Se produce el incendio de la fábrica Triangle Shirtwaist

Incendio en la Triangle Shirtwaist Company.
Incendio en la Triangle Shirtwaist Company. Imagen: Getty Images.

El 25 de marzo de 1911 un incendió en el edificio Asch, al este de Washington Square Park (Nuvea York) acabó con la vida 146 personas, todos ellos trabajadores de la Triangle Waist Company que tenía sus talleres allí.

El fuego comenzó en la octava planta por culpa de un cigarro mal apagado y rápidamente se extendió por los dos pisos superiores. Como la Triangle Waist Company fabricaba blusas para mujer el taller estaba lleno de telas de algodón y papel que no hicieron más que avivar todavía más el fuego. Aunque las personas empleadas por la empresa estaban dentro, las puertas del taller habían sido cerradas premeditadamente para evitar robos por lo que se vieron atrapados por las llamas, sin poder recibir la ayuda de los bomberos (cuyas escaleras solo alcanzaban hasta el sexto piso) y sin poder huir por la escalera de incendios debido a que el colapso del edificio provocó que se desprendiera.

En apenas 18 minutos hubo 146 muertos (129 mujeres y 17 hombres) ya fueran víctimas de las llamas o por, desesperados, haber saltado al vacío desde la octava planta. La mayoría de ellos eran jóvenes inmigrantes europeos que trabajaban en el taller bajo unas condiciones laborales inhumanas. Los familiares tardaron días en poder identificar a las víctimas debido al mal estado en que se encontraban los cadáveres y hubo seis fallecidos que no pudieron identificarse y que fueron enterrados juntos bajo un monumento en el cementerio de Nueva York. El 5 de abril tuvo lugar una marcha fúnebre en la que participaron unas 100 000 personas. Aunque los propietarios de la compañía, bajo cuyas órdenes se había encerrado a los trabajadores, fueron acusados de homicidio involuntario acabaron por ser absueltos y, de hecho, salieron enriquecidos de la situación gracias a los partes de seguro que inflaron y presentaron a sus aseguradoras.

Con todo, el incendio de la Triangle Shirtwaist Company sirvió para que la sociedad reaccionara y el movimiento por la defensa de unos derechos laborales dignos prosperara. Al poco tiempo se creó la New York Factory Investigating Comission y, en un periodo de año y medio, las mejoras laborales y de seguridad se hicieron notar. Se aprobaron más de 30 normas de obligado cumplimiento sobre salud y seguridad, planes de evacuación en caso de incendio y restricciones en el trabajo infantil.

 

1808 Nace José de Espronceda

José de Espronceda, considerado como uno de los grandes poetas del Romanticismo español, nació en Almendralejo (Badajoz) el 25 de marzo de 1808.

Idealista, liberal y tan activo en la política como aficionado a los líos de faldas, la vida de Espronceda se caracteriza por su defensa de una libertad que muchas veces le puso en aprietos. Hijo de familia con tradición militar, fue discípulo del poeta Alberto Lista y demostró un gran interés por la literatura y la política desde muy joven. Liberal hasta la médula como era, fundó una sociedad secreta tras la ejecución de Rafael de Riego (1823)  que buscaba promover las libertades frente al autoritarismo de Fernando VII pero la represión le expulsó de Madrid y se recluyó durante unos meses en un convento de Guadalajara donde estaba destinado su padre. La situación política que vivía España hizo que se marchara a Inglaterra, Portugal y Francia, donde participó en las jornadas revolucionarias de los años 30 del siglo XIX. Con la muerte de Fernando VII y la amnistía promulgada, Espronceda decide regresar a España y desempeña el trabajo de periodista y literato aunque toda su vida estuvo plagada de encarcelamientos y exilios más o menos prolongados. En 1840, la victoria de los liberales le permitió dar el salto a la primera línea de la política nacional y entra como diputado por Almería. José de Espronceda moriría en 1842 por difteria, cuando solo tenía 34 años. Su fama como poeta y su prometedora carrera en la política hicieron de su entierro un auténtico evento popular.

Su producción literaria cuenta con títulos que, en la actualidad, son considerados clásicos imprescindibles de la lengua española. Entre ellos se destacan El estudiante de Salamanca, El diablo mundo, Canción del pirata o El verdugo. Espronceda se sentía profundamente atraído por personajes marginales que siguieran sus propias normas como los piratas. Igual que él hizo en vida, sus protagonistas son rebeldes empedernidos que no solo se ven ligados a un trágico destino, sino que lo enfrentan hasta su último aliento.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.