En la Edad de Piedra se hacían colgantes con huesos humanos

Un grupo de científicos descubre que unos colgantes encontrados hace un siglo en un cementerio de 8200 años en el noroeste de Rusia no están hechos de huesos de animales sino de seres humanos. Es la primera prueba que se obtiene de la existencia de colgantes de hueso humano en el noreste de Europa que pertenecen al Mesolítico tardío.

Hace casi un siglo, arqueólogos que estaban excavando un cementerio de 8200 años de antigüedad al noroeste de Rusia se fijaron en unos colgantes de hueso. Estaban enterrados junto a personas que vivieron en la Edad de Piedra y los huesos parecían ser de animales. Ahora, un equipo de científicos ha vuelto a analizar los colgantes y ha concluido que algunos no están hechos de huesos de animales sino de personas.

En un principio, los investigadores creyeron que había un error, que no podían ser huesos de personas, pero sí que lo eran. Entre los ornamentos hechos con dientes de oso, alce y castor había fragmentos de hueso humano estriados, incluidos al menos dos colgantes hechos con el mismo fémur humano.

Hombre de la Edad de Piedra
Tom Björklund

Los colgantes de hueso se encontraron hace casi un siglo en el yacimiento Yuzhniy Oleniy Ostrov, un cementerio con 177 enterramientos de alrededor del año 6200 a.C. situado en la región rusa de Carelia. Según los investigadores, la población de la zona era cazadora-pescadora y su dieta estaba centrada en el pescado. Algunos de los antiguos habitantes fueron enterrados sin adornos. Otros, por el contrario, tenían adornos de dientes y huesos, algunos estaban cosidos en los dobladillos de la ropa y hasta eran usados como sonajeros.

El equipo que lidera la arqueóloga de la Universidad de Helsinki, Kristiina Mannermaa, dio con el hallazgo por casualidad y es que los investigadores estaban realizando un estudio para comprender cómo interactuaban los humanos de la Edad Piedra con los animales. Por esa razón analizaron algunos de los colgantes con un método que examina las diferencias moleculares del colágeno óseo entre especies.

Lo que encontraron fue que, de 37 colgantes elaborados a partir de fragmentos de hueso procedentes de 6 tumbas diferentes, 12 resultaron ser humanos. Estos 12 procedían, a su vez, de tres tumbas distintas: dos de hombres adultos solos y una de un hombre adulto enterrado con un niño. Es posible que haya otros colgantes de hueso humano en el cementerio, dijo Mannermaa, pero aún se están analizando.

Huesos humanos como adorno para el cuello

Tal y como apuntan los autores del estudio en su artículo, los huesos de humanos se trataron de igual manera que cualquier otro material. Según Mannermaa, los huesos se tallaban con bastante rapidez, con ranuras sencillas en los extremos donde se podía enrollar una cuerda. También eran de un tamaño y forma similares a los dientes de animales que se habían perdido del dobladillo de una prenda. El desgaste que presentan los adornos sugiere que fueron usados por sus dueños antes de ser enterrados con ellos. "Da la impresión de que cuando un humano o un animal moría, no veían tanta diferencia entre el cuerpo y las partes", dijo Mannermaa.

“Este es el primer uso de hueso humano del noreste de Europa”, dijo Mannermaa, aunque se han encontrado colgantes de dientes humanos de alrededor del 6000 a.C. en un sitio llamado Vedbaek Henriksholm Bøgebakken en Dinamarca. En 2020, se descubrieron un par de puntas de flecha de hueso humano en los Países Bajos. También hay algunos otros ejemplos dispersos de huesos humanos tallados de toda la Europa de la Edad de Piedra, incluido un hueso del brazo con muescas encontrado en Serbia.

El método de análisis empleado en este estudio es relativamente nuevo, por los que es probable que se encuentren restos óseos humanos si se analizan más fragmentos.

Mannermaa y el resto de científicos están estudiando ahora los colgantes de hueso animal encontrados en Yuzhniy Oleniy Ostrov para confirmar que, efectivamente, fueron trabajados de manera parecida a los huesos humanos.

 

Referencia: Mannermaa, K. et.al. 2022. First evidence of human bone pendants from Late Mesolithic Northeast Europe. Journal of Archaeological Science: Reports. DOI: https://doi.org/10.1016/j.jasrep.2022.103488

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Aprendiendo cada día un poco más. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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