Encuentran la tumba de un ‘niño vampiro’ de hace 1.550 años en Italia

El “entierro de vampiros” consistía en sepultar los cuerpos con hoces alrededor del cuello o piedras en las mandíbulas para evitar que volvieran de entre los muertos.

Niño vampiro

Imagen: David Pickel/ Stanford University

 

Un equipo de investigadores de la Universidad de Arizona, Estados Unidos, ha encontrado un “entierro de vampiro” con 1.550 años de antigüedad en un cementerio antiguo de Lugnano, en Italia. El niño o la niña, ya que su sexo no se ha confirmado todavía, fue enterrado con una gran piedra introducida en la boca. Esta práctica era un remedio común cuando se quería evitar que alguien que había fallecido se levantara de la tumba y volviera para “difundir el mal”.

Aunque se le ha empezado a conocer como el ‘vampiro de Lugnano’, hay que aclarar que un vampiro en la antigüedad no seguía el mismo modelo ni tenía las mismas características que en la actualidad, derivadas principalmente del ‘Drácula’ de Bram Stoker. Entonces, un vampiro era cualquier persona que volvía de entre los muertos y podías convertirte en uno si se te excomulgaba tras morir, si sufrias una muerte violenta, si eras el primero en morir durante una epidemia o si eras un forastero en un lugar ajeno.

Las investigaciones parecen apuntar a que el sujeto murió de malaria, aunque aún no ha sido confirmado. En el  cementerio había otros niños que sí se sabía que habían muerto por esta enfermedad y el ‘vampiro de Lugnano’ tenía un diente absceso, efecto secundario de la malaria. Este tipo de ceremonias para contener el mal — aquello que había contaminado el cuerpo — eran muy comunes en la Antigua Roma y solían incluir elementos de hechicería y misticismos.

Nunca había visto nada parecido. Es extremadamente raro”, ha dicho David Soren, doctor en antropología de la Universidad de Arizona que lleva realizando excavaciones en el cementerio de la localidad italiana desde 1987. A pesar de ser muy pocos, ya se han registrado otros casos de “entierros de vampiros” en otras regiones de Italia o en Polonia. El caso más destacable es el de un entierro del siglo XVIII encontrado en la Iglesia de la Santa Trinidad en Byszewo, Polonia. Sebastian Nowak, de la Universidad Nicolás Copérnico de Torun, describió un caso similar al recientemente hallado.

Un cementerio infantil con prácticas extrañas

El ‘vampiro de Lugnano’ no fue el único descubrimiento interesante: las excavaciones sacaron a la luz un cementerio infantil denominado ‘La Necropoli dei Bambini’ o ‘Cementerio de los niños’. Entre los hallazgos, se han encontrado los restos de niños y bebés que fueron enterrados junto a garras de cuervos, huesos de sapo y calderos de bronce llenos con los restos de cachorros sacrificados. Un caso muy llamativo es el de una niña de tres años que fue enterrada con piedras que le sujetaban piernas y brazos.

El caso de esta niña es especialmente llamativo, ya que el cuerpo de tres años es el de mayor edad que se ha encontrado hasta ahora. Aunque todavía quedan zonas del cementerio por ser excavadas, los arqueólogos afirman que probablemente se trate de un cementerio reservado para niños pequeños y bebés.

El cementerio data del siglo V y fue construido junto a una villa romana del siglo I. Los estudios respaldan que, en el momento de construcción del cementerio, hubo una epidemia de malaria en la zona.

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