Miyamoto Musashi, el samurái invencible

El espadachín ganó su fama saliendo invicto de más de 60 duelos y por el manuscrito que escribió sobre el camino de la espada, el 'Libro de los Cinco Anillos'.

Hablar de Miyamoto Musashi en Japón es como hacerlo del Cid Campeador en España o de William Wallace en Escocia. Se trata de uno de los samuráis más conocidos y admirados del país nipón y tal es su fama que, a pesar de los documentos y crónicas de la época, resulta difícil saber qué capítulos de su vida son reales y cuáles han sido modificados para engrandecer a un héroe nacional. En la persona de Miyamoto Musashi se reúne la disciplina, dominio de la espada y enriquecimiento intelectual que se esperaba de un auténtico samurái.

 

¿Quién fue Miyamoto Musashi?

También conocido por el nombre de Shinmen Takezō, se cree que Musashi nació en el pueblo de Miyamoto, en la provincia de Mimasaka, en torno al año 1584 aunque otros documentos apuntan a que nació en Harima. Se tiene poca información sobre sus años de infancia y juventud salvo que su padre era el consumado maestro de la esgrima Shinmen Munisai y que Musashi quedó huérfano a muy temprana edad, siendo cuidado por su tío Doribo que era sacerdote y le enseñaría los principios del budismo, a leer y a escribir.

Las sombras sobre su biografía empezarían a disiparse en 1597, cuando con 13 años aceptó el desafío de un duelista llamado Arima Kihei y lo mató en combate singular, siendo el primero de una larga lista. Musashi pasaría algunos años entrenando, profundizando en sus estudios y luchando en duelos contra aquellos guerreros que aceptaban el desafío de cualquiera que se les opusiera. Sin embargo, la vida de Musashi cambiaría radicalmente en el año 1600, cuando participó en la batalla de Sekigahara.

Japón llevaba años viviendo un periodo convulso en el que el daimyo (señor feudal) Oda Nobunaga había comenzado un proceso de unificación del país. En el año 1600, con Nobunaga muerto una década antes, su aliado Toyotomi Hideyori se enfrentó a Tokugawa Ieyasu por el control del país. Miyamoto Musashi combatió en Sekigahara en el bando de Hideyori debido a que su familia había guardado una relación de vasallaje con esta, pero el aspirante a shogun fue derrotado por Tokugawa y Musashi pasó a ser un ronin (samurái sin señor) y tuvo que ocultarse durante un tiempo en el monte Hiko.

Imagen: Wikimedia Commons.

 

De duelista a erudito

Cuando Musashi reapareció con 21 años lo hizo como un shugyosha, un guerrero que había decidido dedicarse en exclusiva a convertirse en un experto en el manejo de la espada a través de la autodisciplina, el sacrificio y el entrenamiento. Sería en estos años cuando Musashi ganaría fama como guerrero invencible al participar en más de 60 duelos y salir victorioso de todos ellos. Como nómada o vagabundo, Musashi recorrería el país desafiando a los mejores espadachines de cada ciudad, destacándose la vez en que derrotó a todos los aprendices y a los maestros de la escuela Yoshioka, una de las más importantes y reconocidas de la capital imperial (Kyoto). En este tiempo desarrollaría su estilo de lucha nitō ichi-ryū, que se caracterizaba por el empleo simultáneo de una katana y una wakizashi (espada corta) al igual que en Europa era costumbre utilizar una espada ropera y una daga.

La hazaña por la que es más recordado en la memoria de los japoneses fue su duelo contra Sasaki Kojiro. En 1612, tras años de entrenamiento perfeccionando su técnica, Musashi decidió desafiar al único samurái que le igualaba en fama y primera espada del señor Hosokawa Tadaoki. Sasaki Kojiro era conocido por su técnica Tsubame-gaeshi (“la parada de la golondrina”) y ambos decidieron reunirse en la isla de Ganryu para enfrentarse a muerte. Kojiro apareció con su temible nodachi, una katana larga que se blandía con ambas manos, y vestido como un auténtico samurái de clase alta; Musashi llegó tarde y lo hizo con las mangas de su kimono atadas, un paño envolviendo su cabeza y un bokken (espada de madera) hecho a partir de un remo.

Según cuentan las crónicas de la época, Musashi solía llegar tarde a los duelos para poner nervioso a su rival y como muestra de desprecio. En esta ocasión, provocó a Kojiro para que atacase primero y, tras esquivar la primera acometida, se lanzó al ataque. Kojiro consiguió recuperarse y atacar de nuevo, cortando la toalla de la cabeza de Musashi pero sin haber podido parar el golpe del bokken, que le provocó una herida mortal en la cabeza. El duelo terminó con Musashi huyendo en bote para escapar de los aliados de Kojiro, que querían vengarse del samurái.

Imagen: iStock.

 

Derrotar al espadachín confirmaba a Musashi como el mejor guerrero de todo Japón y por ello decidió no volver a empuñar una katana. Desde entonces, pasó varios años sirviendo a diferentes daymios y señores bien como consejero o bien como general, consiguiendo grandes victorias militares. El papel que jugó en sofocar la rebelión de Shimabara en 1637 le convirtió en uno de los grandes estrategas del país. Tras esto, Musashi comenzó a retirarse poco a poco de su vida pública, asentándose en el castillo de Kumamoto y dedicando su tiempo a perfeccionar las otras facetas que un buen samurái debía dominar: la pintura, la poesía y el estudio.

Aunque siguió entrenando a jóvenes espadachines en el manejo de la espada, sus últimas grandes aportaciones a la filosofía del bushido (el camino del guerrero) vinieron en forma de preceptos y textos. La más destacada de todas sus obras es el Gorin no sho, el Libro de los Cinco Anillos, en el que repasaba sus experiencias en las artes marciales y en la guerra y las convertía en enseñanzas que, como ocurre con El arte de la guerra de Sun Tzu, se siguen aplicando a ámbitos muy variados.

Miyamoto Musashi, que participó e influyo, de forma directa o indirecta, en el devenir de su país durante los convulsos primeros años del periodo Edo, se retiró en 1643 a una cueva para vivir como ermitaño y terminó sus dos últimos libros en 1645. A los pocos meses, en junio, entregó los manuscritos a sus discípulos y se marchó a la cueva de Reigando, donde murió de lo que algunos expertos sospechan que fue un cáncer. El samurái invencible fue enterrado con armadura en el monte Iwato, en la provincia de Kumamoto.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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