Descubren la primera evidencia de la invasión romana de Gran Bretaña

Se trata de una zanja defensiva en la aldea inglesa de Ebbsfleet que tenía como objetivo proteger la flota invasora de Julio César.

La primera evidencia de la invasión romana de Gran Bretaña

La primera evidencia de la invasión de Gran Bretaña de Julio César ha sido descubierta por un equipo de la Escuela de Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Leicester, en Reino Unido.

Tal como detalla la universidad en un comunicado, el primer desembarco de la flota de Julio César en Gran Bretaña tuvo lugar en el año 54 a.C. en la Isla de Thanet, en el punto noreste de Kent.

Este lugar coincide con el propio relato de César de su llegada en 54 a. C., con tres pistas sobre la topografía del lugar: su visibilidad desde el mar, la existencia de una gran bahía abierta y la presencia de un terreno más alto cercano.

El proyecto ha involucrado estudios de fortalezas montañosas que podrían haber sido atacadas por César, así como objetos que podrían haber sido realizados o enterrados en el momento de las invasiones, como depósitos de monedas y excavaciones en Kent.

El proyecto fue impulsado por el descubrimiento de una gran zanja defensiva en excavaciones arqueológicas antes de que se construyera una nueva carretera en la localidad. La forma de la zanja en Ebbsfleet, una aldea en Thanet, es muy similar a algunas de las defensas romanas en Alésia en Francia, donde tuvo lugar la batalla decisiva de la Guerra de las Galias en 52 a. C.

El tamaño, la forma, la fecha de las defensas en Ebbsfleet y la presencia de armas de hierro, incluyendo un pilum romano, sugieren que el sitio en Ebbsfleet fue una vez una base romana del siglo I a.C.

El equipo arqueológico estima además que el lugar puede tener hasta 20 hectáreas de extensión y se cree que el objetivo principal del fuerte era proteger a los barcos de la flota del César.

El Dr. Andrew Fitzpatrick, investigador asociado de la Escuela de Arqueología e Historia Antigua de la Universidad de Leicester, explica lo siguiente: "El sitio de Ebbsfleet se encuentra en una península que se proyecta desde el extremo sureste de la Isla de Thanet. Nunca antes se había considerado a Thanet como un posible lugar de desembarco porque estaba separado del continente hasta la Edad Media.

La conquista fue corta porque los reyes de la región, probablemente, ya estaban aliados a Roma

Una ocupación con efectos profundos y duraderos

El equipo también sugiere que el impacto de César en Gran Bretaña tuvo efectos de larga duración, que se percibieron hasta casi 100 años después durante la invasión de Gran Bretaña por parte de Claudio.

Por su parte, el profesor Colin Haselgrove, investigador principal del proyecto de la Universidad de Leicester, explica: "Es probable que los tratados establecidos por el César formaran la base de las alianzas entre Roma y las familias reales británicas. Casi 100 años después del César, el emperador Claudio invadió Gran Bretaña”.

Por tanto: la conquista del sudeste de Inglaterra probablemente fue rápida, dado que los reyes en esta región ya estaban aliados a Roma. Este fue el comienzo de la permanente ocupación romana de Gran Bretaña, que incluía a Gales y parte de Escocia, y duró casi 400 años.

Referencias e imagen: Universidad de Leicester.

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