Federico García Lorca es asesinado

Federico García Lorca, uno de los autores más reconocidos y prolíficos de la Generación del 27, fue asesinado el 18 de agosto de 1936.

Nacido en Andalucía, su etapa en la Residencia de estudiantes de Madrid le introduciría en el ambiente intelectual de la época al haber estado en contacto con las grandes mentes que allí se reunieron, como la de Salvador Dalí o las del grupo de mujeres conocidas como las sinsombrero. En su carrera destacó por ser un poeta sensible y rompedor que abrazaba sus raíces y el legado gitano y andaluz. Entre sus obras más conocidas se destacan Poemas del cante jondo, Romancero gitano o Poeta en Nueva York, título que escribió cuando fue invitado a visitar los Estados Unidos. En teatro, su grupo La Barraca viajó por España representando algunas de sus obras más importantes (Bodas de sangre, María Pineda, La casa de Bernarda Alba) e intentando llevar muestras culturales a zonas rurales de España.

Lorca era una persona popular y atractiva que se volcó en el mundo cultural y no tuvo miedo a moverse abiertamente en la política, llamando la atención de grupos conservadores que pasaron a verle como a un enemigo y un peligro debido a su fama. Conocido amigo del socialista Fernando de los Ríos, Lorca fue acusado en varias ocasiones de espiar para la Unión Soviética de Stalin, ser masón y homosexual (esto último, sin tener que verse jamás como un delito, era cierto). A pesar de la tensión y de los peligros que corría, Lorca decidió viajar a la Huerta de San Vicente, en su Granada natal, para celebrar su santo con sus familiares y amigos y allí le pilló el fallido golpe de Estado promovido por militares el 18 de julio de 1936.

Consciente de que tanto falangistas como grandes terratenientes de la zona que guardaban rencor a su familia y a él (“la peor burguesía de España”, que los llamó el propio Federico) le habían colocado una diana en la espalda, Lorca se refugió en casa de su amigo Luis Rosales confiando en que su posición de falangista le protegiera. No fue así. El 16 de agosto, un gran contingente de hombres armadas encabezado por Ramón Ruiz Alonso rodeó la casa de los Rosales y arrestó a Federico García Lorca, llevándoselo al Gobierno Civil de Granada sin ningún tipo de juicio, pruebas o garantías. El poeta pasó un día entero encerrado y, en la madrugada del 18 de agosto, fue llevado a algún lugar entre Fuente Grande y el barranco de Víznar, donde fue torturado y asesinado junto a un profesor ateo y dos banderilleros anarquistas. Este crimen contó con el beneplácito de Queipo de Llano, uno de los generales sublevados contra el gobierno de la República.

A día de hoy, el paradero de la fosa en la que fueron enterrados Lorca y sus compañeros de sino permanece desconocido pero el recuerdo del poeta perdura tanto dentro como fuera de las fronteras españolas.

 

1227 Muere Gengis Kan

Gengis Kan fue el primer líder del imperio mongol unificado, el cual abarcaba un territorio de mayor extensión que el continente africano. Reunió bajo su mando a un inmenso ejército compuesto por las grandes tribus y clanes de Mongolia y conquistó, en tan solo 25 años, más territorio del que Roma conseguiría en cuatro siglos. Si bien es cierto que en Europa se le considera una especie de monstruo sanguinario, Gengis Kan fue un brillante estratega y guerrero que supo combinar su inteligencia con el temor que causaba a través de castigos brutales contra sus enemigos (se estima que su ejército mató a 2 millones de personas). Además de por sus conquistas en el campo de batalla, el mongol es recordado por haber tenido 36 esposas y descendencia con todas ellas.

Gengis Kan murió el 18 de agosto de 1227 en un accidente montando a caballo que sigue estando plagado de misterio y tintes conspirativos, ya que el guerrero era un excelente jinete. Tras su muerte, el vasto imperio que había creado se dividió entre tres de sus hijos y Gengis Kan fue enterrado en algún lugar desconocido, siguiendo su último deseo.

 

1850 Muere Honoré de Balzac

El 18 de agosto de 1850 falleció Honoré de Balzac, novelista francés por excelencia y uno de los grandes autores realistas del país galo.

Nacido en una familia relativamente acomodada, se trasladó muy joven a París y estudió Derecho, ejerciendo durante un breve periodo como abogado pero abandonó la profesión para dedicarse a la escritura. Inteligente y derrochador, los primeros textos que publicó (muchos de ellos bajo seudónimo) resultaron un auténtico fracaso y se vio inmerso en situaciones económicas muy complicadas de las que salió gracias al apoyo de Madame de Berny, su amante. Balzac trabajaba de forma compulsiva, pasando noches enteras escribiendo a base de tazas de café, y fue desarrollando el estilo realista y cuidadoso en los detalles que le caracterizaría. En 1829 publicó El último chuan, la primera novela que firmaba con su verdadero nombre y su primer gran éxito.

Desde entonces y hasta su muerte, Balzac tuvo una prolífica carrera en la que las características del realismo se combinaban con elementos fantásticos. Uno de los elementos más distintivos de su obra fue el uso de personajes comunes en distintos títulos, otorgando uniformidad a sus novelas y creando un universo común que acabaría recopilando en La comedia humana (1841) en la que reunió 137 textos propios.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.