El primer hombre que murió en el espacio

El 16 de marzo de 1927 nació en Moscú el ingeniero y cosmonauta Vladimir Mikhailovich Komarov.

Komarov fue uno de esos astronautas que vivió de pleno la carrera espacial en la que se vieron inmersos EE.UU y la Unión Soviética en los años 60, y perteneció a una élite de afortunados que fueron considerados héroes nacionales. Viajó al espacio dos veces. La primera fue en octubre de 1964 como comandante de la Vosjod 1, la primera misión espacial con una tripulación múltiple.

Su segundo y último viaje al espacio fue a bordo de la Soyuz 1, una misión controvertida desde sus inicios pues la URSS, temiendo que los estadounidenses se adelantaran, decidió acelerar la operación, aún a sabiendas de que la nave tenía graves fallos de seguridad. Su tripulante iba a ser el primero en flotar en el espacio pero, en su lugar, Komarov pasó a la historia por el triste hecho de ser el primer ser humano muerto en una misión espacial tras intentar regresar a la Tierra a causa de todos los problemas que el vuelo sufrió cuando estaba en órbita.

Dicen que Komarov era muy consciente de los problemas de la Soyuz 1 y que, de hecho, se habría ofrecido a tripularla para proteger a Yuri Gagarin, considerado un héroe nacional por haber sido el primer hombre en viajar al espacio.

 

Nace Georg Simon Ohm

La famosa ley de Ohm que todos hemos estudiado en el instituto se debe a un físico y matemático alemán: George Simon Ohm, que nació en Baviera el 16 de marzo de 1789.

La ley que lleva su nombre establece la relación que existe entre la intensidad de una corriente eléctrica, su fuerza electromotriz y la resistencia y se trata de una de las leyes fundamentales sobre los circuitos de corriente eléctrica. Además, la unidad de resistencia eléctrica, el ohm, también lleva este nombre en honor al científico.