El buque Stanbrook abandona el puerto de Alicante

Buque Stanbrook
Imagen: Wikimedia Commons.

El 28 de marzo de 1939, a las 11 de la noche, el buque británico Stanbrook abandonaba el puerto de Alicante con destino a Orán (Argelia). Lo hacía con las luces apagadas para no llamar la atención de los navíos de guerra franquistas que bloqueaban cualquier ruta para escapar de España y llevando a bordo un cargamento de naranjas y azafrán y a 2638 personas entre civiles y militares. Los del Stanbrook serían los últimos exiliados que saldrían de España antes de que terminara la guerra.

En los últimos meses de la guerra y frente al imparable avance de las tropas del bando nacional, el gobierno de la Segunda República había anunciado que el puerto de Alicante sería el punto de recogida para que la ayuda internacional y los barcos contratados se llevaran a aquellos ciudadanos que quisieran salir del país. Fueron miles las personas que se acumularon en el puerto, esperando una salvación que no llegaría. Las tropas franquistas desplegaron un bloqueo total con barcos armados, artillería en puerto y la aviación nazi como refuerzo y abrieron fuego sobre la ratonera en la que se había convertido Alicante. El Stanbrook fue el último barco que consiguió huir y la decisión de llevarse a las casi 3000 personas fue tomada por el propio capitán del buque, Archibald Dickson, asumiendo grandísimos riesgos. Los que quedaron en el puerto confiando en la llegada de otro barco se convirtieron en los primeros prisioneros de un campo de concentración franquista.

El destino de los que sí pudieron subir al Stanbrook y huir es muy variado. Orán estaba bajo el gobierno de la autoridad colonial francesa y en un principio los exiliados fueron bien recibidos, pero rápidamente confinados en campos de refugiados. Algunos consiguieron marcharse a algún país de Europa como Francia y muchos otros se marcharon al otro lado del océano. Los que permanecieron en territorio francés vieron truncarse su suerte ya que, al poco tiempo, Francia sería invadida por Alemania y se constituiría en ella un gobierno colaboracionista que utilizaría a los exiliados republicanos como mano de obra o los mandaría a campos de concentración como el de Mauthausen. Algunos de los hombres que habían luchado en la Guerra Civil escaparon de esos lugares y se unieron a la resistencia francesa o a alguno de los ejércitos aliados.

 

1845 Se estrena en Madrid ‘Don Juan Tenorio’

El 28 de marzo de 1845 la ciudad de Madrid fue testigo del estreno de una de las obras más conocidas y representativas del teatro español, máximo referente del movimiento del romanticismo sobre el escenario: Don Juan Tenorio, de José de Zorrilla.

Con un tono religioso-fantástico y tomando como base para algunos elementos El burlador de Sevilla y convidado de piedra de Tirso de Molina, José de Zorrilla nos presenta el mito del legendario don Juan Tenorio, conquistador habilidoso con la espada y mujeriego que es desafiado a seducir a la novicia doña Inés por su rival don Luis Mejía. La acción, que se desarrolla en Sevilla, nos permite ver cómo el amor entre doña Inés y don Juan se consuma con las peleas de este, don Luis y don Gonzalo (padre de Inés) de fondo. El primer acto termina con don Juan matando a sus rivales y huyendo a Italia para salvar la vida. A su regreso a Sevilla cinco años después, don Juan descubre que Inés murió y se le aparece el espíritu de don Gonzalo para llevarlo consigo al infierno por sus pecados. En el último momento, el alma de doña Inés aparece e intercede por su amado.

José de Zorrilla tenía  años cuando se estrenó su Tenorio y, a pesar de su relativa juventud, era un personaje bien conocido en el Madrid literario. Desde entonces, Don Juan Tenorio ha pasado a ser un clásico de la literatura española y su recuerdo se mantiene vivo debido a que es costumbre, en numerosos municipios de España, representar esta obra en la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre (Noche de difuntos). Esta tradición se debe a que el último acto de la obra, el de la muerte y salvación de don Juan, tiene lugar esa noche.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.