¿Quiénes fueron los ángeles caídos y cuántos había?

Aunque el más famoso es Lucifer, el ‘Libro de Enoc’ señala que más de 200 ángeles provocaron la ira de Dios y fueron expulsados del Paraíso por sus pecados.

Ángel caído
Imagen: Wikimedia Commons.

La idea de que el mundo está dividido por una dualidad entre el bien y el mal es muy antigua. Lo propio y lo ajeno, los unos y los otros, nosotros y ellos. Se trata de un principio de oposición fácil de vender que podemos encontrar en la literatura, la política o el deporte. Todas las guerras, de una forma o de otra, acaban por transmitir ese mismo mensaje de destrucción del enemigo como motivación para continuar con la lucha. Las religiones también aprovechan esta idea adaptada a su propio sistema de creencias, pero si hay un caso que le ha sacado verdadero partido ese es el cristianismo que defiende como nadie la confrontación del bien (Dios) y el mal (el demonio).

Ángeles caídos
Ángeles siendo expulsados del Cielo. Imagen: WIkimedia Commons.

 

Historia de los ángeles caídos

El primer nombre que a cualquiera se le vendrá a la cabeza al pensar en la encarnación del mal según la religión cristiana será el de Satanás (aunque también valdrían Lucifer, el Príncipe de las Tinieblas, Belcebú, Mefistófeles…), señor del infierno y enemigo declarado de Yahveh. Se trata de la personificación de todos los males y pecados que pueden existir, responsable de extender esta oscuridad por el corazón de los hombres y con la eterna mancha de haber intentado usurpar el lugar del propio Dios. Sin embargo, lo que tal vez sea menos conocido para el público general es que Lucifer no fue el único que se rebeló contra los dictados del altísimo.

Como suele pasar en el ámbito teológico, la historia de estos ángeles caídos se construye a partir de distintos autores, relatos y debates que han ido surgiendo a lo largo de los siglos. Resulta curioso saber que estos demonios apenas son mencionados en la Biblia y que Lucifer, el que más protagonismo tiene, aparece mencionado poco más de cincuenta veces entre los dos testamentos y muchas veces de forma confusa ya que algunos expertos piensan que ‘Satán’ no era su nombre sino una especie de cargo y una forma de referirse a alguien que se te oponía. La fuente más completa que se tiene sobre los ángeles caídos la encontramos en el Libro de Enoc, manuscrito escrito entre el siglo IV a.C. y el siglo I a.C. por un supuesto antepasado de Noé. El Libro de Enoc solo es considerado canónico por la Iglesia cristiana ortodoxa de Etiopía pero otras vertientes del cristianismo y del judaísmo sí reconocen su interés histórico.

En este texto, escrito originalmente en hebreo y arameo, se cuenta que los ángeles caídos eran los llamados Vigilantes o Grigori, seres celestiales que el mismo Dios envió a la Tierra para que vigilaran y protegieran al hombre durante sus primeras etapas. Sin embargo, el contacto directo con la humanidad llevó a estos ángeles a contradecir los mandatos divinos: unos fueron acusados de haber revelado secretos a los hombres que no debían conocer y otros de haber caído en el pecado de la lujuria al haber mantenido relaciones con mujeres y haber concebido a los Nefilim, gigantescos híbridos de humano y ángel. Ante esta afrenta Dios expulsó a los doscientos Vigilantes del Paraíso con la ayuda del arcángel san Miguel. Hay que señalar que, si bien el enfado por haber mantenido relaciones con humanos podría ser comprensible desde la perspectiva de Dios, la revelación de secretos es un motivo más que cuestionable para el destierro. Haberles enseñado a fabricar armas y el arte de la guerra tiene un pase, pero también condenó a aquellos ángeles que enseñaron a la humanidad los ciclos lunares, astrología, meteorología y el uso de las hierbas y raíces para su beneficio. Tan malos no eran…

Lucifer
Imagen: Wikimedia Commons.

 

Los ángeles caídos más importantes

Los doscientos Vigilantes expulsados habría que sumarlos a Lucifer y su tropa (un tercio de la Corte Celestial según algunos textos), que habrían sido desterrados al Infierno antes por la soberbia de su líder.

Y es que Lucifer (portador de luz) fue creado por Dios como el más bello, inteligente y capaz de todos sus ángeles pues deseaba que fuera su mano derecha y que liderara a los demás querubines. Se dice que Dios le concedió total libertad de obra y de pensamiento y esto le llevó a cuestionarse las enseñanzas de su señor y, a la larga, a pensar que era su igual e incluso que podía sobreponerse a él. Fue este pecado de soberbia el que desencadenó un enfrentamiento entre los seguidores de Lucifer y los ángeles que no ponían en duda la voluntad divina. La cosa terminó con Lucifer desterrado en el infierno y con Dios habiendo creado al que supuestamente es su mayor enemigo y que acabaría sirviendo de chivo expiatorio para promover su fe.

Pero Luzbel, como también se le conocía, no es el único ángel caído que merece ser destacado. Los Vigilantes tenían a veinte líderes  que fueron los principales incitadores a cometer pecados y cuyos nombres e historias conocemos. El más importante de todos es Semyazza, líder supremo de los Grigori que promovió la desobediencia contra Dios y convenció a su hueste de que debían tener progenie con las humanas. También podemos destacar a Azazel, que enseñó a los hombres lo que era la guerra y la brujería; Gadreel, quien se convirtió en serpiente y engañó a Eva para que fueran expulsados del Edén; o a Remiel, que antes de su caída había sido el encargado de guiar a los fallecidos en su ascenso al Cielo.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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