Se promulga la Ley de Seguridad del Estado en España

Ley de Seguridad del Estado
Ley de Seguridad del Estado. Imagen: BOE.

El 29 de marzo de 1941 salió publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la promulgación de la llamada Ley de Seguridad del Estado por la que el régimen franquista institucionalizaba y legalizaba algunos de los mecanismos de represión y limitación de las libertades que más le caracterizarían.

No habían pasado ni dos años del final de la guerra civil a la que tuvo que hacer frente España y el país vivías las peores consecuencias de la posguerra y los primeros momentos de los llamados años del hambre. Buscando afianzarse definitivamente en el poder y moldear el sistema a su imagen y semejanza, Franco publicó una serie de leyes que eliminaban cualquier garantía democrática previa y le aseguraban un sistema que supiera responder a sus deseos y caprichos. En el propio texto del BOE Franco justificaba la promulgación de esta ley basándose en “la imperfección con que nuestras leyes penales, plagadas de los prejuicios propios del momento legislativo en que fueron promulgadas”.  A continuación hablaba de la necesidad de crear un nuevo Código Penal que supiera acomodarse a “las esencias del régimen vigente”.

La ley se dividía en doce capítulos según el tipo de delitos a los que hacía referencia y algunas consideraciones generales al final. Por supuesto, teniendo en cuenta el momento histórico en el que se encontraban, el primer capítulo (el más extenso) trataba cualquier tipo de actividad subversiva que atacase al régimen, al ejército, a las instituciones o a los símbolos nacionales, destacando el delito de traición a la patria. En los siguientes capítulos se hablaba de los delitos por atentar o difamar contra el jefe del Estado, por difundir información perjudicial para el régimen (censura), por protestar o reunirse sin la autorización del régimen (derecho de asociación y de reunión), por convocar huelgas y paros laborales o por robos y secuestros.

Instaurado en el poder como estaba y sin ningún tipo de límite de actuación, Franco derribó el sistema y las instituciones previas que había en España y construyó uno nuevo que le permitiera, aparentando cierta legalidad, transformar el país en una dictadura autoritaria en la que la única pieza que lo hacía funcionar todo era él mismo. A esta Ley de Seguridad del Estado habría que sumar la Ley de Responsabilidades Políticas,  por la que se prohibían todos los partidos y asociaciones políticas que no estuvieran autorizadas por la dictadura o fueran contrarias a los principios del Movimiento Nacional, o las Leyes del Reino con las que moldeó el sistema como mejor le convino en cada momento.

 

1788 Nace Carlos María Isidro, aspirante al trono de España

El 29 de marzo de 1788 nació en el Palacio Real de Aranjuez Carlos María Isidro de Borbón, infante de España y aspirante al trono tras la muerte de su hermano Fernando VII.

Hijo menor de Carlos IV, fue su hermano Fernando quien subió al trono de España pero la ausencia de hijos varones que le sucedieran, Carlos María Isidro se erigió como el próximo candidato para llevar la corona. Todo cambió con la derogación de la Ley Sálica, que acababa con la norma que solo permitía a los varones heredar el título y convertía a la jovencísima Isabel en futura reina. Así, los últimos meses de vida de Fernando VII supusieron la división de la nobleza y el ejército en dos bandos que terminarían por enfrentarse: los partidarios de Isabel, estandarte bajo el que se reunieron los que apostaban por un sistema liberal y constitucional, y los de Carlos María Isidro que defendían los valores del antiguo régimen absolutista. Los carlistas, que así los llamaron, reconocieron al infante como rey en el País Vasco, Navarra, el interior de Cataluña y el Maestrazgo y se inició así una guerra civil (1833-1840) que solo sería la primera de muchas.

Las Guerras Carlistas, que se sucedieron hasta 1876 con varios candidatos al trono descendientes de Carlos María Isidro, planteaban en su fondo una contraposición de dos visiones que ya se habían enfrentado en la España de Fernando VII: la llegada del liberalismo y de un sistema constitucional en el que se defendieran las libertades de los ciudadanos o la permanencia en el autoritarismo caduco que poco a poco iba desapareciendo de Europa. Todas las guerras las perdió el bando carlista pero eso no hizo que cejasen en su empeño por alcanzar el trono de España. Se puede seguir el linaje de Carlos María Isidro hasta la actualidad y sus descendientes, hoy en día, siguen reclamando sus derechos a la corona.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.