Los primeros dibujos animados de la historia podrían ser prehistóricos, según un nuevo estudio

Un nuevo estudio publicado en PLOS ONE sugiere que las imágenes de animales antiguos talladas en piedras planas hace decenas de miles de años se colocaban alrededor de las hogueras para que parecieran animadas a la luz del fuego. Podrían considerarse las imágenes en movimiento más antiguas de la historia, algo así como la televisión de la prehistoria.

Un estudio publicado en PLOS ONE y llevado a cabo por investigadores de la Universidad de York y de la Universidad de Durham, en el Reino Unido, ha descubierto que las imágenes en movimiento más antiguas de la historia podrían datar de la prehistoria. Nuestros antepasados colocaban imágenes de animales antiguos talladas en piedra cerca del fuego para que parecieran que estaban animadas.

"Hasta ahora se suponía que el daño por calor visible en algunas placas se debía a un accidente, pero los experimentos realizados con réplicas de placas demostraron que el daño era más consistente con haber sido colocadas a propósito cerca de un fuego", afirma el autor principal, Andy Needham, de la Universidad de York.

A lo largo de los años se han encontrado en Europa innumerables piedras decoradas pequeñas y planas de hace más de 10 000 años. Algunas han servido para hacer suelos, lámparas o para rodear los hogares. Sin embargo, a otras no se les ha encontrado ningún uso. Nos referimos a aquellas que presentan formas abstractas, figuras humanas, animales y motivos geológicos, como las halladas en una excavación cerca de la ciudad francesa de Montastruc.

De los 76 grabados de animales que los investigadores observaron en las 54 placas prestadas por el Museo Británico, 40 representaban caballos, siete renos y seis ciervos. Otros incluían un pájaro, un lobo e incluso una figura de aspecto humano. La mayoría se mostraba en una posición naturalista, prestando atención a la precisión de la anatomía.

Las líneas y los defectos de muchas de las piedras se incorporaron a la propia escena que se representaba: un caballo, por ejemplo, tiene una pata aparentemente estilizada alrededor de una grieta en la roca. Lo que más ha intrigado a los científicos es que los animales están extrañamente apilados, superpuestos de forma confusa.

Needham había observado que muchas de las placas talladas estaban dañadas por el fuego. Algunas estaban cubiertas por capas de ceniza blanca, mientras que otras estaban chamuscadas o agrietadas por el calor. En una inspección más detallada, muchas mostraban "rubefacción", es decir, bandas de decoloración rosada que se producen cuando el hierro de la piedra se calienta, dijo el investigador. Y como hemos dicho, muchos de los grabados de animales estaban superpuestos. "En lugar de ignorar o grabar sobre representaciones anteriores, los animales a menudo se fundían o encajaban unos con otros", escribieron los investigadores en la publicación.

A veces se reciclaban las partes del cuerpo del animal, como en una placa que muestra un caballo y un bóvido (algún tipo de ganado salvaje): "El abdomen y el cuello del caballo forman la espalda y el cuello del bóvido, mientras que la cabeza del caballo forma la oreja del bóvido", escriben los investigadores en el estudio.

Teniendo en cuenta los ejemplos de placas rotas de otros yacimientos que han sido refrescadas y grabadas de nuevo, en un principio parece extraño que se superpongan los animales unos sobre otros, fundiendo cuerpos y compartiendo extremidades. La explicación estaría en que, al exponerlas a las llamas del fuego, las imágenes parecerían cobrar vida.

La idea no es nueva. El investigador del Paleolítico y cineasta Marc Azéma hizo esta misma sugerencia hace diez años, basándose en escenas similares de animales en las paredes de las cuevas.

Para poner a prueba su hipótesis, los investigadores hicieron modelos en 3D de las piedras y utilizaron un software de realidad virtual para ver las imágenes tal y como podrían haberse visto hace decenas de miles de años, es decir, puestas cerca del fuego.

El resultado fue que iluminadas por el resplandor vacilante de una hoguera, los rasgos de las superficies de piedra se difuminaron, resaltando sus líneas naturales y arañazos artísticos de forma que la imagen parecía menos estática.

Aunque no se trata de una imagen real, estos movimientos habrían provocado una sensación de asombro en las mentes de los prehistóricos. "Crear arte a la luz del fuego habría sido una experiencia muy visceral, que habría activado diferentes partes del cerebro humano", dice Needham.

"Sabemos que las sombras y la luz parpadeantes aumentan nuestra capacidad evolutiva de ver formas y rostros en los objetos inanimados y esto podría ayudar a explicar por qué es común ver diseños de placas que han utilizado o integrado características naturales en la roca para dibujar animales o formas artísticas".

Es imposible saber si nuestros antepasados adoptaron a sabiendas una forma de arte que solo podemos describir como cinematográfica, o si decoraron las piedras con imágenes dinámicas por pura casualidad.

Dada nuestra tendencia a expresarnos a través de todos los medios y tecnologías posibles, no es difícil imaginar que los artistas de antaño encontraran la forma de dar vida a sus trazos en piedra con la ayuda del fuego que se encendía por la noche.

 

Referencia:

Needham, A et al. 2022. Art by firelight? Using experimental and digital techniques to explore Magdalenian engraved plaquette use at Montastruc (France). PLOS ONE. DOI: https://doi.org/10.1371/journal.pone.0266146

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Aprendiendo cada día un poco más. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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