Termina la Guerra de los Ochenta Años

Imagen: Museo del Prado.

El 30 de enero de 1648, las 17 provincias que formaban los Países Bajos y la corona española firmaron el acuerdo de Münster, por el que se reconocía la independencia de las llamadas Provincias Unidas y se ponía fin a la Guerra de los Ochenta Años (1566-1648). El acuerdo, que formó parte de la Paz de Westfalia en la que también se terminó la Guerra de los Treinta Años, sirvió para que terminaran los enfrentamientos de uno de los mayores y más extensos conflictos bélicos de Europa y cuyas consecuencias se prolongaron en el tiempo.

Carlos I de España, nieto de Maximiliano de Austria y de los Reyes Católicos, reunió en su persona un vasto imperio con territorios tanto en Europa como en el Nuevo Mundo. La extensión era tal que resultaba muy difícil mantenerlo pacificado y las revueltas o intentos  por aumentar la independencia y poder de estos eran comunes. El conflicto armado de las provincias de Flandes contra la monarquía de Felipe II comenzó en 1566 y muchos historiadores defienden que la búsqueda de la independencia no fue le verdadero motivo de la guerra. El recién nombrado rey decidió endurecer la defensa del catolicismo (enfrentándose al calvinismo que se había difundido en el centro de Europa) y centró su interés económico en su imperio de ultramar. Las cada vez mayores diferencias entre la metrópolis y sus colonias y la inestabilidad generada por las disputas religiosas y económicas pudieron llevar a los nobles flamencos hacia la rebelión.

El potente mercado de los Países Bajos y su situación estratégica lo convertían en un foco de interés para las grandes potencias. Francia y Gran Bretaña apoyaron a las Provincias Unidas no solo para aumentar su influencia, sino también para debilitar al Imperio Español y darle un golpe que, a la larga, resultaría demoledor. La monarquía hispánica mandó a más de 88.000 efectivos pero todos los esfuerzos y recursos no fueron suficientes para salir victoriosos. La Guerra de los Ochenta Años sangró las arcas españolas y propició la caída definitiva de la Casa de los Austrias.

 

1882 Nace Franklin Delano Roosevelt

Franklin Delano Roosevelt, quien sería cuatro veces presidente de los Estados Unidos y gobernaría el país durante algunos de los momentos clave de la historia del siglo XX, nació el 30 de octubre de 1882 en Hyde Park (Nueva York). Estudiante de Harvard y de Columbia, se licenció en Derecho pero nunca llegó a sentir pasión por esa profesión. Por el contrario, encontró una razón de ser en la política gracias a la influencia de su primo lejano, el expresidente Theodore Roosevelt.

Su talante, personalidad abrumadora y gran inteligencia le hicieron destacar muy pronto en el panorama político y consiguió el cargo de gobernador del estado de Nueva York en 1910. Influido por su mujer, Eleanor Roosevelt, tomaría numerosas medidas para combatir la pobreza extrema que afectaba a las clases bajas de la ciudad. Los buenos resultados de sus políticas le otorgaron gran fama dentro del Partido Demócrata y ni siquiera la polio, enfermedad que le diagnosticaron en 1921 y que acabaría por postrarle en una silla de ruedas, impidió que siguiera ascendiendo en el mundo de la política. Roosevelt seguía siendo gobernador de Nueva York cuando, en 1929, el Crac de la Bolsa de Valores provocó el comienzo de una brutal crisis económica conocida como la ‘Gran Depresión’.

La mala situación por la que estaba pasando el país hizo que los ciudadanos perdieran la confianza en el Partido Republicano (por entonces en el poder) y, cuando Roosevelt se presentó como candidato en las elecciones de 1931, el demócrata ganó de forma aplastante y arrasó con su rival Herbert Hoover (obtuvo 22.821.857 votos frente a los 15.761.841 del republicano). Repetiría candidatura y victoria en las elecciones de 1936, 1940 y 1944 y a lo largo de todo ese periodo promovería como principal medida el llamado New Deal. Se trataba de un programa económico y social con el que intentó paliar los efectos de la Gran Depresión con acciones que limitaban el modelo liberal estadounidense al aplicar cierto intervencionismo por parte del Estado y conseguir mejorar la situación de las clases media y baja de los Estados Unidos. A pesar de sus esfuerzos, no pudo relanzar la economía hasta que se produjo la reactivación de la industria armamentística durante la Segunda Guerra Mundial.

De cara al conflicto, Roosevelt intentó mantenerse al margen pero la presión de las fuerzas del Eje y el ataque a Pearl Harbor hicieron que se alineara con el bando Aliado y entrara en la guerra en 1942. También fue Roosevelt quien se reunió con Winston Churchill y Iosif Stalin en la conferencia de Yalta para hablar del final de la guerra. Franklin Delano Roosevelt murió en 1944, al poco tiempo de ser elegido presidente por cuarta vez (el único en la historia).

 

1972 Se produce el ‘Domingo Sangriento’ en Derry

El 30 de octubre de 1972 tuvo lugar en la ciudad de Derry (Irlanda del Norte) el llamado Domingo Sangriento. Durante una manifestación a favor de los derechos civiles organizada por la Asociación por los Derechos Civiles de Irlanda del Norte (NICRA en inglés), el Regimiento Británico de Paracaidistas enviado para controlar la situación abrió fuego indiscriminadamente contra grupos de manifestantes y provocó 14 muertes y decenas de heridos y detenidos.

En agosto de 1971 el gobierno norirlandés había aprobado medidas para poder encarcelar a personas sospechosas de pertenecer al IRA (Ejército de la República de Irlanda) sin juicio previo. Esta medida suscitó el rechazo de los movimientos nacionalistas y en defensa de los derechos civiles, por lo que se convocó una manifestación masiva que avanzaría desde el barrio católico de Derry (Bogside) hasta el ayuntamiento, pero las fuertes barricadas del ejército británico y, en un intento de evitar el derramamiento de sangre, los organizadores decidieron que la manifestación no saldría de Bogside. Días antes, el gobierno de Irlanda del Norte había prohibido la celebración de manifestaciones y desplegó un potente cordón militar con el que contener a los 15.000 manifestantes que se esperaban.

Aunque la marcha comenzó de forma pacífica, los participantes eran tantos que acabaron por separarse y distribuirse por todo el barrio católico de Derry. Algunos de los manifestantes comenzaron a lanzar piedras y botellas a los militares, pero no se registró ningún disparo por su parte ni ningún enfrentamiento directo. El gobierno británico había enviado al Regimiento Británico de Paracaidistas como refuerzo y fueron estos quienes sobrepasaron las barricadas y entraron al barrio de Bogside, abriendo fuego contra manifestantes desarmados y provocando 14 muertes (una de ellas meses después, debido a las heridas), 14 heridos y decenas de detenidos.

En su momento, las autoridades británicas declararon que los soldados habían abierto fuego en respuesta a disparos de miembros del IRA, lo que suscitó las críticas de la comunidad internacional y aumentó la tensión y la violencia en Irlanda del Norte. Sin embargo, en 2010 se publicó un informe encargado al juez Mark Saville en el que describía la intervención de los militares como “tan injustificada como injustificable”. En el informe, fruto de una investigación de más de 10 años, se afirmaba que los soldados “perdieron su autocontrol y abrieron fuego contra civiles inocentes y desarmados”. Solo un soldado británico fue procesado por los hechos del Domingo Sangriento.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.