Un estudio podría haber identificado los restos de Plinio el Viejo

Las pruebas realizadas a una calavera encontrada cerca de Pompeya en el 1900 apuntan a que podría pertenecer al militar Gayo Plinio Segundo.

Son muchas las figuras del mundo antiguo que se han ganado una mención especial en la historia y Plinio el Viejo es, sin duda, una de ellas. Hombre letrado y ducho en las armas, es famoso por su tomo Historia de la Naturaleza (el único que se conserva de los muchos que escribió) y por haber acudido a Pompeya para ayudar a sus habitantes durante la erupción del Vesubio en el año 79. Plinio murió intoxicado por los gases y el humo del volcán y no se supo nada de sus restos durante siglos.

En el año 1900, un ingeniero llamado Gennaro Matrone encontró en Castellammare di Stabia (localidad italiana próxima al Vesubio y conocida en la época de Plinio como Estabia) más de 70 esqueletos antiguos entre los que había uno que vestía collares y brazaletes de oro y portaba una espada ricamente decorada. Matrone defendió ante los académicos que eran los restos de Plinio el Viejo, pero no se le tomó en serio y los objetos y restos encontrados fueron vendidos o acabaron en instituciones como el Museo Storico Nazionale dell’Arte Sanitaria. El reciente estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores podría confirmar la teoría del ingeniero.

 

Plinio y el marinero de Numidia

El trabajo ha sido llevado a cabo por un equipo multidisciplinar, ha sido publicadas en Live Science  y se ha centrado en dos de las piezas encontradas en el 1900, una calavera y una mandíbula. El primer detalle significativo se encuentra en los restos de ceniza encontrados en las piezas, prueba clave para el arqueólogo Luciano Fattore de que los sujetos murieron durante la erupción del Vesubio. Los siguientes pasos implicaban análisis químicos y de datación y es en estos donde se encontraron los primeros datos relevantes.

El agua de cada zona tiene una serie de elementos que permiten identificar su origen y que permanecen en el esmalte dental.  A partir de un estudio de isótopos (elementos químicos que tienen un número de neutrones diferente al habitual) en las piezas dentales de la mandíbula se desveló que el sujeto había pasado sus primeros años de vida en la región de Como (norte de Italia), donde Plinio vivió durante su infancia. Lo interesante es que, al analizar el desgaste de las piezas bucales, los investigadores llegaron a la conclusión de que el hombre al que pertenecía la mandíbula tenía entre 30 y 40 años cuando murió. Plinio debía tener 56 años en ese momento, edad que tenía aproximadamente el sujeto de la calavera cuando murió.

Calavera y mandíbula encontradas en Estibia. Imagen: Flavio Russo.

 

Los investigadores no solo encontraron esta diferencia de edad, sino que un análisis más en profundidad sacó a la luz que el haplotipo (conjunto de variaciones del ADN que se heredan de forma conjunta) de la calavera apuntaba a ancestros romanos y el de la mandíbula a antepasados originarios del norte de África, entre otros sitios. Se llegó a la conclusión de que las piezas pertenecían a dos hombres distintos: la calavera de quien podría haber sido Plinio el Viejo y la mandíbula de uno de sus marineros, probablemente originario del reino de Numidia del que procedían gran parte de los marinos romanos.

El estudio fue presentado ante el Museo Storico Nazionale dell’Arte Sanitaria en enero de 2020 y sus responsables señalan que la única forma de saber con seguridad si la calavera pertenece a Plinio el Viejo sería llevar a cabo una cuidadosa reconstrucción del linaje del romano para comparar el genoma de la calavera con el de uno de sus descendientes.

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