El pancracio, el deporte de combate más violento de Grecia

Pancracio significa «fuerza total». En esta disciplina de lucha estaban permitidos todo tipo de patadas, golpes y agarres.

Se considera el antecedente histórico de las contemporáneas artes marciales mixtas. Algunas fuentes apuntan que fue Teseo quien desarrolló el pancracio durante su enfrentamiento con el minotauro en el laberinto y quien lo transmitió posteriormente a la humanidad. En la antigüedad, desde Grecia hasta Mesopotamia, se practicaban deportes agonísticos y de lucha, pero ninguno era tan implacable como el pancracio. El término griego pancracio significa «fuerza total» y revela el objetivo del enfrentamiento: desplegar la totalidad de las propias capacidades agonísticas para vencer el combate. Ganaba el combate quien lograba reducir por completo a su oponente o en caso de rendición (en este caso, bastaba levantar un dedo).

Solían practicarlo atletas y luchadores experimentados, pues era tal la ferocidad que podían alcanzar los combates que, según reportan las fuentes de la antigüedad, algunos luchadores llegaron a morir. Los muchachos se entrenaban con instructores, mientras que los atletas profesionales potenciaban sus capacidades con entrenadores que reforzaban sus puntos débiles. El pancracio combinaba técnicas del boxeo y la lucha. Las patadas y los golpes en el rostro estaban permitidos, y se utilizaban llaves y agarres para inmovilizar al contrincante, reducirlo en el suelo y forzarlo a rendirse. Las mordeduras y los ataques a los ojos eran las únicas maniobras prohibidas, según apunta Filóstrato en su obra Imágenes, aunque los lacedemonios incluso permitían este tipo de ataques. El filósofo Jenófanes dedicó comentarios a los practicantes de pancracio, que obtenían comida, bebida y loas de sus conciudadanos cuando se alzaban con la victoria. Al autor, los encuentros de lucha le parecían espantosos.

Ánfora pancracio
Imagen: Wikicommons

La disciplina exigía fuerza física, destreza y resistencia. No había categorías internas, por los que luchadores corpulentos podían enfrentarse a otros fibrosos o menudos, aunque sí se establecían dos grupos de edad: hombres y muchachos. Se luchaba en un espacio de arena bastante reducido para forzar el enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Los luchadores se enfrentaban desvestidos y bajo el sol, con el cuerpo ungido de aceite y las manos desnudas. Puesto que los enfrentamientos se realizaban al aire libre y a pleno sol, los luchadores buscaban una posición de lucha favorable que evitase los destellos. Solían adoptar una postura ligeramente inclinada hacia delante que favorecía el equilibrio y la flexibilidad. Las patadas eran una parte esencial de las técnicas de lucha y los golpes en el estómago comunes. A las mujeres no les estaba permitido participar como público.

A partir de mediados del siglo VII a.C., el pancracio se convirtió en disciplina olímpica. Durante las exhibiciones, los luchadores demostraban su valor, fuerza y virilidad. El pancracio no era únicamente un deporte practicado en el área ciudadana, sino que también se utilizaba como arte marcial en las batallas. En su obra Historias, apunta Heródoto que, en la batalla de Mícala, los atenienses utilizaron el pancracio para enfrentarse a los persas. La guerra exigía a menudo que los soldados se enfrentasen en una lucha cuerpo a cuerpo y el pancracio era útil en esos casos en los que no había armas a disposición.

En el pancracio, existían dos modalidades básicas de combate, el anō pankration o lucha en posición vertical y el katō pankration o lucha en el suelo. En la lucha en vertical cobraban una importancia esencial las patadas, sobre todo lanzadas a la mitad inferior del cuerpo, que servían para desequilibrar al adversario. La lucha en el suelo, por el contrario, recurría sobre todo a llaves y agarres.

Boxeador romano
Imagen: Wikicommons

Según describe Luciano en su obra Hermótimo, se echaban a suertes las parejas que debían luchar depositando fichas o habas marcadas con las letras del alfabeto (dos alfas, dos betas y así sucesivamente) en una urna. Cada contendiente debía extraer una ficha. Cuando todos los luchadores habían extraído la suya, el árbitro o juez comprobaba la letra marcada en cada una de ellas y establecía las parejas que debían enfrentarse. Probablemente, en los torneos cada luchador realizaba varias rondas antes de que se declarase un vencedor.

Se conocen detalles de la vida y de los combates más sonados de algunos luchadores gracias a inscripciones y a las obras de autores como Pausanias, Heródoto y Luciano. Teágenes de Tasos fue vencedor de varios juegos olímpicos, mientras que Marco Aurelio Demóstrato Dama, uno de los luchadores de pancracio de la Roma imperial más famosos, se alzó como vencedor de torneos en Éfeso, Roma y Delfos. Con la emergencia de Roma como poder en expansión, el pancracio se adoptó como deporte en el imperio. Escenas de pancracio aparecen representadas en sarcófagos y cerámica, y a menudo se celebraban combates de lucha durante los funerales de personajes ilustres.

Referencias

Strasser, J.-Y. 2003. La carrière du pancratiaste Markos Aurèlios Dèmostratos Damas. Bulletin de correspondance hellénique, 127(1): 2003. pp. 251-299; doi : https://doi.org/10.3406/bch.2003.7129

Zenou, T. 2022. Millennia before UFC, there was the brutal Olympic sport of pankration. The Washington Post (acceso: 23/02/2022).

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Historiadora y aprendiz de batería. Literatura y cine de terror las 24 horas. Las ruinas me hacen feliz

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