Se libra la batalla de Largs entre vikingos y escoceses

Batalla de Largs
Imagen: Wikimedia Commons

El 2 de octubre del año 1263, un minoritario grupo de guerreros noruegos encabezados por Haakon IV se enfrentó a las tropas del rey de Escocia, Alejandro III, junto a las costas de Largs, en el norte de la isla. La batalla se produjo en el contexto de la guerra que ambos monarcas estaban llevando a cabo desde 1262, una campaña breve y de escasa relevancia que más se asemejaba a una disputa territorial entre dos señores que a un enfrentamiento entre grandes monarcas.

El motivo de la lucha era la propiedad de las islas Hébridas, que estaban en posesión de Noruega. Alejandro II de Escocia intentó comprárselas en 1240 y al verse rechazado, su sucesor amenazó a Haakon IV con tomarlas por las armas, dando comienzo a la guerra. Las fuerzas noruegas (unos 120 barcos drakkars) alcanzaron las costas escocesas en 1262 y se establecieron en las Hébridas, desde donde comenzaron una negociación con Alejandro III de Escocia. En otoño de 1263, Haakon IV adelantó sus planes y partió en una expedición de conquista hacia Largs.

Próximos a las costas, el 2 de octubre fueron sorprendidos por una tormenta y varios barcos encallaron o se dañaron gravemente, por lo que el desembarco de los noruegos no se produjo según lo esperado y tuvieron que formar una precaria defensa contra los escoceses que los acosaban. Según historiadores noruegos, la proporción entre ambas fuerzas era de un vikingo por cada diez escoceses pero esta parece una exageración propagandística más que un dato verídico. Aun con todo, los noruegos estaban en desventaja pero pudieron plantarse y hacer frente a los escoceses.

El resultado de la batalla es incierto, ya que ambos países la celebran como una victoria propia. La opinión general de los historiadores es que la batalla concluyó en empate pero acabaría por beneficiar a los escoceses en la guerra.

 

1904 Nace el novelista Graham Greene

El 2 de octubre de 1904 nació en Berkhamstead, Reino Unido, el escritor y periodista Graham Greene, un imprescindible para cualquier aficionado a la novela de espionaje.

Graham venía de buena familia, una estirpe de gente adinerada en la que se incluía a banqueros, directores de medios, propietarios de licorería y al gran escritor Robert Louis Stevenson (era primo de su madre). Recibió una educación de primera en el colegio del cual su padre era director, lo que le valió el acoso y rechazo de sus compañeros, y pasó por una profunda depresión durante su juventud que le llevó a intentar suicidarse. Exigente y sereno, cursó sus estudios superiores de Historia en Oxford y en 1926 comenzó a trabajar como periodista para The Times. Gran parte de su carrera la desarrollaría como miembro del cuarto poder, destacándose sus etapas como crítico de cine y director literario en The Spectator.

Durante la Segunda Guerra Mundial trabajaría en el Ministerio de Asuntos Exteriores y acabaría siendo reclutado por el MI6, que aprovecharía su pasión viajera para que recopilara información para ellos en medio mundo. Es más que probable que fueran estas experiencias en el mundo de los servicios de inteligencia los que le animaron a escribir novelas de espionaje, género en el que es considerado uno de los grandes maestros junto a Ian Fleming (creador de James Bond) y John Le Carré. Sus novelas juegan con una ambigüedad moral en los personajes y un trasfondo político contemporáneo para presentar historias de gran profundidad y un excelente manejo de la tensión y los detalles.

Entre sus títulos más conocidos están El poder y la gloria (1940), El tercer hombre (1950), El fin de la aventura (1951) y El americano impasible (1955).

 

1930 Gordon Stewart Northcott, el asesino del gallinero, es ahorcado

El 2 de octubre de 1930, Gordon Stewart Northcott fue ahorcado en la cárcel de San Quintín (California) después de haber sido declarado culpable de haber secuestrado, violado y matado al menos a cuatro niños entre 1926 y 1928.

Gordon nació en Saskatchewan, Canadá, en 1906 y se mudó a la zona de Los Ángeles con sus padres en 1924. Su sueño era tener su propia granja y consiguió que su padre, George Cyrus Northcott, le prestara el dinero para comprar un terreno en Wineville y le ayudara a construir una casa y un gallinero. En esta época pidió a su hermana Winfred que enviara a su sobrino, el pequeño Sandford Clark, desde Canadá para que le echara una mano en la construcción y el trabajo de la granja. Ya instalado en su nuevo hogar, aislado y discreto pero cercano a Los Ángeles, Northcott pudo dar rienda suelta a sus deseos más oscuros. Comenzó a secuestrar y abusar de niños y jóvenes de la zona a los que luego liberaba sabiendo que no podrían reconocerle. Entre las víctimas de violación, cuyo número nunca se supo con seguridad, estaba el propio Sandford Clark a quien mantenía retenido en la casa y maltrataba habitualmente.

En 1926, algo llevó a Northcott a cambiar su modus operandi, ya que ese año cometió su primer asesinato. La víctima, un adolescente mexicano, recibió un disparo antes de ser decapitado y nunca pudo ser identificado. En 1928 secuestró a un niño llamado Walter Collins, a quien mantuvo encerrado en un gallinero mientras su madre se quedaba en su casa de visita. Sarah, que así se llamaba, acabó por descubrir al niño  y animó a Northcott a matarlo junto al pequeño Sandford y ella misma, de forma que ninguno pudiera inculpar a los demás sin salir perjudicado. A Collins lo mataron de un hachazo mientras dormía en el gallinero y este sería el mismo método que Northcott emplearía para acabar con los hermanos Lewis y Nelson Winslow ese mismo año.

Todavía en 1928, la granja de Gordon recibió la vistia desde Canadá de Jessie Clark, la hermana de Sandford con la que su hermano se confesó esperando que ella pudiera salvarle. Jessie consiguió disimular  y marcharse ilesa de allí, pudiendo acudir al cónsul estadounidense de vuelta en Canadá y lograr así que tanto Gordon como su madre fuesen arrestados en septiembre de 1928. El testimonio de Sandford Clark, a quien Gordon había usado como juguete sexual y le había obligado a ayudarle en los asesinatos, fue clave para la condena.

Si bien solo se pudo probar que Gordon Stwart Northcott fue responsable de los cuatro asesinatos mencionados, durante la investigación se planteó la posibilidad de que hubiera hasta una veintena de víctimas más cuyos restos no se encontraron.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.