Primera expedición al Polo Norte

Robert Peary
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El 6 de abril de 1909 el explorador americano Robert Edwin Peary lideró la primera expedición al Polo Norte. Aunque en su momento la afirmación de Peary de haber llegado al Polo Norte fue reconocida casi por todo el mundo, en 1980 y tras un examen de su diario de expedición y otros documentos publicados, surgieron las dudas sobre si de verdad había llegado a la zona. Debido a errores de navegación y registro, el explorador pudo haberse quedado a 50-100 km del Polo Norte. Todavía no se conoce la verdad absoluta, por lo que se le suele atribuir a Peary la primera llegada al Polo Norte.

Robert Peary nació el 6 de mayo de 1856 en Cresson, Pennsylvania (EE.UU). Con 25 años ingresó en la Marina de los Estados Unidos, donde hizo carrera hasta el día de su jubilación. Durante su trayectoria laboral obtuvo varios permisos para ir a explorar el Ártico.

En 1886 Peary, el vicegobernador danés de Ritenbenk (Groenlandia), Christian Maigaard, y dos groenlandeses nativos viajaron tierra adentro desde la bahía de Disko sobre la capa de hielo de Groenlandia unos 161 km, llegando a un punto situado a 2 288 metros sobre el nivel del mar.

En 1891 Peary volvió a Groenlandia, esta vez acompañado de siete personas más, entre las que se encontraba su esposa, Josephine, además de Matthew Henson, explorador afroamericano que cuatro años antes se había convertido en asistente de Peary, y el médico y explorador estadounidense Frederick A. Cook, quien en 1909 afirmaría haber llegado al Polo Norte antes que Peary.

Durante su expedición de 1893-94 Peary volvió a ir en trineo al noreste de Groenlandia, esta vez con la idea de llegar al Polo Norte.

En los viajes de verano de 1895 y 1896 se ocupó principalmente de transportar masas de hierro meteórico desde Groenlandia hasta los Estados Unidos.

Entre 1898 y 1902 reconoció las rutas hacia el Polo desde Etah, en Inglefield Land, al noroeste de Groenlandia, y desde Fort Conger, en la isla de Ellesmere, en los Territorios del Noroeste de Canadá.

En un segundo intento de llegar al Polo Norte, el explorador americano consiguió un barco construido siguiendo sus especificaciones, el Roosevelt, que navegó hasta el Cabo Sheridan, Isla Ellesmere, en 1905. Sin embargo, debido a las condiciones climáticas y de hielo, la expedición llegó solo a 87°06′ N.

El tercer intento de llegar al Polo Norte tuvo lugar en 1908 cuando Peary regresó a la Isla Ellesmere. En la última etapa del viaje le acompañaron Henson y cuatro inuits. Llegaron al Polo Norte el 6 de abril de 1909. Cuando el americano regresó a la civilización se encontró una desagradable sorpresa: su antiguo amigo Cook aseguraba que él había sido el primero en llegar en abril de 1908, afirmación que posteriormente fue desacreditada.

En 1911 Peary se retiró de la Marina con el rango de contralmirante.

Entre sus obras publicadas se encuentran: Northward over the Great Ice (1898), The North Pole (1910) y Secrets of Polar Travel (1917).

2009 Terremoto en L’Aquila (Italia)

El 6 de abril de 2009 se produjo un importante terremoto cerca de la ciudad italiana de L’Aquila, que mató a más de 300 personas y produjo importantes daños materiales.

El temblor de magnitud 6,3 se produjo a las 3:32 de la mañana, hora local, y golpeó con violencia L’Aquila, una ciudad del siglo XIII, situada a unos 100 km al noreste de Roma. Las réplicas se sucedieron por miles y recorrieron el centro de Italia durante más de tres meses tras el terremoto principal. En total, murieron más de 300 personas y se estima que 60 000 se quedaron sin hogar.

Por insistencia del Primer Ministro italiano Silvio Berlusconi, la cumbre del G8, que se iba a celebrar en la isla de la Maddalena, frente a la costa de Cerdeña, se trasladó a L'Aquila. La idea era centrar la atención mundial en la catástrofe. La reunión tuvo lugar del 8 al 10 de julio.

En septiembre de 2009, gracias a los enérgicos esfuerzos de asistencia, se logró trasladar a algunas de las personas que se habían quedado sin hogar a nuevas casas. Sin embargo, miles de personas seguían alojadas en instalaciones temporales.

Más de un año después del terremoto, el centro histórico de L’Aquila no estaba restaurado. Primero porque el trabajo avanzaba lentamente y segundo porque se produjeron irregularidades en la adjudicación de contratos públicos.

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Aprendiendo cada día un poco más. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es