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¿Quién fue esta mujer enterrada con sus dos hijos?

El funeral se produjo más de 4000 años atrás en lo que hoy es Hungría y el ritual habla de una mujer de gran poder.

Edad de Bronce
Cavazzuti et al, 2021, PLOS ONE

Entre 4200 y 3500 años atrás, en lo que hoy es Hungría, floreció la cultura Vatya, que pobló las regiones a ambas orillas del Danubio. Entre las costumbres de este pueblo, una de las más importantes eran los ritos funerarios. Los Vatya buscaban que sus familiares descansaran cerca de sus asentamientos. Así lo demuestran los 1600 cementerios de tumbas de Dunaújváros. Los familiares eran incinerados y sus restos depositados en urnas. El problema es que esta práctica dificultaba el análisis de los restos humanos. Al menos hasta ahora. Un reciente estudio, basado en nuevas estrategias de muestreo osteológico, ha permitido comprender mejor la vida de este pueblo.

El equipo, liderado por Claudio Cavazzuti, analizó tejidos humanos de 29 tumbas (tres entierros completos o inhumaciones y 26 cremaciones de urnas) y aplicaron técnicas de comparación de isótopos de estroncio para probar si los individuos eran de la zona. La mayoría de las tumbas estudiadas contenían los restos de un solo individuo y ajuares funerarios cuyo diseño era muy básico y los materiales utilizados estaban basados en cerámica o bronce.

De acuerdo con el estudio, publicado en Plos One, de las 26 personas incineradas, siete parecían ser hombres adultos, 11 mujeres adultas y dos parecían ser adultos cuyo sexo no se pudo determinar. También identificaron los restos de niños: dos individuos probablemente de 5 a 10 años de edad y cuatro individuos de entre 2 y 5 años de edad

Sin embargo, la tumba 241 fue la que más allamó la atención del equipo de Cavazzuti. Esta contenía una urna con los restos incinerados de una mujer adulta y dos fetos de unas 32 semanas de gestación. Todos ellos estaban enterrados junto a ajuares de gran valor que incluían un anillo de oro para el cabello, un collar de bronce y dos adornos de horquilla de hueso.

Los autores creen que la mujer de la tumba 241 pudo haber muerto debido a complicaciones al dar a luz a los gemelos. Sus restos indican que tenía entre 25 y 35 años en el momento de su muerte y que se tuvo especial cuidado en sus ritos funerarios ya que su tumba exhibía un peso óseo 50 por ciento más alto que el promedio de las tumbas estudiadas.

El análisis de estroncio también reveló que probablemente nació en otro lugar y se mudó a Szigetszentmiklós en la adolescencia temprana, entre los 8 y los 13 años. En general las mujeres adultas presentaban una composición de isótopos de estroncio más variada que los hombres adultos, lo que significa que muchas de ellas no eran locales.

El equipo de Cavazzuti señalan que sus hallazgos refuerzan la evidencia de que era habitual que las mujeres, especialmente las de alto rango, se casaran fuera de su círculo más cercano en la Europa central de la Edad de Bronce.

“Gracias a esto – señalan en el estudio –, ahora es posible reconstruir las vidas de las personas incineradas de la Edad del Bronce. En este caso el de una mujer de alto rango que vivió hace 4000 años”.

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