¿Cuál es el arma conocida más antigua de la historia?

Una de las cosas que caracteriza al ser humano, es sin duda su ingenio, especialmente si de él depende su supervivencia. Y es que relacionado con esta idea…¿Te habías preguntado alguna vez cuál fue el primer arma que usó alguno de nuestros ancestros? Pues un estudio científico publicado a mediados de 2020 por fin parece haber dado respuesta a esa curiosa pregunta.

Para comenzar, tenéis que saber, que la fabricación de herramientas fue uno de los rasgos definitorios de las primeras especies homínidas. Un hecho que ha permitido, entre otras muchas cosas, conocer de primera mano el desarrollo progresivo de su inteligencia.

En este sentido, se puede decir que estas herramientas se destinaron básicamente a facilitar su vida cotidiana en labores como la cocina o la caza. Sin embargo, las fabricadas para este último fin, fueron probablemente las más importantes. Y tiene lógica, porque si no cazas, no hay papeo. A ver, podían vivir de la recolección de frutos o del carroñeo, pero… bueno, no sé, no creo que a todo el mundo en aquella época le hiciese mucha gracia comerse las sobras de otros ¿verdad?. De hecho, muchos paleontólogos están de acuerdo en afirmar que la introducción en su dieta del aporte energético que otorgaba la carne (y más aún, cocinada), fue uno de los factores que contribuyó de forma clave al proceso evolutivo humano.

Lanza Prehistoria Neandertal
Ejemplo de lanza encontrada en el yacimiento de Schöningen, en el norte de Alemania. Fuente: Wikimedia Commons.

Pues bien, centrándonos en el tema que nos ocupa, a mediados de 2020, concretamente a finales de Abril de ese año, se hicieron públicos en la prestigiosa revista Nature los resultados de una investigación iniciada en 2016 por un equipo arqueólogos liderados por Nicholas Conard y Jordi Serangeli, pertenecientes al Centro Senckenberg para la Evolución Humana y el Paleoambiente, en sus siglas SHEP. Y es que estos científicos encontraron en una excavación en el municipio de Schöningen, localizado en el norte de Alemania, un bastón de madera ligeramente curvado que les recordó mucho a la forma de un boomerang. Un tipo de arma que se popularizó gracias a su uso por los aborígenes australianos. 

Aunque contrario a la creencia popular, hay que decir que esta herramienta no es originaria de este lugar, sino que se han encontrado numerosas referencias de su uso en todos los continentes desde épocas muy tempranas. Siendo un ejemplo ilustrativo de esto los bajorrelieves de época faraónica hallados en Egipto que representaban a cazadores y soldados usándolos como arma. Sin embargo, lo que hace realmente importante y llamativo a este hallazgo son varios datos como los que vienen a continuación. 

En primer lugar, la pieza, hecha en madera de abeto, de 300 gramos de peso y de unos 65 centímetros de longitud, fue tallada con alguna otra herramienta hecha, en este caso, de sílex. Y esto se sabe porque se han encontrado 21 marcas de corte muy claras en su superficie, probablemente hechas para quitar las ramitas del palo original y convertirlo de esta forma en un elemento más aerodinámico. Vamos, para que volase mejor. Fin. De hecho, los arqueólogos teorizan con que podría haber llegado a hacerlo hasta a 100 metros de distancia de su lanzador, que se dice pronto.

En segundo lugar, otro detalle extremadamente relevante es que, en palabras del propio equipo, las probabilidades de encontrar un arma hecha de madera datada en época paleolítica son prácticamente 0, sobre todo porque los materiales orgánicos, suelen acabar descomponiéndose más fácilmente por el desgaste propio del paso del tiempo. Afortunadamente, como las casualidades existen, el azar quiso que esta pieza quedase sepultada en una zona húmeda y pantanosa llena de turba y humus. Materiales que por su propia composición química, facilitaron muchísimo su conservación durante tantos miles de años.

En tercer lugar, si todo lo anterior es ya de por sí impresionante, ahora viene lo realmente extraordinario: el artefacto en cuestión ha sido datado en una cronología que sitúa su fabricación hace aproximadamente unos 300.000 años, concediéndole desde ya el extraordinario honor de ser el arma de caza más antigua que se ha descubierto hasta la fecha.

Prehistoria Evolución Neandertal
Reconstrucción de la apariencia física y facial de un homo heidelbergensis, posible autor del bastón. Fuente: Wikimedia Commons.

Debido a lo anterior, los investigadores han propuesto que su autor tuvo que ser probablemente un homo heidelbergensis, especie antecesora en Europa del famoso Neandertal. Y es que hallar este tipo de objetos es un hecho espectacular, y sobre todo, trascendental para el conocimiento de nuestro pasado remoto, ya que ha permitido a los expertos conocer un poco más lo sofisticadas que eran ya las herramientas que usaban y teorizar sobre lo bien estructurados socialmente que pudieron estar estos primitivos grupos de cazadores. 

De hecho, en sus conclusiones plantean que estos bastones seguramente estuvieron destinados a cazar algunas especies de aves o aturdir para luego lancear a animales de pequeño tamaño como corzos, conejos o zorros. Llegando a proponer también que pudieron usarlos para asustar a presas más grandes, como caballos o ciervos, y dirigirlos hacia lugares óptimos donde tenderles emboscadas más fácilmente.

No obstante, toda esta información publicada, no se apoya sólo en el hallazgo del bastón. Pues en Schöningen se lleva excavando casi cuatro décadas de forma ininterrumpida. Y durante todo este tiempo, como resulta lógico, se han ido encontrando numerosos yacimientos que han permitido conocer cada vez mejor la forma de vida y las costumbres de las primitivas comunidades humanas que vivieron en esta fría zona de Europa durante el Paleolítico inferior.

Referencia:

Conard, Nicholas J.; Serangeli, J.; Bigga, G.; Rots, V.;. 2020. A 300,000-year-old throwing stick from Schöningen, northern Germany, documents the evolution of human hunting. Nature Ecology & Evolution 4: 690-693.

Pedro Pérez

Pedro Pérez (El cubil de Peter)

Licenciado en Historia por la Universidad de Oviedo, habiendo cursado, también en la misma Universidad como posgrado el Máster del profesorado de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación profesional. Actualmente ejerce como profesor de Geografía e Historia en las etapas de Secundaria y Bachillerato, en el que desarrolla diferentes metodologías de aprendizaje como el flipped classroom o los breakout educativos (escape rooms). Es el creador del canal de Youtube "El Cubil de Peter", en el que divulga gran diversidad de contenidos relacionados con la historia y la arqueología, incluyendo los que tienen relación con las materias que imparte como docente. Es autor del libro de divulgación juvenil "Un dia en el Imperio Romano" bajo el sello de la editorial Alfaguara, y trabajado como coordinador de la sección de Historia del programa de RNE "Una noche en el Laberinto". Además, ha participado como colaborador en programas de televisión como "El Condensador de Fluzo" de la2 de TVE.

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