Nace Ada Lovelace

Ada Lovelace, hija del poeta inglés Lord Byron y Annabella Milbanke, nació el 10 de diciembre de 1815 en Londres. Sus padres se separaron al poco tiempo de nacer y ella permaneció con su madre y adquirió el apellido de su padrastro William King, el conde de Lovelace. Esta impresionante mujer de la época victoriana es considerada la primera programadora de la historia de la informática.

Su madre le inculcó la afición por las matemáticas y la geometría y su buena situación económica le permitió estudiar en la Universidad de Londres y frecuentar ambientes en los que las ciencias y el arte eran el tema central. Llegó a conocer con personajes tan ilustres como Charles Dickens o Michael Faraday. Cuando se encontró con el matemático Charles Babbage, este le mostró una máquina analítica que había ideado y que debía funcionar con los mismos principios que emplearían los futuros ordenadores. Aunque este dispositivo nunca llegó a construirse, Babbage quedó impresionado con el talento de Ada, que había comprendido al instante e incluso describió los pasos para calcular los valores de los números de Bernoulli.

Ambos trabajaron en el proyecto salvo cuando la boda de Ada o el nacimiento de sus tres hijos se lo impidió. Ada desarrollaría una notación para describir algoritmos utilizando la máquina diseñada por Babbage, creando así el primer lenguaje de programación. Debido a la discriminación que la mujer sufría en la época, tuvo que firmar sus trabajos solo con las iniciales A. A. L. y no llegó a recibir el reconocimiento y mérito que merecía. Murió en 1852 a causa de un cáncer tratado con opiáceos e hipnosis.

En 1979, como homenaje, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos desarrolló un lenguaje de programación que bautizó como ADA.

 

1198 Muere Averroes, filósofo árabe   

El 10 de diciembre de 1198 murió en Marrakech, a los 72 años, el filósofo árabe Averroes. De nombre árabe Abu Walid Muhammad Ibn Rusd, Averroes fue una de las grandes mentes de la temprana Baja Edad Media y sus textos fueron estudiados tanto por su brillantez como por lo rompedores que resultaban en aquel momento.

Descendiente de muladíes (hispanorromanos convertidos al islam), tanto su abuelo como su padre ejercían como cadí (juez) y eran figuras distinguidas. Su padre quiso proporcionarle una educación esmerada en el hervidero intelectual en que se había convertido Córdoba por aquella época y así fue como Averroes conoció la obra de pensadores como Hipócrates o Aristóteles. Pasó años recorriendo Andalucía y Marruecos y se ganó el favor del califa Abu Yaqub Yusuf, quien lo nombró cadí primero de Sevilla y más tarde de Córdoba. Sin embargo, la subida al trono de Yaqub al-Mansur trajo su caída en desgracia y Averroes fue desterrado a Lucena tres años antes de su muerte. Conseguiría recuperar el favor del califa y regresar a Marrakech.

La figura de Averroes como intelectual destaca por numerosos motivos incluso entre las grandes mentes de la Edad Media. Gran jurista, fue autor de una de las obras sobre Medicina más estudiadas de su tiempo y se convirtió en uno de los mayores expertos de la filosofía aristotélica, que intentó conciliar con la teología musulmana.

 

1948 La ONU proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Los horrores de la Segunda Guerra Mundial conmocionaron al mundo e hicieron que, en 1948, representantes de todas las regiones del mundo elaboraran un documento que pretendía denunciar los hechos y establecer unos principios que todas las naciones deberían respetar. El 10 de diciembre de 1948, en París, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos al aprobar la Resolución 217 A (III).

Este documento se planteó como un ideal común para todos los pueblos en el que, por primera vez en la historia se establecían los derechos humanos fundamentales que todo país debe proteger. El texto ha sido traducido a más de 500 idiomas distintos y su preámbulo comienza de la siguiente manera: “Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”. Los 30 artículos que componen la Declaración Universal de los Derechos Humanos tratan desde la libertad, el derecho a la vida o los derechos sociales, económicos y culturales.

Si bien la declaración no es un documento vinculante, sirvió como base para la realización de tratados que los estados firmantes si deberían cumplir. Con todo, el siglo XX está plagado de ejemplos en los que los principios de esta declaración han sido violados de forma impune.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.