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¿Quién fue el primer asesino en serie de la historia?

No solo fue el primer asesino en serie. También el primer pedófilo. Hoy hablamos del noble francés Gilles de Rais.

Su nombre no nos es ajeno. Gilles de Rais luchó de forma habilidosa y valiente en los años finales de la guerra de los Cien Años junto a la Doncella de Orleans, Juana de Arco. A pesar de que era bastante joven (16 años), todavía se le asignó el trabajo de guardia personal de Juana de Arco. Los dos lucharon juntos en algunas de las principales batallas de su corta carrera militar, incluido el levantamiento del Sitio de Orleans. Incluso fue nombrado mariscal de Francia, la más alta distinción militar de este país con solo 25 años. Pero ostenta un infame récord marcado por el asesinato de decenas de niños.

Los asesinos en serie no son un fenómeno moderno. Los criminólogos especulan que han existido a lo largo de toda nuestra historia, pero no hay documentación o registros adecuados para estimarlos como referente. Sí es el caso de un rico noble de la Francia del siglo XV llamado Gilles de Rais, que se convirtió en uno de los asesinos de niños más prolíficos de la historia.

Cuando murió Juana de Arco pensó que Dios le había traicionado. Aunque volvió como un héroe de guerra acabaría convirtiéndose en un asesino demoníaco.

Para vengarse, en cierto modo, del hecho de que, de alguna forma, Dios le había abandonado, comenzó a inclinarse hacia el satanismo, la alquimia y el sadomasoquismo. Y estos deseos parecían no tener fin ni límites.

 


Precursor del asesino en serie moderno


Según cuenta la historia, los crímenes de Gilles de Rais fueron indescriptibles. Se cree que los primeros asesinatos de Rais comenzaron en 1426. Hizo que sus sirvientes le trajeran niños del campo o de las aldeas que no estuvieran acompañados por adultos (y principalmente niños de cabello rubio y ojos azules). Una vez en sus manos, en alguno de sus castillos, Rais, pasaba el resto de la noche dando rienda suelta a salvajes perversiones. Violaba y asesinaba a los niños en medio de oscuros rituales ocultistas (con la intención, al parecer, de tratar de convocar a un demonio).

 

De Rais no fue arrestado hasta septiembre de 1440, cuando secuestró a un sacerdote después de una disputa que no estaba relacionada con los asesinatos. Luego fue juzgado simultáneamente en un tribunal eclesiástico y civil por una variedad de delitos que incluían herejía, sodomía y el asesinato de más de 100 niños (probablemente el número real fuese superior, ya que muchos cuerpos fueron quemados o enterrados). Los criados que afirmaban ser cómplices de De Rais testificaron contra él, pero nunca se encontraron cuerpos, huesos u otras pruebas físicas. Confesó los cargos ante la amenaza de torturas, describiendo con truculentos detalles sus fechorías.

Según los documentos del juicio, usó habitaciones secretas (llamados gabinetes de tortura) durante casi 10 años, para sodomizar a los niños antes de matarlos a golpes mientras los miraba a los ojos. Les pegaba y se masturbaba delante de ellos antes de cortarles la cabeza. Tras decapitar sus cuerpos, mantenía sus cabezas cortadas en exhibición, besando a sus favoritos de vez en cuando. Dos clérigos franceses afirmaron que estaba obsesionado por las artes oscuras y que usaba las extremidades de sus víctimas para los rituales.

Fue condenado a muerte por quema y ahorcamiento simultáneos el 26 de octubre de 1440 en Nantes.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

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