‘Bonnie Prince Charlie’ y el último levantamiento jacobita

El príncipe Carlos Eduardo Estuardo intentó recuperar el trono inglés en 1745, pero fue derrotado en Culloden.

En 1668, la llamada Revolución Gloriosa derrocó al rey Jacobo II de la casa Estuardo y sentó en el trono de Inglaterra, Escocia e Irlanda a su hija Mary y a su marido Guillermo de Orange. Este importante acontecimiento, que para muchos historiadores es la primera revolución burguesa de la historia (antes de la Revolución Francesa), asentó las bases del sistema monárquico parlamentario y provocó el rechazo de cualquier candidato católico al trono de las islas. Tras la muerte de Mary de Orange y su hermana sin descendencia, se eligió a Jorge de Hannover como sucesor.

Mientras ocurría todo esto, los descendientes de la casa Estuardo deseaban recuperar la corona británica y se dedicaban a maquinar su gran regreso desde el exilio. El primer levantamiento jacobita se produjo en 1689 y acabó en una desastrosa derrota, pero no serviría como lección.

Con el tiempo le llegó el turno a Carlos Eduardo Estuardo, hijo de Jacobo III y conocido como ‘Bonnie Prince Charlie’. Nacido y criado en la corta del rey francés Luis XV como consecuencia de su exilio, fue un joven consentido, banal y malcriado que disfrutó toda su vida de lujos y defendía que la voluntad divina era suficiente para conseguir el título de rey que le habían arrebatado a su familia. Aun cuando apenas contaba con apoyos en el resto de Europa, decidió dirigirse hacia las costas escocesas en 1745 e iniciar desde allí la reconquista del trono.

Habiendo sido marginados y maltratados por el rey protestante Jorge II, los antiguos clanes highlanders de las Tierras Altas escocesas abrazaron la causa del joven príncipe pensando que con él se respetaría su forma de vida y sus creencias católicas o episcopalianas. Con un ejército de más de 5.000 hombres, la causa jacobita consiguió importantes victorias y llegó incluso a tomar Edimburgo, pero Jorge II envió un gran contingente de tropas para hacer que se replegaran.

Todo terminó por decidirse el 16 de abril de 1746 en la Batalla de Culloden. Con peor armamento, en inferioridad numérica y bajo el inepto liderazgo de Carlos Eduardo Estuardo que se empeñó en comandar al ejército a pesar de la oposición de los generales, las tropas jacobitas fueron masacradas en apenas una hora. El combate dejó unos 2.000 muertos, cifra que crecería todavía más tras la represión desencadenada por el general inglés, el duque de Cumberland.

Pero, ¿qué pasó con ‘Bonnie Prince Charlie’? Viéndose derrotado, decidió abandonar el campo de batalla y refugiarse en la remota isla de Skye, al norte de Escocia. Desde allí consiguió abandonar las islas disfrazado como una doncella. Carlos Eduardo Estuardo pasaría años en Francia y se retiraría a Italia a morir. Fue el último Estuardo que intentó recuperar el trono y sus caprichos y malas decisiones llevaron a la desaparición del sistema de clanes escocés.

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