Hallados indicios de una civilización perdida que derrotó al rey Midas

La inscripción, escrita en luvita, habla de un reino desconocido gobernado por Hartapu que luchó contra Frigia en el siglo VIII a.C.

En invierno del año pasado, un granjero local del sur de Turquía encontró una enorme piedra con extrañas inscripciones semioculta en un canal de riego. Tras avisar a las autoridades y que un equipo de arqueólogos visitara el lugar, la piedra fue trasladada para su estudio, cuyas conclusiones tempranas fueron publicadas en un primer informe de la Universidad de Chicago. La inscripción habla de una antigua civilización perdida que se habría enfrentado al legendario rey Midas.

“En seguida quedó claro que la pieza era antigua, y reconocimos que la inscripción estaba escrita en luvita, el idioma más utilizado en la región durante la Edad de Bronce y la Edad de Hierro”, cuenta James Osborne, arqueólogo de la Universidad de Chicago especializado en la arqueología de Anatolia. Los jeroglíficos luvitas, una de las lenguas indoeuropeas más antiguas, cubren gran parte de la superficie de la estela (monumento monolítico con inscripciones) y se leen en secuencias alternantes de derecha a izquierda y de izquierda a derecha. El texto habla de un reino, hasta ahora desconocido, que habría combatido y derrotado a la Frigia del siglo VIII a.C., entonces gobernada por el legendario rey Midas. Un fragmento de la inscripción hace referencia al rey Hartapu a quien “los dioses de la tormenta entregaron a los reyes contrarios a su majestad”, refiriéndose a la victoria de este frente a sus enemigos. A 16 kilómetros al sur del lugar donde fue encontrada esta pieza se hallaron otros jeroglíficos que también mencionan a este rey Hartapu.

“No sabíamos nada de este reino”, afirmó Osborne. “De pronto, nos hemos encontrado con nueva información en profundidad sobre la Edad de Hierro en Oriente Medio”. La información de este reino desaparecido sigue siendo muy escasa, pero se cree que existió entre los siglos IX a.C. y VII a.C. y que ocupaba una superficie de 120 hectáreas (algo nada desdeñable para los asentamientos de la época). Su nombre es desconocido, pero los arqueólogos creen que la capital estaría localizada en Turkmen-Karahoyuk, un yacimiento arqueológico cuya importancia y valor histórico fueron reconocidos en 2017.

 

La leyenda del rey Midas

Midas gobernó Frigia desde el 740 a.C. hasta el 696 a.C. aproximadamente. Adoptó el alfabeto griego debido a que estaba casado con una mujer de la península del Peloponeso y se vio fuertemente influido por el mundo latino. Bajo su reinado, Frigia vivió un momento de esplendor económico y político con grandes riquezas y la expansión de sus fronteras hacia el este, donde estableció relaciones comerciales con Asiria y Urartu. Se dice que, tras numerosas invasiones del rey Sargón II de Asiria y viéndose derrotado, Midas decidió suicidarse.

Pero si por algo es conocido el rey Midas es por el papel que la mitología le ha dado. Se dice que Dionisio, dios del vino, visitó al rey Midas y le concedió un deseo como recompensa por haber salvado al sátiro Sileno. El rey, ambicioso como nadie, pidió que todo lo que él tocase se convirtiera en oro y, a pesar de haber intentado disuadirle, Dionisio lo concedió. Pero pronto fue consciente del error que había cometido, pues la comida se volvía de oro macizo cuando intentaba comerla y sus amantes se volvían estatuas con siquiera rozarlas. Para poner fin a su deseo (que se había vuelto maldición), Midas se bañó en las aguas de Pactolo, cuyas arenas se tiñeron de oro para siempre.

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