Japón ataca por sorpresa Pearl Harbor

Ataque a Pearl Harbor
Imagen: Getty Images.

El 7 de diciembre de 1941, más de 350 aviones de combate japoneses bombardearon la base aeronaval de Pearl Harbor, en el archipiélago de Hawái. La derrota estadounidense fue absoluta y sus pérdidas más que considerables. Los efectivos de la base no estaban preparados y cuando quisieron reaccionar ya era demasiado tarde: el ataque nipón causó la muerte a más de 2.000 soldados estadounidenses, hundió cuatro acorazados y dejó otros tres severamente dañados, lo más granado de la flota.

Desde el estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939, Estados Unidos se había mantenido al margen del conflicto salvo por las ayudas y envíos de suministros que había hecho a Gran Bretaña. A pesar de esto, Japón planeaba hacerse con el control de océano Pacífico y las riquezas de los países del sureste asiático y el ataque a Pearl Harbor pretendía prevenir cualquier posible participación de los Estados Unidos en la guerra y debilitar sus fuerzas navales para que no pudieran llegar a ser un estorbo. Hirohito no se hizo esperar y apenas unas horas después del ataque inició la invasión de Filipinas.

Esta acción tuvo consecuencias enormes para el desarrollo de la guerra y para la historia del siglo XX. Al día siguiente, el presidente Franklin D. Roosevelt anunciaba que Estados Unidos estaba en guerra con Japón y el día 11 de diciembre entraba en guerra con la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini, aliados de Japón. Por su parte, Roosevelt se unía a Churchill y comenzaba sus acciones militares tanto en el Pacífico como en Europa, a la que entró con todo lo que tenía desde el norte de África por Italia y desde Inglaterra por Francia. El ataque a Pearl Harbor suele ser considerado una de las causas por las que Estados Unidos, ante la negativa de Japón de rendirse en 1945, decidió lanzar las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki.

Ya desde los años 40 fueron muchas las voces que se alzaron y que cuestionaban hasta qué punto Roosevelt ignoraba realmente las intenciones de Japón y la proximidad del ataque. Resulta llamativo que los tres portaviones más importantes y valiosos de Pearl Harbor (el Enterprise, el Lexington y el Saratoga) hubieran salido ese día del puerto y en 1979 unos documentos desclasificados apuntaban a que Estados Unidos había sido advertido del ataque por Ricardo Rivera Schreiber, embajador peruano en Tokio. Son muchos los que creen que el gobierno estadounidense decidió no actuar para tener así un casus belli, una excusa perfecta con la que entrar en la guerra.

 

43 a.C. Cicerón es asesinado

Marco Tulio Cicerón, reconocido como uno de los políticos y abogados más influyentes de la Antigua Roma, fue ejecutado el 7 de diciembre del año 43 antes de Cristo.

Aunque no había participado activamente en la conspiración y asesinato de Julio César, promovió el perdón para los responsables de su muerte y defendió desde un primer momento a Octavio, hijo adoptivo de César, en su enfrentamiento contra Marco Antonio. Cuando estos alcanzaron un acuerdo y formaron un nuevo triunvirato junto a Marco Emilio Lépido, Cicerón fue condenado a muerte, capturado al poco tiempo en Gaeta, una pequeña localidad costera a medio camino entre Nápoles y Roma, y ejecutado. Fue decapitado y su cabeza y sus manos fueron clavadas en la rostra (plataforma para oradores) del Foro de Roma.

Perteneciente a una adinerada familia ecuestre, Cicerón recibió una esmerada educación tanto en Roma como en Grecia. En la primera se formó como abogado, profesión en la que gracias a sus dotes oratorias destacó enseguida y acabó por convertirse en uno de los juristas mejor valorados de la ciudad. En Grecia estudió filosofía con grandes maestros de su tiempo y su pensamiento fue plasmado en numerosas obras que aún hoy en día son estudiadas con asiduidad.

Durante su labor como abogado en el Foro entró en contacto con las altas cúpulas políticas de Roma y logró llegar al Senado en un tiempo relativamente corto. Fue elegido cónsul en el año 63, defendió la figura de Pompeyo como modelo de hombre fuerte que podría llevar a Roma a una época de estabilidad y frustró una conspiración de Sergio Catilina para implantar una dictadura, lo que le valió un tiempo en el exilio al aprobarse una nueva ley que condenaba a quien hubiera mandado ejecutar a otro ciudadano sin el previo consentimiento del pueblo.

De Cicerón se suelen destacar sus comentarios sobre las principales piezas de filosofía griega, que servirían como base para teóricos posteriores como San Agustín, y los emotivos y convincentes discursos que pronunció tanto en los juicios del Foro como en el Senado.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.