¿Fue Cervantes a la cárcel?

Miguel de Cervantes trabajaba como cobrador de impuestos para la Iglesia.

 

Así es. Y es posible que de no haber dado con sus huesos en la cárcel y de no haber estado cautivo en Argel, “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” podría no haber existido.

 

Este genio de la literatura universal, con objeto de obtener un dinero extra pues no pasaba por su mejor momento económico, decidió quedarse con parte del cobro de los impuestos de la Iglesia. Aunque probablemente estaría convencido de que no se darían cuenta de tan pingües desapariciones, acabaría pasando breves períodos de encierro en la cárcel de Sevilla durante las que comenzaría a escribir esta obra clave de la literatura.

 

Fue nombrado “comisario real de abastos” de cereales y aceites, en Andalucía, como comisario de provisiones para la Armada Invencible. Esta actividad recaudatoria también consiguió que acabase, siendo excomulgado en dos ocasiones por confiscar grano a la Iglesia.

 

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Como curiosidad, la calle Entrecárceles, junto a la Cárcel Real de Sevilla, exhibe un busto de bronce de Cervantes.

 

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Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Ahora mismo soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

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