Rayos cósmicos revelan una cámara secreta en la pirámide de Guiza

De confirmarse, sería la primera cámara descubierta dentro de la gran pirámide en más de un siglo.

Rayos cósmicos revelan una cámara secreta en la pirámide de Guiza

Un secreto acaba de ser descubierto en una de las siete maravillas del mundo, la Gran Pirámide de Guiza, y sin mover una sola piedra. Rayos cósmicos han revelado la existencia de una cámara secreta: un corredor de, al menos, treinta metros de largo, según anuncian los científicos en una publicación de la revista Nature.

No obstante, aún no puede confirmarse si es una cámara construida intencionadamente o bien solo un vacío estructural accidental. De confirmarse, sería la primera cámara descubierta dentro de la gran pirámide en más de un siglo.

 

Quien lo ha logrado ha sido un equipo de científicos de la Universidad de Nagoya, en Japón. Los muones, que son partículas subatómicas elementales (como el electrón) han sido capaces de penetrar profundamente en la roca y absorber a diferentes niveles, dependiendo de la densidad de la roca en cuestión. Una técnica consistente en colocar detectores de estos muones alrededor de la gran pirámide ha permitido a los científicos ver cuántas partículas pasaban a través de la roca.

Por tanto, cuanta más masa, menos muones se detectan: así es como han descubierto la presencia de la cavidad.

Calculando el número de muones que llegaban de diferentes localizaciones de la pirámide, los científicos lograron mapear una nueva cavidad de la antigua estructura.

Este tipo de exploración, que se denomina radiografía de muones, es perfecta para preservar invariables las construcciones antiguas y delicadas como esta, dado que no causa en absoluto daños.

El nuevo corredor tiene, al menos, treinta metros de largo; es similar a la Gran Galería.

Rayos cósmicos revelan una cámara secreta en la pirámide de Guiza

Imagen: La orientación de la cámara aún no está clara. En rojo, una posible orientación; en azul, otra, en diagonal./ Nature.

El nuevo espacio tiene el volumen aproximado de la Gran Galería, de unos 30 metros de largo; un corredor que conduce a la cámara funeraria de Keops, el faraón para quien se construyó la pirámide.

Primero, el equipo localizó las tres cámaras de la pirámide conocidas (la subterránea, la cámara de la Reina, y la cámara del Rey), y los corredores que las interconectan.

Después, se usaron tres detectores de muones diferentes, comenzando con una película de emulsión nuclear dentro de la cámara de la Reina. Al igual que la película fotográfica se expone a la luz para hacer una foto, la emulsión reacciona ante los muones y realizó un registro de su camino.

Una vez que sus hallazgos indicaron la existencia una posible cavidad, la confirmaron colocando un instrumento que emite un destello de luz cuando es alcanzado por muones dentro de la pirámide. Fuera de la pirámide, también usaron detectores que registran muones indirectamente cuando las partículas de alta energía ionizan el gas en su interior.

Después de varios meses, los tres métodos confirmaron un vacío en el mismo lugar.

¿Cuál fue su función?

No obstante, aún se necesitarán perforaciones para determinar si la cavidad es una cámara estructural o un vacío accidental creado por un colapso. De ser intencionada, el propósito de esta cámara no está claro. Pero los egiptólogos pueden emitir una primera idea de cuál podría ser su función.

Para el investigador principal, Yukinori Kawae, este lugar estaba destinado a almacenar rocas y arena para optimizar la construcción de la pirámide. Una técnica que, si bien se sabe que era utlilizada por los egipcios en otras construcciones más recientes, no se conocía en una construcción tan antigua como la pirámide de Keops. De ser cierta esta función, se trataría de la construcción más antigua en la que se aplicase este método de construcción.

El primero en utilizar la radiografía de muones para mapear pirámides fue un equipo dirigido por Luis Álvarez en 1970, pero no pudieron detectar nuevos vacíos.

Referencias:

Yukinori Kawae. 'Discovery of a big void in Khufu’s Pyramid by observation of cosmic-ray muons'. (2017) Nature. Doi:10.1038/nature24647 

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