¿Qué es la epopeya de Gilgamesh?

Se trata del primer relato épico de la historia, escrito hace más de 5.000 años en escritura cuneiforme.

La historia de Gilgamesh es la epopeya o poema épico más antiguo del que se tiene constancia. Aunque su versión más conocida es la que el escribano y sacerdote Sin-leqi-unini hizo en idioma acadio alrededor del año 1100 a.C., la historia fue recogida por primera vez en cinco tablillas de barro y narrada en escritura cuneiforme, el sistema de escritura más antiguo que se conoce, mucho antes. A pesar de su antigüedad, el poema de Gilgamesh establecería elementos muy comunes en la narrativa épica posterior y temas tan complejos como la inmortalidad o el sentido de la vida y el amor.

 

La primera gran historia

La historia comienza en la ciudad de Uruk, asentamiento de la antigua Mesopotamia situado en la orilla occidental del río Éufrates (en la actual Irak). Gilgamesh, un sacerdote-rey de impresionante fuerza gobernaba la ciudad con mano de hierro, sometiendo a su gente como un tirano (figura que, al igual que pasaría en Grecia y Roma posteriormente, no significaba lo mismo que en la actualidad). Si bien parece que la figura de Gilgamesh coincide con la de un rey real, su vida y hazañas se mezclan con elementos fantásticos y referencias mitológicas a lo largo de todo el poema.

La crueldad con la que el rey trataba a su pueblo hizo que los dioses crearan de la arcilla a Enkildu, un hombre salvaje con una fuerza similar a la de Gilgamesh, para que se enfrentara a él o lo mantuviera entretenido (según la interpretación que se lea). Gilgamesh encontró en Enkildu no solo a un rival a su altura, sino a un compañero con el que confraternizaría de inmediato y que le acompañaría en sus siguientes aventuras de una forma similar a como lo haría Yolao con Hércules. La primera parte del poema narra las aventuras que emprenden Gilgamesh y Enkildu para ganar fama y gloria como cualquier buen héroe del mundo antiguo que se precie. De sus hazañas se destaca el haber matado al gigante Humbaba, guardián del País de los cedros, y haber conseguido su fabuloso tesoro.

 

En busca de la inmortalidad

Gilgamesh y Enkildu regresan a Uruk siendo adorados por todos, alcanzando el rey un estado semidivino que llama la atención de la diosa Astarté, quien queda perdidamente enamorada de él. Pero como suele ocurrir con estos héroes, sus éxitos convierten a Gilgamesh en un ser orgulloso y arrogante que rechaza a la diosa y provoca la ira del resto de deidades. Como castigo, los dioses enviaron al Toro Celestial contra Gilgamesh y provocó una enfermedad a Enkildu que lo mataría en doce días. La muerte de su fiel amigo supone un cambio radical tanto en la historia como en el personaje de Gilgamesh que, profundamente afectado, se embarcará en una búsqueda por lograr la inmortalidad.

Esta segunda parte de la historia se centra en el encuentro de Gilgamesh con Utanapishtim, anciano que sobrevivió a una gran inundación (primera mención conocida del diluvio universal). Tras mucho ir y venir, y después de que Utanapishtim le confesara no tener el secreto de la inmortalidad, Gilgamesh se sumerge en las profundidades del mar para conseguir la planta que le protegerá de la muerte, pero cuando ya la tiene en la mano se la arrebata una serpiente (animal que sirve como metáfora de la resurrección al mudar la piel). Derrotado, Gilgamesh vuelve a Uruk y contempla las inmensas murallas que mandó construir. La historia termina con Gilgamesh siendo consciente de que sus obras perdurarán siglos después de su muerte.

 

Influencia en la narrativa occidental

El poema de Gilgamesh, olvidado por la sociedad durante siglos, resulta relevante por varios motivos. En primer lugar, por la complejidad que plantea a pesar de ser una de las creaciones literarias más antiguas de las que se tiene constancia. Entre luchas y romances, la epopeya plantea cuestiones que siguen atormentando al ser humano y que siguen siendo tema recurrente en películas y libros de la actualidad: ¿se puede vivir eternamente? ¿Cuál es el sentido de la vida y cómo saber si se está aprovechando? ¿Qué importancia tienen los pequeños placeres? ¿Y el amor o la amistad?

Por otro lado, la epopeya de Gilgamesh dejó su huella en las tradiciones posteriores. El personaje bien podría haber inspirado a los héroes clásicos de la talla de Hércules (con quien guarda grandes parecidos) o Perseo, pero además el estilo con que es narrada su historia influyó en composiciones posteriores como los cuentos homéricos de La Ilíada o La Odisea e incluso en las biblia hebrea. El redescubrimiento de las tablillas bajo las ruinas de la Biblioteca de Asurbanipal generó gran revuelo en la comunidad académica y más tras la primera traducción al inglés por parte de George Smith, del British Museum.

5.000 años después de que su historia quedara grabada en tablillas de barro, Gilgamesh ha alcanzado la ansiada inmortalidad.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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