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El hombre que inventó el sismógrafo

Más de 1.900 años atrás un astrónomo chino desarrolló un dispositivo para intentar anticipar los terremotos.

Inventos históricos
Muséum de Toulouse

Las ondas sísmicas son las vibraciones producidas por los terremotos al desplazarse a través de la Tierra. Estas ondas se registran en instrumentos llamados sismógrafos. Los sismógrafos más sensibles magnifican estos movimientos y pueden detectar terremotos en cualquier parte del mundo.

El primer ser humano que logró detectar los terremotos fue un científico, poeta, matemático, astrónomo y estadista chino que vivió entre el 78 y el 139: Zhang Heng. Por si sus títulos no bastaran, Heng también fue ingeniero hidráulico, inventor, geógrafo, cartógrafo, etnógrafo y filósofo.

Zhang Heng comenzó su carrera como funcionario menor en Nanyang. Con el tiempo, se convirtió en astrónomo jefe, prefecto y luego asistente de palacio en la corte imperial.Fue él quien inventó la primera esfera armilar accionada por agua destinada a la observación astronómica. De hecho creó un catálogo con 2.500 estrellas. Mejoró el diseño de los relojes de agua, amplió los cálculos del número Pi e inventó el primer sismógrafo.

Cuenta la historia que fue cerca del años 132 cuando Heng desarrolló lo que sería conocido como la jarra de dragón, el primer sismógrafo conocido. El instrumento era similar a un cilindro que contaba con ocho cabezas de dragón dispuestas alrededor del borde. Cada dragón tenía una esfera en la boca. Alrededor del pie del frasco había ocho ranas, cada una directamente debajo de una cabeza de dragón. Cuando seproducía un terremoto, una de las esferas caía de la boca de un dragón directamente a la de la rana.

Todo el sistema funcionaba gracias a un delicado péndulo escondido en la urna. La más mínima onda sísmica producía el movimiento necesario para que se accionara el péndulo que golpeaba un mecanismo que, a su vez, impulsaba la esfera. Dependiendo de qué rana acababa con la esfera en la boca, se podía determinar la dirección del terremoto. O eso se suponía.

En la corte imperial, la mayoría de los miembros pensaban que el invento de Heng era un engaño. Por ello un día que una de las esferas cayó y no se sintió ningún movimiento, muchos (en especial los eunucos de la corte con quienes Heng tenía muchas diferencias) pensaron que el dispositivo era una patraña. Hasta unos días después cuando un mensajero llegó de una ciudad a 600 kilómetros de distancia para informar que había sido devastada por un terremoto.

Desde entonces, y durante siglos, hay referencias escritas vinculadas al sismógrafo de Heng y otros similares, al menos hasta que los mongoles invadieron China. Después de eso, no se volvió a hablar sobre él, como si nunca hubiera existido. El siguiente sismógrafo se inventó en Francia en 1703 y el responsable fue el físico y sacerdote Jean de Hautefeuille en 1703. Pero la sismografía realmente comenzó de nuevo, y con dispositivos de péndulo, hace solo 130 años.

Unos siglos más tarde, se desarrollaron en Italia dispositivos que utilizaban el movimiento del agua y más tarde el mercurio. En 1855, Luigi Palmieri de Italia diseñó un sismómetro de mercurio. El dispositivo tenía tubos en forma de U llenos de mercurio y dispuestos a lo largo de los puntos de la brújula. Cuando se producía un terremoto, el mercurio se movía y generaba un contacto eléctrico que detenía un reloj y ponía en marcha un tambor de grabación en el que se registraba el movimiento de un flotador en la superficie del mercurio. Este fue el primer dispositivo que registró la hora del terremoto y la intensidad y duración de cualquier movimiento.

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