Insurrección contra los franceses: ¡a las armas, Madrid!

Levantamiento del 2 de mayo de 1808
Imagen: Wikimedia Commons.

En la mañana del 2 de mayo de 1808 y a lo largo de todo el día se vivió en Madrid un levantamiento popular contra las tropas francesas de Napoleón Bonaparte. Este evento marcaría el comienzo de la Guerra de la Independencia contra el invasor francés y quedaría grabado en el recuerdo de los españoles gracias a las obras de Goya y a los textos de Pérez Galdós.

Carlos IV era rey de España desde 1788 pero casi desde el primer momento había demostrado más interés por la caza y los banquetes que por gobernar por lo que todo el poder del país recaía en Manuel Godoy y la reina María Luisa de Parma. En 1807, Napoleón introdujo 23 000 soldados en territorio español con la excusa de que marchaban hacia Portugal y mientras mantenía a Carlos IV y a su heredero Fernando VII entretenidos en Bayona. Las tropas francesas se repartieron por todo el país y la mañana del 2 de mayo pensaban llevarse al hijo menor del rey, Francisco de Paula, hacia Francia cuando una turba popular se abalanzó sobre ellos al grito de “¡Traición! ¡Que nos lo llevan! ¡Muerte a los franceses!”.

La furia corrió como la pólvora por Madrid y la ciudad entera se convirtió en un campo de batalla en el que los madrileños, militares y civiles, luchaban con armas improvisadas contra tropas napoleónicas bien armadas y entrenadas. Uno de los episodios más destacados es el del parque de artillería de Monteleón, que estaba bajo control de los franceses y que Pedro Velarde tomó engañándoles. Una vez dentro y junto a Luis Daoíz, los militares armaron al pueblo que ocupaban en las calles y organizaron la defensa contra los franceses. Ambos morirían luchando tras haber decidido combatir con los madrileños. Entre las decenas de mártires y caídos que dejó el levantamiento del 2 de mayo es recordada con frecuencia Manuela Malasaña, una joven costurera que luchó junto a su padre y murió fusilada.

El día terminó con la imposición de los franceses y una durísima represión contra los sublevados durante los días siguientes. Pero la mecha ya había prendido y la primera derrota solo serviría para que el resto del país acabara por rebelarse contra los invasores de Napoleón.

 

1879 Se funda el Partido Socialista Obrero Español

El 2 de mayo de 1879, en una comida multitudinaria celebrada en la fonda Casa Labra de Madird, un grupo de intelectuales, trabajadores y tipógrafos liderados por Pablo Iglesias fundó de forma clandestina el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Ocho años antes se había creado la Asociación General del Arte de Imprimir y fue en ella donde gran parte de los miembros del futuro PSOE se conocerían y organizarían. En la comida estaban presentes veinticinco personas entre las que había dieciséis tipógrafos, cuatro médicos, dos obreros, un doctorado en ciencias, un marmolista y un zapatero. La reunión dio paso a la redacción de su programa y a la creación de grupos similares en otras ciudades como Barcelona. En la propuesta original del partido, presentada en julio de ese mismo año, se establecían principios como la disolución de las clases sociales, la defensa de la clase trabajadora, la reducción de jornada y las mejoras laborales o el derecho a huelga. Antes de ser ratificado, el programa se envió a Londres donde los propios Karl Marx y Frederich Engels dieron su visto bueno.

El PSOE sería legalizado en 1881 por un decreto del presidente Práxedes Mateo Sagasta. Viviría un primer momento de protagonismo durante la Segunda República y la Guerra Civil española, sería ilegalizado durante la dictadura franquista y volvería con la Transición, momento en el que se convirtió en uno de los partidos mayoritarios del país.

 

1968 La Universidad de Nanterre es clausurada. Comienza el Mayo francés

El 2 de mayo de 1968, tras la toma del rectorado por parte de los estudiantes los días anteriores, las autoridades decidieron clausurar la Universidad de Nanterre y expulsó a todos los alumnos. Sin saberlo, este acto provocó el apoyo de la juventud parisina a las protestas y derivó en un movimiento social que acabaría por tomar todo el país: Mayo del 68.

El ambiente llevaba tiempo caldeándose. El gobierno de De Gaulle, héroe de la Segunda Guerra Mundial, tomaba cada día un rumbo más autoritario en el que se primaban las propuestas liberales y se olvidaban las necesidades de las clases trabajadoras. En este contexto, la Universidad de Nanterre decidió aplicar una serie de medidas entre las que se encontraban la segregación por sexo en las residencias y las restricciones con la ropa, especialmente con prendas como las minifaldas. Las primeras protestas de los estudiantes y la toma del rectorado de Nanterre querían acabar con la limitada libertad sexual que la institución permitía.

En su momento se pensó que cerrando la universidad se pondría fin al problema pero ocurrió todo lo contrario. Al día siguiente, como no podían volver a Nanterre, los estudiantes se trasladaron a la Sorbona y tomaron el centro de la ciudad, recibiendo mucho más apoyo y sumando fuerzas con toda la juventud de la capital francesa. Se levantaron barricadas en el Barrio Latino y la protesta pasó a ser una revolución social que rechazaba las guerras, las dictaduras y el sistema capitalista y apostaba por una sociedad idealista más justa y libre. El Mayo francés tuvo verdadera fuerza cuando los sindicatos de trabajadores se unieron a los estudiantes y llevaron a cabo huelgas masivas por todo el país.

Pero esta alianza era solo transitoria ya que los verdaderos objetivos de estudiantes y trabajadores eran muy distintos. Cuando un mes después del estallido de las revueltas los gaullistas volvieron a ganar las elecciones, quedó claro que el sueño había llegado a su fin.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.