Jesús estaba casado y tenía hijos

Los textos apócrifos relatan escenas poco conocidas de la vida de Jesús, como sus milagros infantiles y su supuesto matrimonio con María Magdalena.

Que Jesús contrajo matrimonio y tuvo hijos es lo que afirma el tándem formado por el periodista Simcha Jacobovici y el historiador Barrie Wilson en su polémico ensayo El evangelio olvidado, que se publicó en 2014. A partir de un texto apócrifo (que no narra la vida de Jesús, por cierto), los dos autores propusieron la hipótesis de que Jesús habría creado una familia junto a María Magdalena.

El texto en cuestión sobre el que fundamentan su interpretación se conoce con el título de “José y Aseneth”. Los manuscritos se compusieron probablemente entre los siglos I a.C. y I d.C. y, posteriormente, se tradujeron al siríaco hacia el siglo VI d.C. El texto buscaba dar respuesta a la controvertida cuestión bíblica del matrimonio entre José y Aseneth, la hija de Putifar, es decir, entre un judío y una pagana. El apócrifo, por tanto, describe la conversión de Aseneth a la religión de Yahveh.

Simcha Jacobovici y Barrie Wilson defienden otra visión de los hechos. Los autores sostienen que “José y Aseneth” se compuso durante la vida de Jesús y sirvió para contar de manera velada la propia historia del Mesías. Desde su punto de vista, el personaje de José se correspondería con Jesús, mientras Aseneth se identificaría con María Magdalena. Se habría tratado, por tanto, de una estratagema utilizada por los cristianos para tratar un asunto espinoso sin levantar excesivas polémicas.

La propuesta ha recibido numerosas críticas por parte de biblistas y estudiosos, que la han rechazado como válida. La hipótesis se basa, sin embargo, en una realidad: la visión comúnmente aceptada de la vida y los hechos de Jesús se circunscribe a lo que se narra en los cuatro evangelios canónicos. ¿Qué sucede con los textos apócrifos, entonces? ¿Cuentan episodios que se han querido purgar?

Los evangelios apócrifos

José Aseneth
Mosaico que representa a José y Aseneth en la basílica de San Marcos. Imagen: Wikicommons

Los textos apócrifos cristianos se han producido desde los inicios mismos de la religión monoteísta. Pequeños grupos religiosos y escuelas de pensamiento dieron su propia visión de los hechos de Jesucristo, especialmente en los momentos formativos del cristianismo, cuando todavía no se habían sistematizado las doctrinas y credos.

El corpus de textos incluidos en el Nuevo Testamento, que consta de 27 libros, se fijó hacia el siglo V d.C. Este proceso excluyó de la Biblia un gran número de composiciones que se tacharon de apócrifas. El término apócrifo deriva del griego y significa “oculto, secreto”. Los textos apócrifos, por tanto, recogen hechos no reconocidos en los restantes libros del Nuevo Testamento. Las autoridades religiosas, con frecuencia, han utilizado el vocablo apócrifo de manera despectiva para indicar la presunta falsedad o el componente herético de un determinado texto.

De manera específica, los evangelios apócrifos describen etapas y hechos de la vida de Jesús que no aparecen representados en los textos canónicos de los evangelios según Mateo, Marcos, Lucas y Juan.  En ellos también se narran aspectos de su familia (como en el caso de la Historia de José el carpintero) y de sus discípulos (son ejemplos los Hechos de Andrés y los Hechos de Barnabás). 

Los textos, que suelen utilizar el estilo común a los textos canónicos, ofrecen nuevas versiones de la pasión, reproducen diálogos y dichos atribuidos a Cristo, versiones del Apocalipsis y epístolas. Algunos de estos textos, como el Evangelio de Judas y el Evangelio de María, tienen un origen gnóstico. En ellos, se ofrece una variedad de interpretaciones de las enseñanzas de Jesús en las décadas y siglos posteriores a su ministerio.

Los milagros infantiles de Jesús

Milagro Jesús
Jesús infante resucita a un niño muerto. Imagen: Wikicommons

Entre los apócrifos cristianos más curiosos se encuentran los evangelios que narran la vida de Jesús niño. En el Evangelio de la infancia de Jesús según Tomás, por ejemplo, se describe la vida de Cristo entre los cinco y los doce años y las peripecias que protagoniza mientras aprende a usar los poderes concedidos por Dios. Así, da vida a unos pájaros hechos de barro y mata a un niño que le ha tirado una piedra, algo que debió considerarse cuanto menos blasfemo. Aunque en este evangelio apócrifo Jesús muestra la arrogancia de un niño que no ha aprendido a controlar su don, también hace el bien resucitando a los muertos y curando a los heridos.

La abundancia de textos apócrifos también ha alimentado la producción de falsos a lo largo de los siglos. Uno de los casos más recientes concierne, de nuevo, el supuesto matrimonio entre Jesús y María Magdalena.  Tras varias polémicas, en 2016 se reconoció que el denominado Evangelio de la esposa de Jesús, un supuesto papiro copto en el que Jesús se habría referido a María Magdalena como “mi mujer”, era un fraude.

Referencias

Jacobovici, S.; Wilson, B. 2014. The Lost Gospel: Decoding the Ancient Text that Reveals Jesus' Marriage to Mary the Magdalene. Nueva York: Pegasus Books.

Klauck, H.-J. 2004. The Apocryphal Gospels: An Introduction. Londres: Bloomsbury Publishing.

Tuckett, C. M. 2016. Introduction: What is Early Christian Apocrypha?, en A. Gregory et al. (eds.), The Oxford Handbook of Early Christian Apocrypha. Oxford: Oxford University Press. DOI: 10.1093/oxfordhb/9780199644117.013.1

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Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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