Tebas y el ejército que venció a los espartanos

El Batallón Sagrado de Tebas estaba formado por 150 parejas de amantes varones. Comandados por Pelópidas y Epaminondas, lograron vencer a los espartanos y hacerse con el control de Grecia.

 

Tras la guerra del Peloponeso (431-404 a. C.), Esparta arrebató a Atenas la hegemonía de la Hélade. La estirpe militar más orgullosa de la antigua Grecia se hizo con el control de las ciudades más destacadas, en las que promovían regímenes oligárquicos. Pero un rival inesperado puso contra las cuerdas a los espartanos y su arrogancia mutó en turbación. Tebas y su batallón de homosexuales comandado por Pelópidas y Epaminondas puso fin al dominio espartano.

La ciudad de Tebas se situaba en Beocia, una región campesina al noroeste de Atenas. La zona pasaba desapercibida e incluso era objetivo de bromas y chanzas por parte de otros helenos acerca de la vida rústica que llevaban. Sin embargo, durante una década se hicieron con la hegemonía de Grecia y se atrevieron a invadir Lacedemonia (Esparta), el estado más poderoso hasta entonces. La hazaña contó con dos promotores: Pelópidas y Epaminondas.

Héroes de Tebas

Cuando hablamos de historia antigua suele ocurrir que leyenda y realidad se fusionan al punto de hacernos imposible distinguirlas. No faltan ejemplos de personajes exageradamente perfectos y virtuosos. Es por ello que hay que tomar con precaución la tradición literaria. Los autores clásicos nos cuentan que Pelópidas nació en el seno de una familia adinerada en Tebas y dedicaba su dinero a ayudar a los más desfavorecidos. Epaminondas era pobre, pero lo suficientemente orgulloso como para rechazar los donativos que le ofrecía Pelópidas. El contraste entre situaciones y personalidades no fue un impedimento para que ambos entablaran una amistad que, a la postre, resultaría clave en el desarrollo histórico de Tebas.

Según nos cuenta Plutarco, Pelópidas era muy impulsivo y se machacaba en la palestra para formarse físicamente. En cambio, Epaminondas era reflexivo y prudente, con grandes inquietudes por la filosofía. Casi parecen la personificación del mens sana in corpore sano. En cualquier caso, coincidían en el amor por su patria y la determinación de hacer de Tebas una ciudad más digna que como mera aliada (obligada) de Esparta:

“Los dos querían ver a su patria grande y hermosas gracias a ellos y durante su vida”.

Pelópidas y Epaminondas no tardaron de entrar en combate juntos. Fue contra Mantinea y, curiosamente, luchando en el bando espartano, donde los tebanos unieron lazos al nivel que solo te lleva el haber luchado con tu vida en juego junto a un compañero.

Pero los espartanos tampoco es que fueran agradeciendo por ahí a todo aliado que se prestase para engrosar sus filas militares. Tanto es así que en 382 a. C. un ejército lacedemonio entró en Tebas y se instaló en la acrópolis con la intención de imponer un régimen oligárquico. Dirigentes y personalidades que defendían la democracia tuvieron que huir de Tebas para nos ser ejecutados. Pelópidas fue uno de ellos y se exilió en Atenas, mientras que Epaminondas permaneció en Tebas, considerado por los espartanos como un pobre filósofo. Definitivamente, Tebas había perdido su libertad.

Dibujo de La batalla de Leuctra entre Tebas y Esparta
La batalla de Leuctra

Expulsar a los espartanos

Pero los tebanos no iban a quedarse de brazos cruzados y una conjura se fue tramando, orquestada desde el interior y el exterior de Tebas, con Pelópidas y Epaminondas como cabecillas. En Atenas, Pelópidas decía a sus compatriotas que:

“No era una acción bella ni generosa mirar hacia otro lado cuando la patria estaba sometida y vigilada por una guarnición. Debían arriesgarse por defender lo más importante, avanzando desde Atenas hasta liberar a Tebas”.

En Tebas, Epaminondas fue puesto al corriente de las intenciones de su compañero exiliado, así que se encargó, disimuladamente, de ir formando a jóvenes combatientes. A modo de entrenamientos, hacía que los tebanos de enfrentaran a espartanos en el gimnasio y cuando sus compatriotas vencían, se mofaba de ellos haciéndoles ver que era vergonzoso estar dominados por luchadores más débiles que ellos.

Pelópidas y los exiliados se las arreglaron para entrar en Tebas disfrazados de campesinos. Se ocultaron con ayuda de los conjurados y esperaron a una noche en la que los espartanos tenían programado un banquete. Con los soldados lacedemonios bebidos y relajados, los exiliados de Pelópidas y los jóvenes de Epaminondas lo tuvieron fácil para doblegarlos. Tebas había sido liberado. Quedaba declarada la guerra con Esparta.

¿Cómo vencer a Esparta?

En el 379 a. C., los tebanos habían logrado expulsar a los espartanos de su acrópolis. En los años posteriores, Esparta envió varios contingentes para reconquistar Tebas. Pero los intentos fracasaron y solo sirvieron para que los tebanos adquirieran más experiencia militar así como reafirmar su capacidad de plantar cara a los (ya no tan) temidos espartanos. Tanto fue así que Pelópidas decidió pasar al ataque. Empezaron por lanzarse contra las ciudades de Beocia que estaban a favor de los espartanos. En una de las expediciones se toparon con dos compañías de espartanos. Tuvo lugar la batalla de Tegira, en la que los tebanos derrotaron de manera contundente a los espartanos. Fue la primera vez que se mencionó a la unidad militar más famosa de Tebas.

El Batallón Sagrado de Tebas

Se trataba de una unidad militar formada por 150 parejas de amantes varones. Es importante matizar el concepto de “homosexual” en la antigua Grecia. La unión entre dos hombres adultos no estaba tan bien vista como las relaciones entre un adulto y un joven. Formaba parte de la formación de los jóvenes aristócratas, en la que un adulto, el heniochoi, servía de “conductor” a un joven paraibatai, es decir, “compañero”. Bajo esta concepción, Górgidas, un aristócrata tebano, reclutó un batallón con 300 soldados de élite que luchaban en parejas unidas por un vínculo amoroso que los hacía batallar con un ímpetu inusitado.

La batalla definitiva entre Tebas y Esparta por el control de Grecia tuvo lugar en la llanura de Leuctra hacia el año 371 a. C. Epaminondas desató todo su ingenio militar para acabar con la hegemonía lacedemonia. Los espartanos formaron con su tradicional falange, que tendía a colocar a sus mejores hombres en el flanco derecho. Los tebanos conocían esta forma de guerrear espartana, así que Epaminondas se encargó de plantar cara al flanco derecho espartano. Colocó toda la caballería y una columna de cincuenta hombres de profundidad que arrasaron a las doce filas de espartanos que vieron cómo el Batallón Sagrado masacraba sus líneas. Miles de espartanos perecieron en la contienda, en ellos el rey Cleómbroto, el primer dirigente espartano que moría en combate desde Leónidas.

Un final precipitado

Con la victoria en Leuctra, Tebas se hizo con el control de Grecia. Sin embargo, esta hegemonía apenas duró una década. Pelópidas murió en el 364 a. C. al caer herido por lanzas en la batalla de Cinoscéfalas contra Alejandro, un tirano instalado en la ciudad de Feras. Dos años después, Epaminondas también murió en combate mientras Tebas se enfrentaba a atenienses y espartanos en la batalla de Mantinea.

Con los libertadores de Tebas fuera de la ecuación, la superioridad militar se resintió demasiado y el final del poder de Tebas no se hizo esperar. Los campesinos tebanos no lograron alargar la hegemonía conquistada durante mucho tiempo, pero Pelópidas y Epaminondas fueron elevados a la categoría de héroes y su recuerdo perdurará para siempre.

Referencias:

Asimov, I. 2011. Los griegos. Alianza editorial.

Cervera, C. 2016. El Batallón Sagrado de Tebas, el ejército de amantes homosexuales que humilló a los espartanos. abc.es.

Sánchez, J. P. 2013. Guerreros de Tebas. Historia National Geographic 111, 56-65.

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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