La rueda, un invento redondo

Algunos de los inventos más importantes de la Humanidad no tienen un autor conocido, pero benefician a todas las culturas y civilizaciones.

Fernando Cohnen
Ruedas del Museo Rocsen, en Argentina

La Historia de la humanidad está plagada de mentes privilegiadas, pero no todas han llegado hasta nosotros. Muchos de los inventos que a lo largo de la Historia fueron más importantes para el género humano son de autoría anónima. La mayoría fueron el producto de unas mentes geniales que se distinguieron del resto por sus ideas y su capacidad reflexiva o inventiva, pero también pudieron perfeccionarse gracias al esfuerzo solidario de grupos que trabajaron sin tregua para dotarlos de los rasgos más adecuados a la función que estaban llamados a desempeñar. 

No cabe duda de que la rueda sería uno de los inventos que podría integrarse en este último grupo. Es imposible saber cuándo surgió la idea ni quién fue el primero en ponerla en práctica, pero, junto al fuego, protagoniza uno de los momentos clave en la Historia de la humanidad, pues representó un avance exponencial.

La arqueología demostró que los sumerios desarrollaron el carro con ruedas hacia el año 3.500 a. C., tal y como puede apreciarse en el llamado Estandarte de Ur, una obra elaborada con la técnica de la taracea, arte típico de Sumeria y Akkad qe consiste en incrustar piedras y otros materiales en madera. Esta valiosa pieza, hallada en 1920 en la antigua ciudad de Ur, muestra unos carros manejados por soldados y tirados por caballos. Parece imposible que una civilización pueda prosperar sin aplicar las ventajosas mecánicas que conlleva esta sencilla pieza circular; sin embargo, los incas y los aztecas evolucionaron sin ella. El vestigio arqueológico más antiguo se encontró en 2003 en unos pantanos cercanos a Liubliana (Eslovenia), donde fue desenterrada una rueda junto con su eje cuya antigüedad se dató en torno al año 3100 a.C. Mide 72 centímetros de diámetro y está hecha de madera de fresno.

 

Múltiples aplicaciones

La rueda tuvo muchos usos, en los que su aplicación se demostró de una importancia decisiva. Los tres campos esenciales fueron la alfarería,  la agricultura y el transporte, pero también en misiones "menores", como de manivela para hacer ascender cubos de agua de un pozo. Además, los griegos, los romanos y los árabes utilizaron la rueda hidráulica para la obtención de energía a partir de una corriente o cascada de agua. En la Edad Media, se depuró todavía más esta técnica para mover grandes molinos harineros, aserraderos o de fundición aprovechando la fuerza de los ríos.

Etiquetas: Antigüedad, Inventores

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