Se aprueba la Constitución del 78

Papeleta referendum constitucional 1978
Imagen: Wikimedia Commons.

El 6 de diciembre de 1978, y tras un referéndum histórico en el que los españoles votaron a favor de su nueva constitución, el rey Juan Carlos I ratificó la carta magna y se dio comienzo así a una nueva etapa en la historia del país, su paso definitivo desde una dictadura militar de casi cuatro décadas hacia una democracia moderna. Adolfo Suárez fue el encargado de dirigir al país hacia un estado de derecho en el que la pluralidad política (incluso en lo referente al Partido Comunista Español) fuese la piedra angular.

En las elecciones de 1977 los españoles votaron para formar Cortes Constituyentes y se eligió a siete representantes de varios partidos según los escaños obtenidos para que redactaran el documento: 3 de Unión de Centro Democrático (Gabriel Cisneros Laborda, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y José Pedro Péres-Llorca), 1 del Partido Socialista Obrero Español (Gregorio Peces-Barba Martínez), 1 del Partido Comunista (Jordi Solé Turra), 1 de Alianza Popular (Manuel Fraga Iribarne) y 1 de la Minoría Catalana (Miquel Roca i Junyent). Para la revisión del texto se eligió al prestigioso escritor Camilo José Cela, Premio Nobel de Literatura.

El documento estaba compuesto por 169 artículos, 9 disposiciones transitorias, 4 disposiciones adicionales, una derogatoria y una final. El “Sí” ganó con una aplastante mayoría del 88,54% (15.706.078 votos a favor). Después de la Constitución de 1876, que estuvo vigente hasta 1923, es la más longeva de la historia de España y ha sido modificada solo en dos ocasiones: en 1992 para adecuarla al Tratado de Maastricht y en 2011 para fijar un techo de déficit del Estado durante la crisis económica.

 

1814 Nace Juan Prim, militar y político español

Juan Prim y Prats, conde de Reus, marqués de los Castillejos y vizconde del Bruch, nació el 6 de diciembre de 1814 en Reus, al sur de Cataluña. Este militar español que hizo carrera defendiendo el derecho al trono de Isabel II en las Guerras Carlistas acabaría por meterse en política y jugaría, en varias ocasiones, un papel muy importante en el devenir de España.

Próximo a la ideología progresista, empezó como diputado de Tarragona en 1841 apoyando a los partidarios de Baldomero Espartero, contra quien acabaría oponiéndose a través de una sublevación en Reus. Cuando el poder pasaba a los moderados, Prim tendía a retirarse del mundo público y se centraba durante un tiempo en sus acciones militares o diplomáticas entre las que se destacan su etapa como gobernador de Puerto Rico, su expedición a Melilla para reprimir a los rifeños o su participación en una ofensiva con Francia y Gran Bretaña para exigir los pagos pendientes del México de Benito Juárez.

Sería varias veces diputado y pasaría un tiempo en la Unión Liberal de O’Donnell, pero acabaría por abandonarla por distintas desavenencias con su líder. Desde ese momento, participaría en numerosas conspiraciones para acabar con los gobiernos moderados y para derrocar a Isabel II, cosa que lograría en 1868 con la llamada Revolución Gloriosa. Prim encabezaría el Ministerio de la Guerra durante el primer gobierno de Serrano y presidió el Consejo de Ministros durante su regencia. También fue el principal impulsor de la candidatura de Amadeo de Saboya para ocupar el trono español pero no llegaría a ver su obra realizada.

El 27 de diciembre de 1870, el general Prim abandonó el Congreso en una berlina para dirigirse al palacio de Buenavista, su residencia. Cuando llegaron a la calle del Turco, se encontraron con que la calle estaba cortada por otros carruajes y a varios hombres que se abalanzaron sobre ellos, abrieron la puerta de la berlina y dispararon contra sus ocupantes. Si bien el cochero consiguió sacar de allí su vehículo y se dice que el general Prim subió por su propio pie las escaleras del palacio de Buenavista, las heridas recibidas acabarían con su vida en la tarde del 30, tres días después y casi al tiempo que Amadeo de Saboya desembarcaba en España.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.