¿Qué comían en el antiguo Egipto?

El pan y la cerveza eran los productos básicos en la mesa.

 

“Egipto es un don del Nilo”

Por manida que resulte esta frase atribuida a Heródoto, no deja de ser una oración que esclarece en pocas palabras toda la realidad desplegada durante la historia del antiguo Egipto. Si la vida en aquel desierto del norte de África fue posible gracias al curso del río Nilo, es prácticamente imposible que algún ámbito de lo cotidiano escape a una estrecha relación con la corriente de agua que atraviesa todo un país desarrollado en sus orillas. Y, por supuesto, cuanto comían los antiguos egipcios lo encontraban o producían gracias al Nilo.

El granero del Mediterráneo

Pero en la variedad de alimentos que podríamos encontrar en una mesa egipcia hace cuatro o cinco mil años también influía el parecer del otro gran protagonista de la historia de Egipto: el faraón. Su predisposición a comerciar o no con territorios extranjeros, favoreció o impidió la importación de nuevos productos que llevarse a la boca. Con todo, ya imaginarás cuál era la vía de comercio principal de Egipto: sí, el Nilo.

No hemos tenido la suerte de conservar ningún recetario de la antigüedad que nos permitiera rescatar del pasado los platos que preparaban los egipcios. Sin embargo, esta cultura destacó por un uso del arte para contarnos tanto sus inquietudes religiosas como su forma de vida. Así que contamos con las pinturas de templos y tumbas que, junto a los textos literarios y el estudio arqueológico de basureros componen las fuentes que nos permiten conocer qué comían los antiguos egipcios.

A partir del 7 000 a. C. empezaron a existir en algunas regiones de Egipto los primeros animales y las primeras plantas domesticadas. Hacia el 4 000 a. C. la agricultura y la ganadería eran ocupaciones asentadas en una población que no haría más que crecer hasta conformar la cultura egipcia. Las crecidas del Nilo entre junio y septiembre dejaban a su paso un limo rico en sustancias que fertilizaba cada año el terreno. Esto propició una explotación agrícola, la mayor y principal ocupación de los egipcios. No en vano, durante la Antigüedad fueron considerados el granero del Mediterráneo.


El pan de cada día

Y he aquí la base de su alimentación: el cereal. El sustento fundamental que ingerían todos los días era el pan. No podía faltar en la mesa y su elaboración respondía a una amplia variedad de recetas como indican los más de treinta términos que existían durante el Reino Nuevo para hacer referencia al pan. Hecho con harina de cereales como la cebada, el trigo, el farro, el mijo o la espelta, a partir del 3000 a. C. se descubrió el uso de la levadura. Sabemos que añadieron semillas a la masa para lograr un producto más nutritivo. Aunque el proceso de elaboración y recetas cambiarían a lo largo de tantos años de historia, contamos con pinturas para conocer el método utilizado por los egipcios para hacer pan:

“Comenzaba con la molienda del grano en unas muelas de piedra para crear así la harina, que se mezclaba y amasaba con agua, dejando después la masa en reposo. Luego, a esta mezcla de le añadía masa de días anteriores que funcionaba como levadura, para después introducirla en un molde de barro que se denominaba bedja, que tras varias cocciones se desechaba. El más común tenía forma de cono, en cuyo extremo se introducía una porción de masa fermentada. Más tarde, la masa enmoldada se cocía, ya fuera sobre piedra y cubierta de cenizas o brasas, o en horno. Este proceso se repetía por la mañana cada dos o tres días, ya que la comida principal se hacía al atardecer”.

¿Qué bebían?

Para beber, nada como agua del río, aunque cabe destacar el consumo de  cerveza. Pero no imagines algo parecido a lo que sirven actualmente en los bares. La cerveza se obtenía dejando fermentar panes de cebada poco cocidos, por lo que era un líquido más espeso y con menos alcohol que el actual. El vino no sería un producto común hasta la llegada de los romanos, por lo que durante el antiguo Egipto fue una bebida exclusiva, consumida por la élite social.

En la variedad está el gusto

En los huertos se cultivaban hortalizas como pepinos, puerros, cebollas, ajos, apio, nabos y lechugas. Los jardines de los más pudientes contaban con árboles frutales de los que recoger granadas, higos y dátiles. Los dátiles tenían varios usos y se comían tanto secos como frescos. Se exprimían y, tras haberlo dejado fermentar, se obtenía el vino de palma, un licor que también se usaba para aromatizar la cerveza.

Los egipcios criaban ovejas y cabras, de la que obtenían carne y leche para elaborar queso. Gansos y palomas se contaban entre las aves domesticadas. La carne de buey era la más cara, un lujo reservado a unos pocos puesto que era el animal de tiro utilizado para el trabajo en el campo, así que matar a uno debía compensar económicamente el valor que tenía el animal para una cultura que dependía de sus cultivos. Parece que la carne del cerdo no estaba muy bien considerada, pero aun así se consumía.

A estos alimentos hay que sumar los obtenidos de manera silvestre a través de la recolección, caza, pesca. Una vez más, el Nilo ofrecía en su corriente y orillas peces, plantas silvestres como el papiro y el loto, que también se consumían, huevos de las aves que anidaban en las orillas y desde allí cazaban codornices, avestruces e incluso hipopótamos.

Se importaron productos como las almendras, los piñones y los cocos. Las grasas animales y vegetales se utilizaron para cocinar, junto a condimentos como la sal, plantas aromáticas y otras especias también importadas como la canela, el comino y la pimienta. No estamos seguros si lo consumían como postre, pero a los egipcios les gustaba mucho el dulce, elaborados a partir de higos, pasas, dátiles y miel, un producto de lujo. En la tumba del faraón Ramsés III se conserva toda una escena en la que se representa el proceso de elaboración de pasteles.

Referencias:

Ramos Bullón, C. 2018. Breve historia de la vida cotidiana del antiguo Egipto. Costumbres, cultura y tradiciones. Nowtilus.

Tommasi, M. 2012. La dieta egipcia: pan, cerveza, fruta y legumbres. Historia National Geographic 184, 24-29.

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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