Alaska también fue conquistada por españoles

A finales del siglo XVIII, la Corona española controlaba el nexo entre América y Asia.

Asomadas al golfo de Alaska podemos encontrar localidades que llevan por nombre Córdova o Valdez. La toponimia suele ser uno de los elementos más significativos para detectar los lugares a los que llegó alguna cultura, pueblo o nación. En el caso de los españoles, los siglos modernos y parte de la época contemporánea discurrió por un sinfín de localizaciones dispersas por todo el mundo, fruto de la incesante y extensa exploración llevada a cabo desde los puertos bajo bandera española. Un territorio tan alejado como Alaska no fue la excepción. Hubo presencia castellana en este reino de hielo a finales del siglo XVIII. ¿Qué pintaban ahí los españoles? ¿Qué interés había en Alaska? ¿Cómo perdió España aquellos territorios? 

Una historia desconocida

La llegada de Colón a América y todo lo que ocurrió después en los núcleos mesoamericanos y andinos es bien conocido por todos. Pero los españoles protagonizaron expediciones hacia otros rumbos, con historias y conquistas quizás menos conocidas, pero no por ello menos épicas e interesantes para el conocimiento histórico. La exploración del Amazonas o la presencia española en América del Norte suelen ser algunos de los pasajes menos mencionados en los libros de historia. Todavía menos frecuente es leer sobre el proceso que terminó con Alaska como territorio soberano de España. 

Cuando Estados Unidos apenas estaba abriendo los ojos tras su reciente nacimiento, al otro lado de Norteamérica, en la costa oeste, España seguía aumentando sus posesiones de ultramar. A miles de kilómetros de Madrid, los barcos castellanos seguían haciendo del mundo su hormiguero particular, con infinidad de vías por las que discurrían embarcaciones con la idea de obtener beneficios de cualquier tipo y de evangelizar a cuantas almas encontrasen en nombre del rey. En este caso, Carlos III era el Borbón al frente de la Corona española y fue quien mandó enviar expediciones hacia las costas del norte de América.

¿Qué importancia tenía Alaska?

Es el nexo de unión más cercano por tierra entre América y Asia. Puntos como este siempre son territorios estratégicos para controlar el comercio, apellido del poder. No hay más que observar un mapa actual: Estados Unidos, potencia mundial, se extiende por gran parte de Norteamérica, dejando a Canadá los territorios norteños de escaso interés, sin embargo, Alaska, todavía más inhóspita y al norte de Canadá, sí que forma parte de la soberanía estadounidense.

Podemos decir que la colonización española de Canadá y Alaska fue impulsada por el interés de otras naciones. Es decir, la bula del papa Alejandro VI y el Tratado de Tordesillas de finales del siglo XV cedían a la Corona española casi todo el territorio de América, lo que incluía la costa pacífica del continente hasta Alaska. A mediados del siglo XVIII, comerciantes británicos y rusos vieron un potencial interesante al comercio con pieles de nutria en el golfo de Alaska, a los que pronto se unirían los barcos estadounidenses. España, que seguía implementando un modelo de colonización chapado a la antigua, no quiso que estas naciones le arrebataran sus territorios. Por ello, Carlos III y sus sucesores enviaron expediciones entre 1774 y 1793 para frenar a británicos y rusos. Además, los barcos españoles seguirían buscando el mítico Estrecho de Anián, tal y como se conocía desde el siglo XVI a un supuesto paso que conectaría el Atlántico con el Pacífico.

Nutka 

El territorio de Nutka reclamado por España a finales del siglo XVIII. Wikimedia.

Auge y caída de los españoles en Alaska

Se sucedieron varias expediciones al mando de capitanes como Bruno de Heceta, Juan Francisco de la Bodega, Ignacia de Arteaga, Salvador Hidalgo o Gonzalo López de Haro entre otros. En 1779 descubrieron la bahía de Nutka, donde transcurrían los hechos más importantes. Allí construyeron el fuerte de San Miguel, con intención de mantener a raya a cualquier barco extranjero que pretendiera establecer una base comercial. Fue entonces cuando se bautizaron algunos enclaves como Valdez y Córdova. Salvador Hidalgo tomó posesión de Alaska en nombre del rey de España el 3 de junio de 1790. 

Sin embargo, hablar de “conquista” quizás sea un poco pretencioso. Con apenas dos enclaves y un millar de hombres, difícilmente se podía controlar un territorio tan basto, congelado gran parte del año. Como en otras ocasiones, estamos ante un control más teórico que práctico. 

Y esta situación, unida a la decadencia en la que entraba el imperio español, pasó factura. Los intereses comerciales por parte de Gran Bretaña chocaron con la defensa española del territorio. Los ingleses se prepararon para declarar la guerra a España y eliminar su presencia en la costa pacífica de Norteamérica. Pero la Corona española no estaba en situación de poder plantarle cara a Inglaterra por unos territorios que lograba controlar a duras penas. Por lo que decidió llegar a un acuerdo con los ingleses. A finales del siglo XVIII, los españoles desmantelaron el fuerte de Nutka y abrieron el comercio marítimo en Alaska. Fue entonces cuando barcos de varias naciones empezaron a navegar libremente en busca de tratos comerciales. No pasarían muchos años para que Estados Unidos impusiera su control en la zona. 

Referencias:

Cardelús, B. 2017. Cuando Alaska fue territorio soberano de España. abc.es.

Trillo, M. 2019. De Florida a Alaska: tres siglos de legado español en Estados Unidos. casamerica.es.

Van den Brule. Á. 2021. Cuando conquistamos Alaska: otra hazaña española olvidada. elconfidencial.com.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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