Así eran los barcos vikingos más impresionantes

Embarcaciones de guerra, mercantes y utilizadas en ritos funerarios. Estos son los barcos que hemos rescatado de la era vikinga.

 

Para todas las culturas con una forma de vida muy ligada al mar y la navegación, es obvio, los barcos son piezas fundamentales. En el caso de los vikingos, uno de los pueblos exploradores por excelencia, los barcos eran, además, elementos definitorios. De niño jugaban (y aprendían) a ser grandes navegantes, exploraban, guerreaban y recorrieron todas la costa europea (y parte de la norteamericana) sobre sus barcos de madera. Aquellos con poder adquisitivo suficiente aspiraban a enterrarse con un barco que le transportaría a la otra vida. Desde que nacían hasta que morían, los barcos estaban muy presentes en la cultura vikinga.

Los vikingos tenían barcos de guerra: los drakkars, barcos para la pesca: las faerings (todavía en uso en Escandinavia), cargueros para transportar mercancías: los knarrs, y barcos empleados en ritos funerarios mediante cremación o la inhumación, donde no solo demostraron su avanzada ingeniería naval, sino también su destreza artística.

Precisamente, gracias a la práctica de enterrar barcos, tenemos la suerte de poder contemplar navíos vikingos con un nivel de conservación asombroso. Los barcos vikingos mejor conservados del mundo están en el Museo de barcos vikingos de Oslo. Veamos algunos de los expuestos en este lugar y otros ejemplos de barcos vikingos impresionantes.

El barco vikingo más grande del mundo

En 1997 se hallaron nueve barcos vikingos en el fiordo de Roskilde, en Dinamarca. Entre los restos se rescató parte del armazón del llamado Roskilde 6, que con sus 37 metros de largo es el barco vikingo más grande del mundo hallado hasta ahora. El Roskilde 6 era un barco de guerra y, además del uso de velas, pudo desplazarse con el esfuerzo de 78 remeros que podrían transportar hasta un total de 100 guerreros vikingos. Los investigadores sitúan su construcción en una cronología posterior al año 1025. Una embarcación de tal calibre solo pudo pertenecer a un personaje con un poder y riquezas al nivel de un rey o un conde.

Hasta el descubrimiento del Roskilde 6, el barco vikingo de mayor tamaño era el Haithabu 1, un drakkar de 31 metros de eslora hallado en 1979. Se trata de un pecio resultado del naufragio del barco, cuyos restos han permitido la reconstrucción parcial de la embarcación. Se construyó con madera de roble, en tablas unidas con remaches de hierro y pudo dar asiento a 24 o 26 pares de remeros.

Réplica del Gokstad para la Exposición Mundial Colombina de Chicago. Wikimedia.
Réplica del Gokstad para la Exposición Mundial Colombina de Chicago. Wikimedia.

Museo de barcos vikingos de Oslo

La exposición de este museo gira en torno a tres embarcaciones con un nivel de conservación espectacular. Una vez que dejaron de navegar, los barcos formaron parte de ritos funerarios en los que se añadía un rico ajuar con tapices, ropajes, muebles, trineos, armas y joyas entre otros elementos, de los que se exhiben una buena muestra en el mismo museo.

El arqueólogo Oluf Rygh, excavó en 1867 el Bathaugen, un montículo funerario donde aparecieron los restos del Tune. Es un barco vikingo relativamente mal conservado si lo comparamos con las piezas que alberga el museo donde se expone. Pero ya es una suerte que podamos tener un barco de madera, un material poco perdurable en el tiempo. En concreto se fabricó con roble y sus 22 metros de eslora dejaban hueco para 22 o 24 remeros.

En 1880, Nicolay Nicolaysen encontró el barco de Gokstad, una embarcación vikinga de finales del siglo IX. Cuenta con 24 metros de largo y 5 metros de ancho, construido también a base de madera de roble que, según el análisis dendrocronológico, habría sido talada en torno al año 890.

Hasta 32 remeros se encargarían del desplazamiento del navío cuando no hiciera uso de la vela. Se piensa que esta embarcación se utilizó para navegar en mar abierto. De hecho, una réplica del Gokstad cruzó el Atlántico en dos meses para mostrarse en la Exposición Mundial Colombina de Chicago en 1893, comandada por el capitán Magnus Andersen, quien escogió dos timoneles y nueve marineros de entre un montón de voluntarios. Los noruegos demostrando que su gen vikingo sigue presente.

Detalle de la proa del Oseberg. Viking Ship Museum (Oslo)
Detalle de la proa del Oseberg. Viking Ship Museum (Oslo)

Posiblemente el barco vikingo más bonito de los que podemos admiras actualmente sea el Oseberg. Se descubrió en 1904 y tiene unas dimensiones de 22 metros de eslora por 5 de manga. Con 15 pares de remos y una vela de unos 90 metros cuadrados, los investigadores creen que pudo navegar a una velocidad de 10 nudos (unos 18,50 km/h). Pero, sobre todo, destaca por su bellísima decoración. La proa del navío está rematada con una alta espiral y presenta hermosas tallas con relieves en un estilo artístico que recibe el nombre del propio barco. Todo el conjunto recrea una serpiente con la cola en la espiral de popa y la cabeza en la de proa, donde se pintaron unos ojos brillantes.

Esta elegante embarcación, a pesar de su fama, es un mal ejemplo de barco vikingo. Su estructura no era tan robusta como otros ejemplos, lo que unido a su copiosa decoración ha llevado a pensar que fue utilizada como embarcación de recreo, para navegar por los fiordos durante el buen tiempo o como símbolo de poder y riqueza de su propietario. En palabras de Ian Atkinson: “un yate real vikingo”.

Referencias:

Atkinson, I. 1990. Los barcos vikingos. Akal.

San José Beltrán, L. 2014. Los funerales vikingos (II). Los barcos funerarios. thevalkyriesvigil.com.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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