Sexo en el antiguo Egipto

¿Dónde y cómo lo hacían los egipcios? ¿Qué pensaban sobre las prácticas sexuales?

 

Cuando uno piensa en la civilización del antiguo Egipto, entre los elementos característicos no es común incluir muestras de su sexualidad. Con sus altas pirámides, templos colosales y esos rostros hieráticos mostrados en pinturas y esculturas, podría parecer que los egipcios eran unos recatados. Gente seria. Desde luego, poco tenían que ver con sus vecinos griegos y romanos, que nos han dejado infinidad de muestras explícitas. Sin embargo, los egipcios no eran simples mojigatos, sino que sus costumbres amorosas y prácticas sexuales eran tanto o más liberales que las nuestras actuales.

Todo empezó con sexo

Es cierto que los egipcios no fueron muy propensos a dejar muchas muestras sobre su sexualidad. Las manifestaciones artísticas que incluyen contenido sexualmente explícito se limitan a algunos poemas de amor, un par de menciones en textos literarios, varios dibujos en ostracas que serían el equivalente a nuestras caricaturas, el “Papiro erótico de Turín” y amuletos fálicos. Pero, aunque estas pocas fuentes puedan dar una visión de cultura recatada, son suficientes para entender el amplio mundo sexual del que gozaban los antiguos egipcios.

De entrada, una de las versiones de la cosmogonía egipcia inicia con el dios Atum masturbándose encima de la colina primigenia y con su semen da vida a la primera pareja de dioses: Shu y Tefnut. Ya te puedes imaginar la diferencia abismal que habría entre las clases de religión de los niños egipcios y las que hemos tenido los educados en la cultura cristiana occidental donde una paloma y el Espíritu Santo camuflan ciertos aspectos vedados a la infancia.

Y puestos a hablar de mitos, uno de los más extendidos acerca de la sexualidad de los egipcios es que practicaban el incesto. Se suele hablar, sobre todo acerca de la élite, de la unión entre familiares. La realidad es que el incesto no fue una práctica habitual en el país del Nilo. En tres mil años de historia, solo se pueden atestiguar doce casos. Estamos ante una excepción extrema de endogamia en la familia real de la Dinastía XVIII para conservar la pureza en la sangre real (y así nació el pobre Tutankamón).

Mujeres con iniciativa

Hay que destacar la posición de la mujer en el antiguo Egipto. Ellas eran iguales que ellos ante la ley. Esta situación hacía que la mujer se viera liberada también en el ámbito sexual. Es por ello que para los egipcios resultaba natural que las mujeres tomaran la iniciativa para seducir a aquella persona que levantara sus pasiones.

Contamos, entre otras fuentes, con un hechizo para producir deseo sexual. En el documento, una mujer llamada Taromeway pide al dios Anubis que dispare una flecha a Kephalas para que este arda en deseos de poseerla. En el “Papiro Westcar” se cuenta cómo una mujer casada envió a su vecino una cesta llena de sus vestidos como mensaje que escondía una propuesta indecente. El vecino captó la indirecta y ambos acabaron compartiendo pasiones.

Ahora bien, el texto también cuenta que los adúlteros fueron descubiertos. Él sirvió de comida a un enorme cocodrilo y ella fue quemada. Es solo uno de los muchos ejemplos que los egipcios dejaron acerca del adulterio, una acción que no quedaba impune.

¿Dónde y cómo lo hacían?

Parece que el lugar ideal para mantener relaciones sexuales era el jardín. Claro que aquellos que no tuvieran jardín se tendrían que conformar con una cama o un lugar entre las plantas que el Nilo hacía crecer en sus orillas.

Hablar de la sexualidad que podían experimentar los habitantes del antiguo Egipto nos lleva al inevitable error de pensar según nuestros parámetros actuales. Intentar captar la mentalidad de una cultura tan distante a nosotros no es tarea fácil. A pesar de ello, hay intentos sumamente interesantes como el de Charlotte Booth. Autora de “Lost Voices of the Nile: Everyday Life in Ancient Egypt” sobre la vida cotidiana de los egipcios, comenta que para la mayoría de las familias el sexo no tendría un carácter íntimo. Es decir, el concepto de intimidad tal y como lo entendemos hoy en nuestras casas es algo relativamente reciente en la historia. Así que pudo ser habitual practicar sexo ante la presencia de sirvientes o niños en los alrededores.

En cuanto a las posturas sexuales practicadas por los egipcios, no tendríamos nada que enseñarles los que vivimos en el siglo XXI. El “Papiro erótico de Turín” muestra todo tipo de prácticas sexuales con una breve descripción. Igual ocurre con las pinturas que recrean escenas sexuales, aunque la mayoría de ellas muestran penetraciones por detrás, al “estilo perrito”.

Adelantados a su tiempo

Los habitantes del valle del Nilo ya pusieron en práctica métodos anticonceptivos. Además, diferentes tratados para el cuidado del recto podrían indicar que el sexo anal podía ser una de las prácticas más extendidas para evitar embarazos.

En cuanto al sexo entre homosexuales, sabemos poco del amor entre dos mujeres, pero podemos apuntar algunos detalles sobre la unión entre hombres. Las relaciones homosexuales no estaban mal vistas. Para los egipcios lo que restaba masculinidad y era razón para perderle el respeto a un hombre es que este fuera la parte pasiva del encuentro.

Esta ideología no fue impedimento para aquellos que gozaron de una posición privilegiada. Los nobles de la V dinastía, Niankhnum y Khnumhotep se enterraron en una misma mastaba y en ella se hicieron pintar juntos recreando las mismas escenas que en otras tumbas vemos compartiendo esposo y esposa.

Referencias:

Barnés, H. G. 2018. Nos sacan mucha ventaja: las sorprendentes costumbres sexuales del Antiguo Egipto. llconfidencial.com

Booth, C. 2017. Love, sex and marriage in ancient Egypt. Historyextra.com

Parra, J. M. 2016. Eso no estaba en mi libro de historia del antiguo Egipto. Almuzara.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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