Estas eran las drogas que se consumían en Grecia y Roma

Cannabis, opio y otras sustancias psicotrópicas circularon por el Mediterráneo antiguo.

 

“Al manjar que delante tenían las manos lanzaban cuando Helena, nacida de Zeus, pensó en otra cosa y en el vino que estaban bebiendo les puso una droga, gran remedio de hiel y dolores y alivio de males; beberíalo cualquiera disuelto en colmada vasija y quedara por todo aquel día curado de llantos aunque en él acaeciera perder a su padre y a su madre o cayera el hermano o el hijo querido delante de sus ojos, herido de muerte por mano enemiga. La nacida de Zeus guardaba estos sabios remedios: se los dio Polidamna, la esposa de Ton el de Egipto, el país donde el suelo fecundo produce más drogas cuyas mezclas sin fin son mortales las unas, las otras saludables”.

Este pasaje se puede leer en el canto IV de la Odisea” de Homero, el autor que marca el inicio de la literatura en Occidente. Y ya hay droga en lo que se cuenta. De hecho, tenemos elementos claves: en la Antigüedad conocían estas sustancias, llegaron de oriente y sabían qué efectos producían.

¿Cómo se drogaban en la Antigüedad?

Lo que hoy día para nosotros sería un “colocado”, Platón lo hubiese llamado un “méthysos”, pero la idea es muy parecida. De manera general, las sustancias psicotrópicas tuvieron un uso medicinal y ritual durante la Antigüedad, pero griegos y romanos también se drogaron por diversión.

Tanto es así, que por entonces ya se temía que el consumo de drogas se convirtiera en una adición perjudicial para la salud. Diágoras de Melos, en el siglo V a. C. ya avisaba de este problema en la sociedad de su época. Parece que no fueron muchos los que le hicieron caso y durante el esplendor de la civilización griega y más tarde con el dominio romano, se movieron muchos tipos de drogas por todo el Mediterráneo: sustancias naturales que producían algunos efectos como enfriar, calentar, secar o relajar el cuerpo. Por ello, como ahora, se usaban como productos medicinales, pero siempre hubo quien experimentó con distintas posibilidades.

Las drogas más comunes fueron el opio y el cannabis, pero por el Mediterráneo antiguo circularon cientos de tipos de drogas como la cicuta, las setas venenosas, la mandrágora o la belladona. Y muchas maneras de consumirlas: en infusiones, maceradas, aplicadas en aceites, inhalando polvo o a través de gotas en los ojos. Si querías un buen relajante, pillabas belladona. Si directamente querías caer anestesiado, una buena dosis de hojas y raíces de mandrágora. Si buscabas alucinaciones, el estramonio era ya jugar fuerte.

Un comercio legal

Solo que, a diferencia de nuestro tiempo, los griegos y romanos de la Antigüedad consumían drogas legales. Tanto es así que tenemos pistas para sospechar que estas sustancias se movían por el mercado de manera habitual. En el 301 d. C., Diocleciano promulgó el “Edicto sobre precios máximos”, en el que se fijaba un precio máximo de 80 denarios para un modio castrense (unos 17, 5 litros) de cannabis. 150 denarios era el precio máximo para una misma cantidad de opio. No es que fueran productos de lujo, pues un modio castrense de trigo, un producto de primera necesidad, se fijó en un máximo de 100 denarios.

La Papaver somniferum o adormidera era la planta de la que los griegos obtenían el opio. Se cuenta que fue Alejandro Magno quien introdujo el consumo del opio al haberlo conocido en sus campañas militares por Asia. Por si aún no tiene suficiente leyenda este personaje, ahora también como influencer de la droga. Sin embargo, sus efectos calmantes y somníferos ya fueron descritos con anterioridad al rey macedonio. Se sospecha que Helena utilizó opio para drogar a los asistentes al banquete que nos cuenta Homero el canto IV de la “Odisea”. Heródoto ya mencionó sus propiedades, al igual que Heráclides de Tarento, médico de Filipo I de Macedonia.

A griegos y romanos les llegó desde oriente el cannabis. Fue una planta usada como incienso o perfume en ritos religiosos, inhalando a través del humo su sustancia aromática que despertaba sensaciones estimulantes y relajantes. Como si hoy regalásemos un buen vino a un amigo, los romanos pudientes regalaban cannabis en sus encuentros sociales.

¿Emperadores adictos?

Andrómaco de Creta, el médico de Nerón, elaboró un medicamente que llevaba un treinta por ciento de opio: el antidotus tranquillans. Sí, entonces ya eran rimbombantes los nombres de medicamentos. El emperador Marco Aurelio nos dejó alguna que otra visión inquietante en su obra “Meditaciones”. Algunos investigadores sostienen que son referencias típicas de la filosofía estoica, otros ven el efecto de la infusión de opio con vino que Marco Aurelio tomaba a diario.

Referencias:

Escohotado, A. 1999. Historia general de las drogas. Espasa.
Calderón, M. 2017. Las drogas en Grecia y Roma. Historia y Vida 588.

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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