Fallece Carlos II de España

El rey de España Carlos II, llamado “El hechizado”, murió el 1 de noviembre de 1700.

 

Carlos II de España tenía solo 38 años cuando murió el 1 de noviembre de 1700. Sin embargo, su  salud había sido tan paupérrima durante toda su vida que fue sorprendente que viviera tantos años.

Nacido en 1661 en Madrid, Carlos era hijo del rey Felipe IV de España. Felipe tenía 56 años cuando nació Carlos. El único heredero potencial que Felipe había tenido hasta ese momento, murió a los 16 años.

Mientras tanto, la madre de Carlos, segunda esposa de Felipe, Mariana de Austria, le dio cinco hijos. De manera inquietante, según los estándares modernos,
los matrimonios mixtos entre parientes consanguíneos eran comunes entre los miembros de la dinastía de los Habsburgo, que gobernaban varios reinos europeos.

En cualquier caso, dos de los hijos de Felipe y Mariana sobrevivieron hasta la edad adulta: Margarita Teresa y su hermano menor Carlos. Y a pesar de ser diez años menor que su hermana, Carlos era el heredero al trono porque... era hombre. Como tal, se le dio el título de
"Príncipe de Asturias", que tradicionalmente era para quien debía heredar la corona española.

 

La endogamia real no hizo sino pasarle factura.

Carlos tenía cuatro años cuando pronunció su primera palabra y no consiguió caminar hasta los ocho años. En consecuencia,
fue tratado como si fuera un niño pequeño hasta los 10. También sufrió una deformación bastante severa de la mandíbula, una anormalidad característica entre los de la dinastía de los Habsburgo. Esta discapacidad significaba que tenía grandes dificultades tanto para comer como para hablar.

De hecho, se consideraba que el joven príncipe estaba tan enfermo que no se hizo ningún esfuerzo por educarlo. ¿La razón?
Por si el estrés del aprendizaje fuese a ser demasiado para su débil constitución.

 

Cuando Carlos II murió en 1700, no había un sucesor claro y obvio al trono de España. Sin embargo, antes de eso, cuando la vida del rey llegaba a su fin, este se volvió cada vez más peculiar. Una de sus excentricidades más extrañas fue ordenar que los miembros fallecidos de su familia fueran desenterrados. ¿Por qué? Al parecer por un deseo macabro de mirar sus restos.

 

 

1993, Muere Severo Ochoa

 

El científico Severo Ochoa de Albornoz murió el 1 de noviembre de 1993 a los 88 años.

 

Severo Ochoa fue un biólogo molecular y pionero en la investigación científica española, que compartió junto al estadounidense Arthur Kornberg, el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1959 por su trabajo con ácidos ribonucleicos (ARN). Descubrió una enzima (llamada polinucleótido fosforilasa) en bacterias que permitió la síntesis de ácido de ARN, un avance importante en la comprensión de la transmisión de información hereditaria contenida en los genes. Fue galardonado con el premio español Ramón y Cajal en 1982 por el trabajo de toda una vida.

 

Severo Ochoa falleció de neumonía y había sido hospitalizado en Madrid después de sufrir un derrame cerebral hacía seis meses.

Pasó más de cuatro décadas en la facultad de la Universidad de Nueva York antes de retirarse en 1986. Compartió el Premio Nobel con el bioquímico de la Universidad de Stanford, Arthur Kornberg. Se mudó a Estados Unidos en 1941, trabajando para durante un año en la escuela de medicina de la Universidad de Washington en St. Louis antes de unirse al personal de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York como asistente de investigación. Se convirtió en profesor titular en 1946
y ejerció como presidente del departamento de bioquímica de 1954 a 1976. Se convirtió en profesor emérito en 1986.

Su trabajo ayudó a los científicos a
comprender cómo se transmite la información hereditaria contenida en los genes.

 

 

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías. Ahora mismo soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com