¿Quién se comió el pene de Osiris?

Cuando Seth hizo pedazos a Osiris, tiró su falo a las aguas del Nilo. ¿Cuál fue el destino del miembro de la divinidad?

Conocemos el Egipto faraónico como una cultura centrada en la muerte y el renacimiento que sigue los ciclos naturales y las inundaciones del Nilo, imprescindibles para garantizar la vida. En el centro de esta red de valores, se posiciona el dios Osiris, una de las figuras divinas centrales en el panteón del Egipto antiguo. Osiris se asociaba con la muerte, el más allá y la fertilidad. Isis era su esposa y Neftis su hermana (según algunos textos), como también lo era Seth, su gran enemigo y responsable de su muerte. Era el dios que gobernaba el inframundo y que aseguraba que la vegetación creciese en las orillas del Nilo con cada inundación. El faraón difunto, al que esperaba la renovación de la vida en el más allá, se identificaba con él.

El mito de Isis y Osiris es una de las narraciones míticas fundacionales de las prácticas funerarias egipcias. Codifica y explica aspectos tan importantes como la vida después de la muerte, las contiendas por el poder o el nacimiento de la momificación. Se conocen los episodios del mito a través de textos de tipologías distintas (encantamientos, textos fúnebres, himnos y narraciones humorísticas como la Disputa entre Horus y Seth) y de períodos igualmente diversos. Las evidencias más antiguas se datan alrededor del 2400 a.C.

Horus Isis
Imagen: Wikicommons

Los puntos coincidentes del relato presentan a Osiris ejerciendo de rey. Algunos textos sostienen que Seth lo mató para vengarse por un golpe que Osiris le había propinado o, peor aún, por la infidelidad cometida con Neftis, esposa de Seth. Durante el Nuevo Reino, en la segunda mitad del segundo milenio a.C., se popularizó la idea de que Seth había desmembrado a Osiris como parte de su vendetta. Lo cortó en cuarenta y dos fragmentos, cada uno denominado con el nombre de un a región geográfica de Egipto, y lo esparció por el territorio.

Isis y Neftis se encargaron de reunir los fragmentos, los unieron y, con la ayuda de los dioses Thoth y Anubis, lo embalsamaron: es así como Osiris se convirtió en el primer cuerpo en ser momificado y como volvió a la vida para engendrar a su hijo Horus. Los Textos de las pirámides describen de forma explícita el acto sexual entre Isis y Osiris, y sugieren que, entre los fragmentos cortados del cuerpo de Osiris, se recuperó el pene del difunto. Horus ocupó el trono y vengó el crimen cometido contra su padre, restituyendo el orden cósmico. Seth, que se había coronado rey de manera ilegítima, fue vencido.

Pez elefante
Imagen: Wikicommons

Sin embargo, otras versiones del mito presentan diferencias en la recomposición del cadáver de Osiris. Según relata el autor griego Plutarco en su versión reelaborada del mito (una versión muy posterior, datada entre los siglos I y II d.C. que difiere en varios puntos del mito egipcio), Seth mató a Osiris mediante un hábil engaño. Durante un banquete, invitó a los presentes a entrar en una especie de baúl o cajón fabricado para la ocasión. Quien fuera capaz de entrar cómodamente en él, lo recibiría como regalo. El baúl, por supuesto, estaba hecho para acomodar el cuerpo de Osiris y, cuando este lo probó, Seth aprovechó para encerrarlo y tirarlo a las aguas del Nilo.

En el momento en el que Isis localizó el cadáver de su esposo, Seth decidió robarlo y descuartizarlo. Dividió el cuerpo en 14 trozos que lanzó a lo largo y ancho del territorio egipcio. Isis y Neftis se dedicaron a recoger los miembros cercenados de su cuerpo, los reunieron y los enterraron para darle nueva vida al dios muerto. Pero de los 14 trozos, solo recuperaron 13. El fragmento que faltaba se correspondía con el pene (de hecho, Isis jamás volvió a encontrar el pene de Osiris y tuvo que reconstruirlo a través de la magia).

Y es que, cuando Seth cortó a Osiris en pedazos, lanzó el miembro viril a las aguas y un pez se lo comió. Se considera que el pez inculpado fue un mormírido o pez elefante de agua dulce, un género común en las áreas africanas de agua dulce. Su característico morro alargado y puntiagudo, que recuerda la forma de un falo, podría explicar la asociación entre este animal y el miembro cercenado de Osiris. Plutarco sostiene que la prohibición de comer determinados tipos de pescado entre los egipcios derivaba de este hecho: al haberse tragado el falo de la divinidad, los peces elefante se consideraban tabú. Heródoto también sostuvo la misma idea y atribuía la prohibición de consumir pescado únicamente a los sacerdotes, mientras que Diodoro Sículo afirmó que esta prohibición era común a toda la población.

Referencias

Ikram, S. 2001. Diet, en D. Redford (ed.), The Oxford Encyclopedia of Ancient Egypt, pp. 390- 395. New York: Oxford University Press.

Orriols Llonch, M. 2020. El acto sexual como agente del (re)nacimiento de Osiris. Trabajos de Egiptología. Papers on Ancient Egypt, 11: 241-261.

Pinch, G. 2004. Egyptian Mythology: A Guide to the Gods, Goddesses, and Traditions of Ancient Egypt. Oxford: Oxford University Press.

Erica Couto

Erica Couto

Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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