¿Quién fue el primer suicida de la historia?

El primer suicida al que la historia dedica unas líneas fue uno de los Siete Sabios griegos.

Periandro (siglo VI a.C.), uno de los Siete Sabios griegos
Periandro (siglo VI a.C.), uno de los Siete Sabios griegos /Wikimedia Commons

El primer suicida al que la historia dedica unas líneas es Periandro (siglo VI a.C.), uno de los Siete Sabios griegos y tirano de la polis griega de Corintio. Diógenes Laercio contó cómo el tirano corintio quería evitar que sus enemigos descuartizaran su cuerpo cuando se quitara la vida. Así que elaboró un plan digno de Norman Bates.

El monarca encargó a dos jóvenes militares que le asesinaran y enterraran en lugar apartado en el bosque. Pero, además, para evitar que estos hombres revelaran la localización de su cadáver, encargó a otros dos hombres que hicieran lo propio con sus asesinos, y así sucesivamente varias veces. Las órdenes del brillante Periandro, cuya intención era un suicidio digno, acabó en una auténtica masacre.

 

Las crueldades de Periandro

Esta no es la única crueldad que cometió Periandro. Se cuenta que enviaba a jóvenes para ser castrados, además de que se atribuye el asesinato de su esposa, Melisa, como escribe Heródoto. Periandro, según describe el célebre historiador, también trató de aplastar a la burguesía, que amenazaba su poder, y se unió a la plebe para llevar a cabo una sistemática y violenta represión contra los nobles.

Su hijo, Licofrón, descubrió la relación de su padre con la muerte de su madre, y cuando Periandro descubrió que su hijo poseía tal información, lo desterró de Corintio. Finalmente, fueron sus fieles ciudadanos los que acabaron asesinando a Licofrón.

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Los siete sabios griegos

La Antigua Grecia fue el lugar de nacimiento de la ética filosófica occidental. El florecimiento repentino de la filosofía durante ese período tuvo sus raíces en el pensamiento ético de siglos anteriores. En la literatura poética de los siglos VII y VI a. C., hubo, como en otras culturas, preceptos morales, pero no intentos reales de formular una posición ética global coherente. Los griegos se referirían más tarde a los más destacados de estos poetas y filósofos tempranos como los Siete Sabios, grupo al que pertenecía Periandro. No obstante, el conocimiento del pensamiento de este período es limitado, ya que a menudo solo quedan fragmentos de escritos originales, junto con relatos posteriores de dudosa precisión.

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