Historia de san José de Nazaret, padre del Mesías y último de la fila

A pesar de ser el marido de la Virgen María y padre de Jesús, san José apenas es mencionado en la Biblia y su vida y muerte siguen siendo un misterio.

San José con el niño Jesús
Imagen: Wikimedia Commons.

José de Nazaret es patrón de la Iglesia Universal, de las familias y los padres, de las mujeres embarazadas, de los viajeros, los inmigrantes, los artesanos y los trabajadores. Tiene dos fiestas en su honor (el Día del Padre y el Día del Trabajador) y decenas de lugares sagrados y ciudades nombradas como él para ensalzar su imagen. Y a pesar de todo esto, san José sigue siendo uno de esos personajes de cuya vida apenas sabemos nada. ¿Quién fue el padre “adoptivo” de Jesús y qué sabemos de su vida?

Empecemos aclarando que, si hay pocos documentos y registros históricos que hablen de Jesús alejados de la perspectiva religiosa, menos los hay de José. Las principales fuentes que podemos consultar para saber datos sobre él son el Nuevo Testamento (en el que aparece más bien poco) y algunos fragmentos en los evangelios apócrifos, concretamente en el Protoevangelio de Santiago, en el Pseudo-Mateo o en la Historia de José el carpintero. También nos encontramos con el problema de que los textos religiosos, tanto oficiales como no oficiales, han sido reinterpretados y reconstruidos a lo largo de la historia según los propios intereses de la Iglesia, por lo que existen detalles en los que ellos mismos difieren y hay que verlos no como un relato histórico sino como la interpretación que los religiosos hicieron de lo que pudo haber pasado.

 

Ese carpintero llamado José

Según la fecha apócrifa, la única que se conoce, José nació en el año 90 a.C. en Belén. Existen dudas sobre la identidad del padre de José ya que en la genealogía hecha por Mateo se le llama Jacob y en la de Lucas Helí, pero ambas coinciden al señalar a José como descendiente del rey David (requisito necesario para considerar a Jesús el verdadero Mesías). Los únicos datos claros que todas las fuentes mantienen sobre su persona son que era un tekton (trabajador de la obra o carpintero) y un férreo creyente en Dios, ya que acepta su misión de proteger a María y cuidar de su hijo desde el mismo momento en que se le encomienda.

Los textos apócrifos afirman que José era un hombre anciano (tenía 90 años cuando nació Jesús) que había enviudado y a quien le fue entregada María para protegerla, creyendo que con su edad no intentaría mantener relaciones con ella. La Iglesia, por su parte, ha desmentido este hecho durante años y plantea el matrimonio de ambos como una decisión mutua y su virginidad como consecuencia del respeto que José profesaba por María. Las propias escrituras afirman que, después de Jesús, María y José tuvieron cuatro hijos (Jacobo, José, Simón y Judas) y varias hijas pero ambos conservaron su virginidad intacta a los ojos de la Iglesia.

Muerte de san José
Imagen: Wikimedia Commons.

 

La última mención que las escrituras hacen de José ocurre en el evangelio de Lucas (Lc 2,41-52), cuando la familia hace su peregrinación a Jerusalén y un joven Jesús de 12 años se pierde durante tres días. “Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando”, dice una asustada María al hallar a su hijo en el templo de la ciudad y ahí se termina todo lo que sabemos del carpintero de Nazaret. José moriría cuando Jesús rondaba los veinte años, antes de que empezara su vida pública, debido a una enfermedad. Si miramos los textos apócrifos esto habría pasado el 20 de julio del año 18 d.C., con más de cien años de edad, y si miramos la versión oficial de la Iglesia habría ocurrido a los cincuenta o sesenta años.

Ninguneado en las sagradas escrituras y rozando el anonimato, la imagen de san José fue cambiando con el paso del tiempo y no sería hasta el siglo XI aproximadamente cuando se le empezaría a ver como un padre cariñoso y responsable y ganaría peso como objeto de adoración. Antes, José solía ser representado como un elemento distante de la virgen y del niño, un recordatorio de las raíces judías de Jesús y de su lado humano. El primer título que se utilizó para honrarle fue nutritor Domini (guardián del Señor) y algunos historiadores conceden el mérito de este lavado de imagen a santa Teresa de Jesús, que hizo de José el patrono de los conventos carmelitanos reformados.

Una mención aparte se merece el genial Evangelio según Jesucristo del autor José Saramago. En esta novela en la que se narra la vida de Jesús desde su propia perspectiva y dándole una vuelta de tuerca a las sagradas escrituras, el primer protagonista al que conocemos es al propio san José. Es a través de los ojos del carpintero como conocemos los primeros momentos del matrimonio, la anunciación del ángel, el nacimiento de Jesús, la matanza de los inocentes, la huida a Egipto y todos los grandes acontecimientos que narra la Biblia pero desde la cínica y humana visión de José, un hombre sencillo y desilusionado con los eventos en los que se ha visto envuelto. Esta parte de la historia termina con la muerte violenta de José al acudir a una ciudad en la que los soldados romanos están masacrando a unos supuestos rebeldes y resulta muy interesante ver, por ejemplo, el efecto que tuvo en José marcharse a Egipto y dejar que Herodes matase a todos esos niños inocentes para salvar a su hijo.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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