Un misterioso sistema de escritura de hace 4000 años podría haber sido descifrado

Se trata del elamita lineal, que se usó entre el 2300 y el 1800 a.C. en lo que actualmente es el sur de Irán. Habrían descifrado más del 95 % de esta enigmática escritura. Algunos expertos se muestran escépticos con los hallazgos. Además, no está claro si todos los artefactos usados para descifrar los escritos fueron adquiridos de manera legal.

El elamita lineal no es fácilmente descifrable. En la actualidad solo se conservan unos 40 ejemplos conocidos de este sistema de escritura que tiene unos 4 000 años y se utilizó en lo que hoy es el sur de Irán. Sin embargo, en un artículo publicado el pasado mes de julio en la revista Zeitschrift für Assyriologie und Vorderasiatische Archäologie (Revista de Asiriología y Arqueología de Oriente Próximo en alemán) un grupo de investigadores afirma haberlo descifrado. Para lograrlo, los investigadores analizaron ochos inscripciones de unos vasos de plata.

Elamita lineal
Wikipedia

Los investigadores se han basado en trabajos anteriores en los que ya se habían descifrado algunas inscripciones lineales elamitas. Lo que hicieron fue comparar las ocho inscripciones elamitas con textos de escritura cuneiforme ya descifrada, que se usó en el actual Oriente Medio y de aproximadamente la misma antigüedad y que probablemente contienen los nombres de los mismos gobernantes y sus títulos y utilizan algunas de las mismas frases para describir a los gobernantes.

En la publicación, los investigadores afirman haber encontrado el significado de muchos signos adicionales. Sin embargo, un 3,7 % de los signos elemitas lineales siguen sin poder ser descifrados. El equipo escribió que hay más de 300 signos lineales elamitas que representan diferentes sonidos, como un signo en forma de media luna que suena como "pa".

El equipo tradujo un breve texto en el artículo que dice: "Puzur-Sušinak, rey de Awan, Insušinak [una deidad] lo ama". El texto añade que quien se rebela contra Puzur-Sušinak debe "ser destruido". Los investigadores esperan publicar traducciones de textos completos en el futuro.

Hay quien no está conforme con el hallazgo, como, por ejemplo, Jacob Dahl, profesor de asiriología de la Universidad de Oxford. Dahl está trabajando en un estudio sobre la escritura proto elamita. En declaraciones a Live Science dijo que no está de acuerdo en que el proto elamita se parezca al elamita lineal, algo que dicen los investigadores en su publicación. Tampoco le convence el hecho de que los investigadores hayan usado en su análisis inscripciones encontradas en el yacimiento arqueológico de la Edad de Bronce de Konar Sandal, pues hay sospechas de que sean falsas. Estas inscripciones no forman parte de las ocho fundamentales para el estudio, pero sí que se usaron.

¿De dónde vienen las inscripciones?

Los expertos no conocen con seguridad la procedencia de las ocho inscripciones lineales elemitas. Siete pertenecen a un coleccionista llamado Houshang Mahboubian, mientras que la otra restante es propiedad de Martin Schøyen, un empresario y coleccionista noruego. Precisamente la colección de Martin Schøyen no está exenta de polémica.

En agosto de 2021 la policía noruega confiscó la inscripción. En el informe que publicó el Museo de Historia Cultural de Oslo en marzo se afirmaba que Schøyen "no había aportado la documentación de la salida legal de Irán y las pruebas, por lo demás, indicaban un saqueo moderno, contrabando y comercio ilícito". El museo recomendaba consultar con las autoridades de Irán para ver qué hacer con la inscripción.

En julio llegó la respuesta de Schøyen en forma de comunicado en el que se criticaba el informe afirmando que al menos uno de los autores del estudio tenía un fuerte sesgo contra el empresario noruego y que la idea del contrabando era “completamente infundada”. En el entorno de Schøyen creen que la inscripción procede de la antigua ciudad iraní de Susa.

El origen de las inscripciones de la colección Mahboubian tampoco son claros, según apuntan los investigadores en la publicación. François Desset, arqueólogo de la Universidad de Teherán y del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) y autor del estudio, declaró en 2018 que Mahboubian le aseguró que los objetos con las inscripciones fueron desenterrados en las excavaciones realizadas por su padre, Benjamin Abol Ghassem Mahboubian, en 1922 y 1924 en las ciudades de Kam-Firouz y Beyza en Irán. Mahboubian proporcionó además las coordenadas. Los objetos, que fueron sometidos a un análisis metalúrgico y químico no parecen ser falsificaciones y habrían sido llevados a Europa antes de 1970.

En la década de los 80, Mahboubian y su colección se hicieron famosos debido a una serie de juicios que fueron foco de atención de los medios de comunicación. En 1987 fue condenado acusado de contratar ladrones para robar parte de su colección y así poder cobrar del seguro. La condena, sin embargo, se anuló dos años después y se ordenó un juicio por dos de los cargos, que finalmente no se celebró. Los cargos fueron retirados. Mahboubian declaró en su página web que los cargos estaban motivados por tener ascendencia iraní.

 

Referencia: Desset, F., Tabibzadeh, K. et al. The Decipherment of Linear Elamite Writing. 2022. Zeitschrift für Assyriologie und vorderasiatische Archäologie. DOI: https://doi.org/10.1515/za-2022-0003

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Aprendiendo cada día un poco más. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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