Resuelto el misterio de la Venus de Willendorf

La venus paleolítica datada entre los años 27 500 y 25 000 a. C.​ fes uno de los ejemplos más importantes de arte primitivo europeo.

Un equipo de investigación dirigido por el antropólogo Gerhard Weber, de la Universidad de Viena, y los geólogos Alexander Lukeneder y Mathias Harzhauser, así como la prehistoriadora Walpurga Antl-Weiser, del Museo de Historia Natural de Viena, han hecho un importante descubrimiento acerca de la conocida estatuilla de casi 11 centímetros de altura conocida como Venus de Willendorf. Gracias al empleo de imágenes tomográficas de alta resolución, los investigadores han descubierto que el material con el que se talló la figura, de una roca llamada oolito (unas pequeñas esferas carbonatadas de origen sedimentario), que no procede procede de Willendorf o sus alrededores, sino, de bastante más lejos. 

 


Arte paleolítico

Esta estatuilla, que fue descubierta en 1908 por el arqueólogo austriaco, Josef Szombathy (que falleció en un campo de concentración nazi durante la Segunda Guerra Mundial por su condición de judío), es realmente especial. Mientras que otras figuras similares suelen estar hechas de marfil o hueso, o incluso de diferentes piedras, esta Venus fue fabricada a base de oolita, por lo que es una figura única para este tipo de objetos de culto.

La venus fue esculpida en este tipo de piedra caliza, oolito, y tintada con ocre rojo. Ahora, gracias a la microtomografía computarizada, los investigadores, durante varios pases, obtuvieron imágenes con una resolución de hasta 11,5 micrómetros, una calidad que solo podríamos ver bajo la lente de un microscopio.

"Venus no se ve uniforme en absoluto por dentro. Una propiedad especial que podría usarse para determinar su origen", dicen los expertos que publican su estudio en la revista Scientific Reports.

Los expertos también obtuvieron muestras comparativas de Austria y Europa y las analizaron igualmente; examinaron trozos de roca desde Francia hasta el este de Ucrania, desde Alemania hasta Sicilia, aserradas y examinadas bajo un microscopio. Un trabajo arduo y que se dilató en el tiempo, pero con una conclusión reveladora respecto a estas representaciones icónicas de mujeres del paleolítico superior, en una vaga referencia a la diosa romana de la belleza, y que hemos descubierto esparcidas por Europa y Eurasia: los datos tomográficos de Venus mostraron que los sedimentos se depositaron en las rocas en diferentes densidades y tamaños, incluidos pequeños restos de conchas y seis granos más grandes y densos, llamados limonitas, lo que explica las cavidades hemisféricas previamente misteriosas en la superficie de Venus con el mismo diámetro. También es un material con el que era más fácil trabajar hace 30.000 años.

 

 

 

"Las limonitas duras probablemente estallaron cuando el creador de Venus la estaba esculpiendo", explica el antropólogo Gerhard Weber de la Universidad de Viena. "En el caso del ombligo de Venus, entonces aparentemente lo convirtió en una virtud por necesidad".

De la misma forma, los científicos también identificaron un diminuto resto de concha, de apenas 2,5 milímetros de longitud, y lo dataron en el periodo Jurásico, lo que descartó otros posibles yacimientos de la roca de la era geológica mucho más tardía del Mioceno. Ninguna de las muestras coincidía en un radio de 200 kilómetros de Willendorf, ni siquiera remotamente. Pero el análisis mostró que estos granos de roca eran estadísticamente indistinguibles de los de un lugar del norte de Italia, cerca del lago de Garda. Esto es importante, porque significa que Venus (o al menos su material) comenzó un viaje desde el sur de los Alpes hasta el Danubio al norte de los Alpes.

"Las gentes del Gravetiense, la cultura de las herramientas de la época, buscaba y habitaba lugares favorables. Cuando cambiaba el clima o la situación de las presas, se desplazaban, preferiblemente a lo largo de los ríos", explica Weber. “Tal viaje podría haber tomado generaciones”.

Así, las estadísticas apuntan claramente al norte de Italia como el origen de la oolita de la Venus de Willendorf.


Aunque existe un amplio debate acerca de qué representaban realmente estas figuras voluptuosas, muchos están de acuerdo en que las estatuas se tallaron como símbolos de fertilidad, sexualidad, belleza y maternidad.

 

 

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Referencia: Gerhard W. Weber, Alexander Lukeneder, Mathias Harzhauser, Philipp Mitteroecker, Lisa Wurm, Lisa-Maria Hollaus, Sarah Kainz, Fabian Haack, Walpurga Antl-Weiser, Anton Kern. The microstructure and the origin of the Venus from Willendorf. Scientific Reports, 2022; 12 (1) DOI: 10.1038/s41598-022-06799-z

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

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