Historia de la trepanación

¿Sabías que Hipócrates respaldó su uso? Es el segundo procedimiento quirúrgico más antiguo del mundo después de la circuncisión.

Los humanos hemos practicado algunas técnicas bastante extrañas -y horribles- a lo largo de la historia de la humanidad: atar los pies, lavar la ropa con orina, tatuarse los ojos... Hacer retrospectiva suele ir bastante bien para iluminar los motivos equivocados que dieron peso a estas decisiones de nuestros antepasados. Sin embargo, una costumbre en particular ha pervivido durante siglos. Se llama "trepanación" y es el proceso de hacer agujeros en el cráneo de personas vivas con fines de distinta índole.

El término "trepanación" deriva de la antigua palabra griega
"trypanon", que significa "barrenador" o "barrena" (taladro). Y el procedimiento requiere perforar un agujero en el cráneo con un instrumento afilado.

Hoy en día, los médicos a veces realizan una
craneotomía (en circunstancias muy excepcionales, como para extirpar un tumor cerebral), un procedimiento en el que extirpan parte del cráneo para permitir el acceso al cerebro, para realizar una cirugía cerebral pero, a diferencia de la trepanación, únicamente se reemplaza el segmento óseo que extirpa el cirujano.

 

Los orígenes de la trepanación



Los cráneos más antiguos que muestran evidencia de trepanación se remontan al período mesolítico,
alrededor de 6000 a. C. en el norte de África, Ucrania y Portugal. Sin embargo, la trepanación no murió con nuestros antepasados de la Edad de Piedra. Continuó evolucionando con el paso del tiempo.

Tanto
los antiguos romanos como los griegos practicaron la trepanación de alguna forma. Incluso recibió la atención de personajes tan ilustres como Hipócrates (c. 460 a. C.– c. 370 a. C.) y Galeno (c. 130 d. C. - c. 210 d. C.), ambos antepasados de la medicina moderna.

También hay evidencia que sugiere que la trepanación continuó ocurriendo en partes de la Europa medieval, como en España (pero mucho menos comunes). Sin embargo,
en América del Sur y Perú, el procedimiento pareció alcanzar una gran popularidad y precisión entre los siglos XIV y XVI d. C.

 

¿Por qué lo hacían?



Cuando se trata de la motivación detrás de las antiguas prácticas de trepanación,
hay más preguntas que respuestas, particularmente porque las razones fueron diferentes en cada segmento poblacional.

 

Un estudio publicado en la revista Nature en 2018 concluyó que en la era neolítica, los humanos pudieron haber practicado trepanación por razones médicas. Los investigadores argumentan que nuestros primeros antepasados pudieron haber practicado sus habilidades en los cráneos de animales, citando el ejemplo de un cráneo de jabalí y un cráneo de vaca que llevan las marcas de trepanación e incluso podría haberse tratado de una especie de intervención veterinaria.

 

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Razones terapéuticas o espirituales



Los
Tratados hipocráticos (Corpus hippocraticum), una colección de referencia de textos médicos griegos antiguos relacionados con las enseñanzas de Hipócrates, también citan razones terapéuticas para las trepanaciones. Uno de los textos, recomienda la trepanación para la prevención de complicaciones relacionadas con fracturas de cráneo.


Sin embargo,
en la Europa medieval, las razones de la trepanación parecían variar mucho más, dependiendo de la cultura que las realizara.

 

"Aprendieron desde el principio que este era un tratamiento que podría salvar vidas. Tenemos pruebas abrumadoras de que la trepanación no se realizó para aumentar la conciencia o como una actividad puramente ritual, sino que está relacionada con pacientes con lesiones graves en la cabeza, [especialmente] fractura de cráneo", comentan los autores del mismo estudio.

 

Trepanación en los tiempos modernos



La trepanación continuó desarrollándose, convirtiéndose, según algunos, en
precursora de la neurocirugía.

Los historiadores médicos se refieren al siglo XVIII como el
"siglo de la trepanación". Esto se debe a que en ese momento, los cirujanos europeos se interesaron particularmente en los posibles usos de esta práctica.

Supuestamente, la trepanación del siglo XVIII tomó la forma de tratamiento veterinario; pues los veterinarios lo llevaban a cabo en animales domésticos para tratar diversas infecciones o eliminar tumores.

A lo largo del siglo, los médicos utilizaron la trepanación para tratar las conmociones cerebrales y la inflamación cerebral.
A finales de la década de 1700, sin embargo, las opiniones en la comunidad médica se dividieron en cuanto a si este procedimiento era útil o perjudicial para el paciente.

En el siglo XIX, la trepanación aumentó y cayó del favor médico, aunque las trepanaciones fueron particularmente populares durante el período de la Guerra Civil estadounidense (1861-1865). En este momento, los médicos las recomendaban para limpiar y tratar heridas en la cabeza.

Finalmente, la trepanación dio paso al sofisticado procedimiento de craneotomía. Esto, sin embargo,
no ha significado que la trepanación haya caído en el olvido.

En los últimos siglos, algunas personas se han convencido de que esta antigua práctica podría ofrecerles beneficios tanto físicos como espirituales, como el caso de la artista británica
Amanda Feilding, que se practicó una auto-trepanación en 1970 porque estaba convencida de que restablecería el flujo sanguíneo a su cerebro.

 

Sean cuales sean las razones de esta práctica global, parece que nuestra especie no suele amedrentarse cuando se trata de dar rienda suelta a extrañas modas en nombre de la curiosidad, la ambición, la espiritualidad o la superación personal.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Ahora mismo soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

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