Arte erótico y pornografía en Mesopotamia

Hace 4000 años en Mesopotamia, figurillas y placas de terracota mostraban desnudos y escenas de sexo explícito.

Las culturas de la Mesopotamia antigua no parecen haber sido especialmente puritanas en lo que al sexo se refiere. Los textos cuneiformes, sobre todo aquellos compuestos en sumerio, hablan con libertad de los encuentros sexuales entre Inanna y Dumuzi, y de los apetitos eróticos del dios Enki que lo llevan a cometer incesto varias veces. Las fuentes cuneiformes incluso cuentan con un puñado de rituales afrodisíacos para despertar el deseo e incrementar la potencia amorosa de hombres y mujeres.

En los textos se encuentran descripciones explícitas de los genitales, de los juegos eróticos practicados entre los amantes y de la penetración. Como cualquier otra actividad humana desarrollada en sociedad, por supuesto, el cortejo amoroso, el erotismo y la sexualidad en Mesopotamia estaban regulados tanto por normas consuetudinarias como por leyes. Sin embargo, distaban de ser temas molestos o vetados. Puede afirmarse que, en Mesopotamia, se hablaba de sexo.

De hecho, no solo se hablaba y se escribía de sexo, sino que la cópula también se representaba en el arte. Para ello, se utilizaban figurillas y placas de barro en las que se representaban, sobre todo, desnudos femeninos frontales y escenas eróticas. Estas formas de arte se integran en un grupo más amplio de placas y figurillas utilizadas para representar personajes y situaciones de temática diversa, desde divinidades y figuras humanas hasta animales y criaturas mitológicas, que se produjeron en torno al 2000-1800 a.C.

Sexo explícito en el arte mesopotámico

Desnudo femenino
Estatuilla de terracota con desnudo femenino. Imagen: ©The Trustees of the British Museum

Las placas eróticas se elaboraban en masa gracias al uso de moldes que permitían acelerar el proceso de producción. Se cocían para aumentar su dureza. Probablemente, se trataba de un artículo común de bajo precio, hecho en serie y con el material más económico del que se disponía en Mesopotamia, el barro.

Las escenas sexuales más habituales suelen mostrar un coito a tergo entre una pareja heterosexual. Por lo general, la mujer desnuda aparece inclinada hacia delante mientras, a través de una pajita, bebe cerveza de una gran vasija. Las referencias a la comida y la bebida como expresión de los apetitos sexuales que buscan ser saciados, de hecho, son comunes en la literatura cuneiforme. El amante, por su parte, se coloca detrás y la ciñe de la cintura mientras la penetra. Otros ejemplos procedentes de Elam, en el actual Irán, sobre todo, muestran a los amantes sobre una cama.

Las placas y figurillas se hallaron en contextos domésticos, es decir, en casas privadas. Solo una pequeña parte procede de templos o tumbas. Muchas de ellas aparecen rotas, lo que sugiere que, una vez usadas en algún rito de iniciación o ceremonia religiosa, se habrían partido. De todos modos, se desconoce su función exacta de estas placas y figurillas. Algunas teorías apuntan a que se habrían utilizado para estimular el apetito sexual. Se trataría, por tanto, de uno de los primeros ejemplos históricos de pornografía. Otras hipótesis, por el contrario, apuntan a un uso para incentivar la fertilidad.

Los desnudos femeninos

Placa erótica
Placa erótica conservada en el Museo de Israel. Imagen: Wikicommons

Las figurillas que representan desnudos femeninos constituyen, con diferencia, el grupo de objetos más abundantes. Las figuras suelen mostrarse en un desnudo frontal, con las manos unidas a la altura del pecho. En ocasiones, la estatuilla se sujeta ambos pechos con las manos. Por lo general, aparecen enjoyadas y con los genitales marcados, dos características que sugieren un uso erótico y pornográfico de estas imágenes. Otros ejemplos, sin embargo, sujetan a bebés o a infantes entre los brazos y parecen transmitir un mensaje sobre el valor de los cuidados y la maternidad.

Estas imágenes de terracota se han interpretado como divinidades, como representaciones de prostitutas y como objetos usados en la iniciación de las adolescentes. La representación de una feminidad provocadora a través del énfasis puesto en las caderas y la vulva marcada parece remarcar los atractivos sexuales que transmiten un doble mensaje: el valor del placer y del sexo per se, por un lado, y la importancia de la sexualidad como una actividad ligada a la capacidad reproductiva y a la continuidad de la especie humana.

Referencias

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Bahrani, Z. 2001. Women of Babylon. Gender and Representation in Mesopotamia. Londres: Routledge.

Graff, S. B. 2013. Sexuality, Reproduction and Gender in Terracotta Plaques from the Late Third-Early Second Millennia BCE, en B. A. Brown y M. H. Feldman (eds.), Critical Approaches to Ancient Near Eastern Art, pp. 371-390. Berlin - Boston: De Gruyter. https://doi.org/10.1515/9781614510352.371

Roßberger, E. 2018. Refiguring the Body: From Terracotta Figurines to Plaques in Early Second Millennium Mesopotamia, en M. Luciani (ed.), Images in Context: Agency, Audiences & Perception. Proceedings of the 10th International Congress on the Archaeology of the Ancient Near East, Volume 1, pp. 523-538. Wiesbaden: Harrasowitz Verlag.

Erica Couto

Erica Couto

Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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