer continuamente en tamaño durante el Pleistoceno, el cerebro humano se ha contraído en tamaño en un 13% en los últimos 20,000 años aproximadamente. Una posible explicación es que el pensamiento simbólico desarrollado en los humanos modernos condujo a una forma fundamentalmente diferente de calcular datos, que extrae solo la esencia requerida para la representación abstracta, en lugar de calcular todo el conjunto de datos brutos entrantes. Por lo tanto, todo apunta a que el desarrollo de las artes les dio a los humanos modernos una poderosa ventaja evolutiva.

Este nuevo planteamiento propuesto por los investigadores esboza una primera hipótesis de trabajo, que pretende estimular el pensamiento adicional sobre los orígenes del lenguaje y apunta hacia nuevas preguntas de investigación. Si el arte rupestre está implicado en el desarrollo del lenguaje humano, encontrar y datar adecuadamente las obras más antiguas que se conocen, ayudaría a ubicar apropiadamente los orígenes del lenguaje en la historia humana.

 

Referencia:  S. Miyagawa, Cora Lesure, y Vitor A. Nobrega. “Cross-modality information transfer: A hypothesis about the relationship among prehistoric cave paintings, symbolic thinking, and the emergence of language,” Frontiers in Psychology (2018). DOI: https://doi.org/10.3389/fpsyg.2018.00115

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