Resuelto el misterio de los cuerpos enterrados en Stonehenge hace 5.000 años

El metal de algunos huesos indica que los individuos procedían de cientos de kilómetros mucho más lejos.

Incluso antes de que Stonehenge (en Inglaterra) se convirtiera en ese adorado y misterioso monumento sarsen (una arenisca local) que conocemos hoy, era un lugar importante para las personas del Mesolítico y el Neolítico que habitaban la región.


Los restos óseos sugieren que una vez fue un lugar de entierro importante durante al menos cientos de años, y
ahora un nuevo análisis ha demostrado que los humanos viajaron desde el oeste de Gales, desde donde se cree que se originan algunas de las piedras, para incinerar y enterrar a sus muertos en el sitio.

 

Así, en el estudio publicado en la revista especializada Scientific Reports, el análisis de los restos humanos cremados enterrados en el sitio emblemático entre hace unos 5.000 y 4.400 años proporciona la primera visión de quiénes fueron enterrados allí. Al parecer, algunos fueron forasteros que probablemente pasaron la última década de sus vidas en lo que ahora es el oeste de Gales, a más de 200 kilómetros al oeste de Stonehenge.

El oeste de Gales fue la fuente de rocas conocidas como piedras azules utilizadas en las primeras etapas de la construcción de Stonehenge. Las 'piedras azules' o
bluestones (piedras de arenisca azulada) son más pequeñas que los enormes bloques de arenisca del monumento antiguo.

La nueva investigación sugiere que
existían vínculos entre sociedades antiguas en el sur de Inglaterra y Gales.

Los orígenes geográficos de los restos cremados en el sitio ya habían eludido a los científicos. En el trabajo, el bioarqueólogo Christophe Snoeck de la Universidad Libre de Bruselas en Bélgica y sus colegas analizaron dos formas del elemento estroncio en fragmentos de cráneo humano que se encontraron previamente entre los restos cremados en Stonehenge para reducir el origen de los individuos (los seres humanos y otros animales incorporamos estroncio en los huesos y dientes al comer plantas).

 

Snoeck demostró hace varios años que, las piezas de hueso cremado, conservan una señal de estroncio de los últimos 10 años de la vida de una persona. De las 25 personas incineradas cuyos huesos fueron estudiados, 10 personas pasaron su última década en el oeste de Gales o cerca de allí, según concluyeron los expertos. El resto eran locales.

"Nuestros resultados muestran que no fueron solo piedras azules sino personas, o en algunos casos quizás solo sus restos cremados, las que llegaron a Stonehenge en sus fases iniciales", dice Rick Schulting, arqueólogo de la Universidad de Oxford y coautor del estudio.

 

Un cementerio del Neolítico

 

Stonehenge sirvió como cementerio durante al menos 500 años, comenzando su actividad hace unos 5.000 años.

Las excavaciones en Stonehenge entre 1919 y 1926 recuperaron restos cremados de hasta 58 individuos que habían sido colocados en 56 pozos. Los investigadores volvieron a enterrar estos hallazgos en 1935. El arqueólogo y coautor del estudio Mike Parker Pearson del University College de Londres dirigió un equipo que en 2008 volvió a excavar los restos de los 25 individuos analizados en el presente estudio.

Los científicos creen que personas no locales enterradas en Stonehenge fueron incineradas antes de ser transportadas a este lugar. Los niveles de dos formas de carbono absorbidas en los huesos durante la cremación indican que las piras funerarias consistían en árboles de maderas densas como las de Gales.

 

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Se desconoce el alcance de los contactos entre las comunidades en las dos regiones. La razón es que la cremación destruye el esmalte dental, lo que preserva un registro de estroncio de la dieta infantil. Como resultado, los investigadores no pueden determinar si los forasteros enterradas en Stonehenge crecieron en el oeste de Gales o en otro lugar.

Por ahora, la mejor hipótesis es que
los forasteros enterrados en Stonehenge hace unos 5.000 años pasaron sus últimos años en el oeste de Gran Bretaña, posiblemente en el oeste de Gales.


Los arqueólogos también descubrieron los lazos culturales entre el sur de Inglaterra y la región de Bretaña, en el noroeste de Bretaña, que datan de hace unos 5.000 años. Eso significa que los forasteros podrían haber venido de otros lugares...

 

Referencia: C. Snoeck et al. Strontium isotope analysis on cremated human remains from Stonehenge support links with west Wales. Scientific Reports. Published online August 2, 2018. doi:10.1038/s41598-018-28969-8.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Ahora mismo soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

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