Mitología mesopotámica: Ereškigal, la reina de los infiernos

Ereškigal, señora del mundo de los muertos, es una de las divinidades más fascinantes del panteón mesopotámico.

En la mitología de la Mesopotamia antigua, Ereškigal es la divinidad principal que rige los infiernos. Su nombre significa “Reina de la Tierra Grande”, donde Tierra Grande funciona como un epíteto del mundo de los muertos.

Según cuenta la composición sumeria del Descenso de Inanna a los infiernos, Ereškigal posee una apariencia cadavérica, seca y macilenta como los cadáveres de los que es señora. Vive en lo que parece ser un permanente estado de aflicción: en la composición, se la describe como una madre divina que ha perdido a sus hijos y que, por ello, yace en los infiernos. Ereškigal lleva los hombros descubiertos y se tira de los cabellos en señal de duelo. Sus uñas son afiladas como hachas, lo que la presenta como un ave de rapiña.

El reino de Ereškigal está sumido en la oscuridad. Ella, como los muertos que lo habitan, se ven privados de la luz, del agua limpia y de la comida. Solo las ofrendas fúnebres realizadas por los vivos mitigan ese estado de permanente postración.

En cuanto gobernadora del mundo de ultratumba, la diosa no puede abandonar el infierno. De hecho, nadie que entre en la esfera de los muertos puede salir de ella. Incluso su hermana, la diosa Inanna (o Ištar, en la versión acadia), queda atrapada en las oscuridades de ultratumba cuando visita a Ereškigal para participar en los funerales de su difunto marido Gugalana. Inanna solo será capaz de salir de los infiernos cuando entregue a su prometido Dumuzi como sustituto.

El infierno, además, se gestiona como un palacio de muchas puertas que, custodiadas por guardianes, solo se abren de una en una, como indica el Descenso de Inanna a los infiernos. Por ello, en calidad de reina, Ereškigal cuenta con una serie de oficiales a su servicio. Entre ellos, destaca Namtar, su visir y servidor principal. Además de ser el mensajero de su majestad infernal, también se encarga de determinar el destino de cada persona.

Nergal y Ereškigal, la corregencia de los infiernos

Terracota Louvre
Placa de terracota. Imagen: ©Musée du Louvre

A partir de la segunda mitad del segundo milenio a.C., a Ereškigal se le atribuirá como consorte Nergal, dios de la guerra y la peste. Según el mito Nergal y Ereškigal, los dioses celestes celebraron un banquete. Ereškigal, en cuanto diosa infernal que no puede abandonar su reino, mandó a Namtar a los cielos para que recogiera la parte del banquete que le correspondía por derecho.

Llegado a la morada celeste, todas las divinidades recibieron a Namtar. Todas, excepto una: Nergal prefirió no levantarse de la mesa para saludar al recién llegado. Cuando Namtar, de vuelta en los infiernos, relató a Ereškigal cuanto había sucedido, la diosa lo invitó a regresar a los cielos para reconocer a quien lo había ofendido, así la señora de los muertos podría vengarse.

Para evitar la furia de la soberana del inframundo, los dioses enviaron a Nergal al infierno, advirtiéndole de que no aceptase nada de lo que allí se le ofreciese. De tomar la comida, la bebida o el asiento de los infiernos, quedaría atrapado para siempre. Cuando Nergal llegó a los infiernos, Ereškigal lo autorizó a entrar, decidida a darle muerte. El dios, sin embargo, la tomó de los cabellos con violencia, dispuesto a cortarle la cabeza. Para salvarse, Ereškigal le propuso la corregencia de los infiernos: es así como se convirtieron en el señor y la señora del reino de los muertos.

Ereškigal , ¿una diosa sin templo?

Vaso Ištar
El vaso de Ištar. Imagen: (c) Musée du Louvre

No está claro si existió un culto religioso a Ereškigal en Mesopotamia. No se han encontrado templos ni inscripciones votivas dedicadas a la diosa. Donde sí aparece mencionada con relativa frecuencia es en los textos rituales. Un ritual terapéutico para salvar de la muerte al paciente, por ejemplo, lleva el nombre de la diosa: “el sustituto para Ereškigal”. En este ritual, a la diosa de los infiernos se le ofrece una cabritilla que, vestida y tratada como si fuese un difunto, ocupará el lugar del paciente en el mundo de los muertos. Ereškigal también se menciona en inscripciones fúnebres, como la encontrada en la tumba de la reina asiria Yabâ: “Por mandato de Šamaš, Ereškigal y los Anunnaki, las grandes divinidades de los infiernos, el destino humano alcanzó a la reina Yabâ en la muerte y ella tomó el camino de sus antepasados”.

Una curiosa placa del 1800 a.C., conocida como el relieve Burney o como la Diosa de la Noche, podría representar a Ereškigal. Procedente del mercado de antigüedades y conservada actualmente en el Museo Británico, muestra una figura femenina alada y dotada de garras como las aves de rapiña. El personaje se apoya sobre dos leones y está flanqueada por dos búhos, aves nocturnas por excelencia, lleva la corona típica de las divinidades, además del anillo y el bastón de poder. Otros autores, sin embargo, la han tomado por una representación de la diosa Ištar.

Referencias

Albenda, P. 2005. The "Queen of the Night" Plaque: A Revisit. Journal of the American Oriental Society, 125 (2): 171–190.

Black, J.; Green, A. 1992. Gods, Demons and Symbols of Ancient Mesopotamia, an Illustrated Dictionary. Austin: University of Texas Press.

Burney Relief, British Museum (acceso: 24/03/2022). https://www.britishmuseum.org/collection/object/W_2003-0718-1

Couto-Ferreira, E. 2020. Infierno. El más allá en la Mesopotamia Antigua. Valencia: Aurora Dorada Ediciones.

Erica Couto

Erica Couto

Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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