¿De dónde proceden las piedras de Stonehenge?

Para construir Stonehenge se utilizaron grandes bloques de arenisca, pero ¿cuál es la procedencia exacta de estas piedras?

Stonehenge es una de las construcciones más impresionantes de la prehistoria europea. Situado en la planicie de Salisbury, en Inglaterra, cada uno de los gigantescos bloques de piedra arenisca que configuran este crómlech (un círculo formado por menhires hincados en el suelo) pesa entre 2000 y 20000 quilos.

La construcción del monumento se inició en torno al 3100 a.C. y se dilató a lo largo del Neolítico y la Edad del Bronce, en un área que también fue zona de enterramientos. Conformado por varios círculos concéntricos de piedras de distintos tamaños, Stonehenge se posiciona en alineación con los solsticios de invierno y verano. Recientes estudios de la Universidad de Bournemouth lo han interpretado como un gigantesco calendario en piedra, pero el monumento sigue celando misterios. ¿Cuál es el origen de las piedras y cómo consiguieron transportarlas hasta la llanura donde se encuentran ahora?

¿De dónde vienen los bloques con los que se construyó Stonehenge?

Trilito Stonehenge
Trilito de Stonehenge. Imagen: Wikicommons

El análisis geoquímico de las piedras que se utilizaron para construir el megalito revela que el material lítico procede de distintas partes de Gran Bretaña, una característica que convierte esta construcción prehistórica en algo único.

Las piedras de mayores dimensiones son areniscas conocidas como sarsens y proceden del área circundante en la que se eleva el megalito. Cada una de ellas pesa alrededor de 20 toneladas, un hecho que siembra no pocas dudas. ¿Cómo se transportaron estos inmensos bloques pétreos y de qué manera lograron levantarlos decenas de metros del suelo?

Se ha hipotetizado que, para transportarlas, se habría utilizado la corriente fluvial (el río Avon fluye aproximadamente a un quilómetro del sitio arqueológico). El uso de las corrientes de agua para transportar materias primas pesadas fue común en muchas otras culturas de la antigüedad. Los egipcios, por ejemplo, aprovecharon los cursos fluviales para transportar los gigantescos bloques de piedra con los que construyeron las pirámides. Por otro lado, los constructores de Stonehenge también habrían utilizado trineos para conducir los bloques desde las orillas del río hasta la planicie.

La piedra de los trilitos gigantescos fue labrada en la propia planicie, que se convirtió en un taller a cielo abierto en el que dar a cada bloque su forma característica. Para ensamblar las piedras de mayor tamaño, se utilizó la técnica de caja y espiga, que aseguraba mayor solidez a la construcción. Considerando el número de piedras empleado, su peso y la distancia que separaba el lecho fluvial de la llanura, la elevación de Stonehenge requirió un trabajo en equipo que se debió de extender durante muchos años.

Los menhires más pequeños, conocidos como bluestones o arenisca azulada, que integran los círculos interiores, sin embargo, provienen del suroeste del actual Gales y tuvieron que recorrer más de 300 quilómetros para llegar al lugar sagrado. Teniendo en cuenta que el peso total de las piedras menores ronda las 35000 toneladas, no es de extrañar que queramos descubrir cómo lograron transportarlas.

El arqueólogo Mike Pitts ha propuesto una teoría al respecto. El círculo de 56 piedras de areniscas azules fueron las primeras en emplazarse en el lugar, pero es probable que no se hubiesen colocado todas al mismo tiempo. Transportando un menhir cada medio siglo, sostiene Pitts, se habría podido completar el círculo en un período de 500 años. Hay que tener en cuenta que Stonehenge es un monumento de 5000 años de antigüedad que se construyó a lo largo de varias fases. Cada una de estas etapas constructivas pudo durar siglos.

¿Cómo se levantaron las piedras de Stonehenge?

Interior Stonehenge
Imagen: Wikicommons

Los métodos de construcción que se utilizaron en la prehistoria para erigir los megalitos siguen siendo objeto de especulación histórica. Las limitaciones de la tecnología y el necesario recurso a la fuerza humana y animal para mover la piedra bruta restringieron las opciones constructivas de las poblaciones de Stonehenge. Es común escuchar que los bloques que conforman Stonehenge se levantaron mediante un sistema de cuerdas y grúas de madera, pero el estudioso Mike Pitts ha propuesto una solución diversa.

Pitts parte del presupuesto de que el espacio de operaciones del que disponían los constructores prehistóricos era limitado. Stonehenge fue un taller al aire libre en el que se desbastaban y se pulían los bloques de piedra, lo que debió limitar la capacidad de maniobrabilidad de canteros y constructores. Basándose en la técnica utilizada en Rapa Nui para alzar e instalar grandes estatuas de piedra, Pitss sugiere que para colocar los monolitos de Stonehenge, se habrían excavados hoyos en los que posicionar uno de los extremos del bloque. A continuación, los constructores habrían hecho palanca para levantar el monolito, asegurándose de colocar troncos de madera bajo la estructura cada vez que se empujaba el megalito en vertical. Esos troncos apilados habrían formado una pequeña torre de apoyo, útil para reducir tanto la cantidad de energía empleada como el riesgo de desplome.

Referencias

Pitts, M. 2022. How to Build Stonehenge. Londres: Thames & Hudson.

The World of Stonehenge Exhibition. The British Museum (acceso 5/03/2022). https://www.britishmuseum.org/exhibitions/world-stonehenge

Erica Couto

Erica Couto

Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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